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AÑO
VII - NÚMERO 162 / Lunes 25
de septiembre de 2006
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ESPECIAL Una de suspenso Aprovechamos el partido suspendido ante Español por falta de suficiente luz en el estadio de Ferro para recordar todos los cotejos disputados por Atlanta que, una vez que se hubieron iniciado, fueron interrumpidos por distintas causas: deficiencias lumínicas, ausencia de luz natural, temporales y los infaltables incidentes y hechos de barbarie y violencia. Veintiún años atrás, también en Caballito, un corte total de energía impidió que terminara una semifinal que estaba disputando Atlanta frente a San Miguel. POR EDGARDO IMAS (imased@yahoo.com) |
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La luz fue la protagonista de la noche del pasado lunes 4 de septiembre en Caballito durante los 28 minutos que duró el partido ante Social Español hasta que Javier Grone dijo basta, no obstante el nivel lumínico era el mismo con el cual había ordenado el comienzo del cotejo. En ese mismo escenario, en 1985, tuvo lugar el único antecedente de un partido disputado por Atlanta que fue suspendido por un problema de energía eléctrica. Claro está que en aquella oportunidad la luz se cortó por completo y el estadio de Caballito, con una gran concurrencia, quedó a oscuras por completo en razón de una intensa tormenta que se desató mientras el partido se jugaba. Ocurrió el martes 17 de diciembre de 1985, en el partido de vuelta —el de ida había terminado 0 a 0— por las semifinales del octogonal que definía el segundo ascenso de la vieja Primera B a la Primera División, oportunidad en que Atlanta le ganaba a San Miguel por 3 a 0, cuando la lluvia causó la interrupción de la energía y entonces la falta total de luz obligó al juez, Carlos Mastrángelo, a suspender el cotejo a los 37 minutos del segundo tiempo. En realidad, el partido se debió haber disputado el sábado 14, pero fue postergado en virtud de la negativa de los árbitros a dirigir a Atlanta, debido a expresiones vertidas en un comunicado por el entonces presidente del club, Silvio Dalman. Los ocho minutos se completaron en horario diurno el jueves 19 sin que se modificara el marcador, por lo cual Atlanta pasó a la final por el ascenso al círculo superior, que sería obtenida por Racing Club, que ganó cómodamente el partido de ida y empató la revancha, jugado en el estadio de River Plate. Para esta segunda parte jugaron cuatro futbolistas que no lo habían hecho en el partido suspendido. Cuando se ponía el Sol El primer partido nocturno tuvo lugar cuando aún no se había fundado la primera Liga profesional. El 7 de diciembre de 1928, en la vieja cancha de Vélez Sarsfield entonces ubicada en Basualdo al 400, inauguró esa franja horaria para el fútbol un cotejo amistoso entre dos combinados integrados por jugadores de Primera División. Trece días más tarde, el 20, se repitió la experiencia, y Vélez (reforzado por futbolistas de otros equipos) cayó por 1 a 0 ante Newell's Old Boys. Esa imposibilidad de jugar cuando comenzaba a oscurecer obligaba en aquel entonces a que aquellos partidos oficiales en los que los rivales empataban se disputaran de nuevo para definir un ganador. Ello solía ocurrir en varios cotejos de diversas ediciones de las Copas Competencia y de Honor en los años del amateurismo. En ese período de nuestro fútbol las Copas oficiales tenían tanta relevancia como un Campeonato y se disputaban con la modalidad de eliminación directa, es decir, en cada fase se jugaba un solo partido y de ahí debía surgir un vencedor. Por eso, cuando empataban al cabo de los noventa minutos reglamentarios, se jugaba un suplementario de media hora y, si la igualdad persistía, otros treinta minutos más. Pero muchas veces se hacía tarde y se suspendía por falta de luz natural, situación ante la cual el reglamento no estipulaba la disputa otro día del tiempo suplementario, sino directamente la realización de un nuevo partido completo. Así, en la Copa Competencia de 1916, el 30 de julio, en cancha de Ferro, Atlanta y Gimnasia La Plata empataban 0 a 0 luego de disputados 120’ (los reglamentarios más el suplementario de 30’), cuando el referee Juan Barbera decidió suspenderlo por la ausencia de luz natural para continuar jugando un segundo suplementario de media hora. El 6 de agosto se jugó el partido de desempate y en la vieja cancha tripera frente a la estación Meridiano V, el Bohemio ganó 3 a 0 y pasó a la siguiente ronda. Durante la Copa de Honor de 1917, Atlanta llegó a enfrentar tres veces a Columbian, uno de los dos clubes que se fusionaron dos años más tarde para dar origen al actual Almagro. El 20 de mayo se vieron las caras en la vieja cancha boquense de River Plate, ubicada en la Dársena Sur, y empataron 1 a 1 luego de un suplementario de 30’. El juez decidió que no continuaran jugando por falta de luz. El encuentro de desempate se jugó en el Parque Chacabuco el 10 de junio y volvieron a empatar 1 a 1 al cabo de 90 minutos de juego. Atlanta empató a los 85’ con un gol del platense Mariano Lessa y el público invadió la cancha para festejar y abrazar a los jugadores. El juego se reanudó, pero cuando terminó el partido el juez Rolón resolvió que no se disputaran los 30 minutos suplementarios porque consideró que faltaban garantías para su persona. El tercer cotejo se disputó una semana más tarde en el field de Estudiantil Porteño, ubicado en el parque Centenario, y ganó Columbian por 1 a 0. Y estuvieron a punto de seguir jugando pues el arquero Rotondo le contuvo un penal a Mariano Lessa, impidiendo el empate bohemio. Vale decir que Atlanta y Columbian jugaron 300 minutos para encontrar un ganador. En la Copa Competencia de 1919, organizada por la Asociación Argentina de Football antes de su escisión, motivo por el cual no continuó luego su disputa, el Bohemio le tocò a enfrentar a Vélez, que aún militaba en la División Intermedia. El 3 de agosto empataron en cancha de Ferro 1 a 1 y el suplementario no se jugó porque el árbitro Sapio dijo no hallarse en condiciones de salud para proseguir dirigiendo el pleito. Entonces, una semana después y en el mismo escenario, se volvieron a enfrentar y ganaron los de la V azulada por 3 a 0 y eliminaron al Bohemio. Todos los suspendidos A continuación se detallan los partidos oficiales que jugó Atlanta en su historia que fueron interrumpidos una vez iniciados. Fueron 47, 24 de ellos disputados en la era amateur. Por lo tanto no se incluyen aquellos cotejos que fueron suspendidos cuando estaban por empezar por ausencia de juez (ello aconteció alguna vez en la era amateur), lluvia o incidentes (por ejemplo, Atlanta-Defensores de Belgrano, en Humboldt, por la 2000/01). Tampoco se computan los enfrentamientos por Copas oficiales en el amateurismo mencionados precedentemente porque se trata de suplementarios no disputados.
* Se disputaron nuevamente los 90 minutos seis meses después. Un repaso por la lista de partidos deja algunos aspectos que merecen ser señalados. Llaman la atención, en las primeras décadas, aquellos cotejos suspendidos por abandono del campo de juego de alguno de los dos equipos. Por ejemplo, el 11 de diciembre de 1921, en campo de San Isidro, el local se colocó 3 a 2 en el marcador a tres minutos del final con gol de Capalbo al arquero bohemio, Juan José Medici. Algunos jugadores visitantes se querían retirar disconformes con la actuación que le cupo al guardavalla, por lo que el capitàn de Atlanta ordenó la salida del equipo del field. Al año siguiente, el 11 de junio, en Olavarría y Luna empataban 1-1 Barracas Central y Atlanta, hasta que a los 65' el capitán bohemio decidió retirar el equipo por no tener garantías suficientes y seriamente afectado por la grave lesión de su compañero Nicanor Iriarte, que sufrió una fractura por una acción muy brusca del jugador local Amejeiras. Los barraqueños ya habían abusado del juego violento lesionando a otros futbolistas bohemios en los minutos anteriores: Airoldi lastimó a Luis Célico y a Gumersindo Calvo. Posteriormente, el 6 de enero de 1924, en partido correspondiente al Campeonato de Primera División de 1923, Barracas Central derrotaba 1 a 0 a Atlanta en la vieja canchita de Humboldt 470, cuando, a tres minutos del cierre de la primera etapa, el local iguala en una acción en que se lesionó el arquero visitante. Sus compañeros decidieron retirarse y no continuar jugando. En 1928, los jugadores bohemios abandonaron el campo de juego durante la disputa de dos partidos en que estaban siendo goleados: ante Quilmes, por 6 a 0, luego de la lesión del arquero Carlos Iribarne, y ante Boca, por 8 a 0, seguramente para no seguir recibiendo más tantos. Ya en el profesionalismo, por la 18.ª fecha del Campeonato de 1932, el 24 de julio, los jugadores bohemios se retiraron a los 68’ de la cancha en disconformidad con la actuación del árbitro Servando Gómez. En ese momento, Atlanta perdía ante Boca por 2 a 1 en el estadio xeneize y el juez había echado al paraguayo Tranquilino Garcete quien se sumaba a otro expulsado, Porfirio Sosa Largo, en la primera etapa. También resalta, por las circunstancias vividas, la interrupción el de enero de 1988 del partido que Laferrère empataba con Atlanta 1 a 1 en campo matancero. A los 55’ de juego Miguel Ángel Vega, volante central verde, le pegó un tremendo y cobarde trompis al referee Corradino, luego de que éste lo expulsara. El juez suspendió el encuentro, el que posteriormente el Tribunal de Disciplina dio por ganado al Bohemio 1 a 0. En dos ocasiones, hubo partidos correspondientes a la primera fecha de una temporada que se suspendieron por lluvia cuando triunfaba Atlanta y prosiguieron en otro estadio (ante Sportivo Buenos Aires en 1921 y ante Rosario Central en 1977). También continuaron en otros escenarios dos cotejos suspendidos por incidentes: uno reciente, interrumpido justo cuando correspondía ejecutarse un tiro penal en Cambaceres-Atlanta, por la 2002/03, y los minutos restantes se disputaron en Argentino de Quilmes, reanudándose el partido con el penal, que fue convertido por Lucas Ferreiro. La otra situación se dio en 1926, cuando Independiente le ganaba 1 a 0 a Atlanta, que extrañamente hacía de local en Estudiantil Porteño, cuya cancha estaba en Rivadavia al 12.000, Ciudadela. Los incidentes protagonizados por el público bohemio llevaron al juez a suspender el encuentro. Los minutos restantes se disputaron en Humboldt e Independiente conquistó un segundo tanto y se consagró campeón de Primera División en esos minutos. El único encuentro que jugó Atlanta en su historia y fue suspendido por inferioridad númerica, tal como lo establece el reglamento fue en el Nacional B 1990/91. El 16 de marzo de 1991, el Bohemio, dirigido por Ángel Mamberto, visitaba a Quilmes en el ya desaparecido estadio de Guido y Sarmiento. El hoy funcionario kirchnerista Javier Castrilli, por entonces árbitro, expulsó a los siguentes jugadores bohemios: Renato Corsi, Flavio Ivanovic, Fernando Zappia, Ángel Villagra (que integraba el banco de relevos) y Juan Carlos Peña Pérez, este último a los 79' de juego. Dos minutos después se retiró lesionado Alejandro Tassitani y Atlanta se quedó con seis futbolistas, lo que obligó al juez a suspender el partido cuando el Cervecero triunfaba por 4 a 1. El suspendido más bochornoso El partido fue recordado en los últimos días en algunos medios, como un antecedente de lo ocurrido en La Plata hace una semana, cuando el presidente de Gimnasia La Plata, Juan Carlos Muñoz, ingresó en el entretiempo al vestuario del árbitro Giménez y lo habría amenazado. Los hechos fueron mucho más graves que los que tuvieron lugar en la capital bonaerense. En la 16.ª fecha del Campeonato de la B Nacional 1990/91, el 16 de noviembre de 1990, Atlanta, ya con la conducción técnica de Roberto Zywica, recibía en su estadio a Atlético Cipolletti; ambos cerraban la tabla de promedios en ese momento. Ante poco público, los rionegrinos se pusieron en ventaja a los 8 minutos de juego y luego, en una expulsión muy discutida, el juez, Humberto Dellacasa (hijo), le mostró la roja a Víctor Arce, del local. En la segunda etapa en 9 minutos, el árbitro también expulsó a Fernando García, Renato Corsi y Fernando Zappia, todos de Atlanta, con lo cual se quedaba el Bohemio con siete jugadores. A los 29 minutos Rodolfo Torres convirtió el segundo tanto de Cipolletti, momento en que desde el vestuario local salió catapultado el vicepresidente del club, Bernardo Kravestcky -conocido por sus proclamas contra la violencia en el fútbol en un programa televisivo-, quien ingresó al terreno de juego e intentó golpear al referre, que pudo evitar la agresión, en parte porque fue avisado por un jugador visitante, y en parte porque logró esquivar. En medio del tumulto, se vio cómo el defensor Fernando García, que había sido expulsados hace unos minutos, le propinaba una trompada a Dellacasa, quien luego cayó al suelo por una zancadilla que le hizo un desconocido. Entretanto, un portón que fue abierto permitió que la hinchada local invadiera la cancha, a la par que por los altavoces se propalaba la consigna: «Hay que matar al referee», en la voz del hermano del vice agresor. También se pudo observar que el presidente de Atlanta participó de los incidentes, aunque luego intentó desmentirlo y ocultarlo ante la prensa, cambiándose de vestimenta. Los hinchas fueron contenidos por la policía, que arrojó gases lacrimógenos, y así el juez, sus colaboradores y los futbolistas de Cipolletti pudieron abandonar la cancha y llegar a los vestuarios. La sanción de la AFA fue la siguiente: se dio por perdido el partido a Atlanta por 2 a 0, se dispuso que le fueran descontados ocho puntos al término del certamen, se suspendió al jugador Fernando García por dos años y se inhabilitó al presidente Chiarelli por doce meses y al vice Kravestcky por cuatro años. No hubo sanción para el estadio, pero se dispuso que durante cuatro fechas se le descontaría el 30% de lo que le correspondía por recaudaciones. Atlanta descendió al año siguiente y en septiembre se le declaró la quiebra por la cual perdió su sede social. Amistosos interrumpidos El miércoles 1° de agosto de 1990 estaban jugando en Villa Crespo Atlanta y Argentinos Juniors. Igualaban 1 a 1 cuando a los 34' se desataron incidentes que motivaron la suspensión definitiva del cotejo. En él Atlanta había probado a dos jugadores que finalmente no quedaron en el plantel que afrontó el Nacional B de ese año: Cuadra, volante, ex Boca, y el delantero panameño Dely Valdés. El 4 de marzo de 1928, disputaban en la vieja canchita de Humboldt 470 un amistoso de pretemporada los dos rivales del barrio: Atlanta y Chacarita. Los visitantes ganaban 1 a 0 con gol de Gaslini, cuando a los 28' la lluvia que caía hizo que el clásico fuera suspendido defintivamente. Era la segunda vez que se enfrentaban las dos instituciones, ya que sólo se habían visto las caras en noviembre de 1927, en ocasión del primer partido oficial entre ambos, que ganaron los funebreros 3 a 0. En marzo de 1965 el Bohemio había hecho una gira de pretemporada por Cuyo. El martes 23 por la noche se presentó en la ciudad de San Juan ante el combinado de la Liga local y estaba en disputa la Copa Gobernador Leopoldo Bravo. En el estadio del Parque Mayo, al término de los 90 minutos reglamentarios, empataron 3 a 3. Se decidió jugar un suplementario para definir un ganador, pero a los pocos minutos un desperfecto eléctrico obligó a su suspensión. Se resolvió que cada equipo tirara tres penales cada uno y ahí Atlanta, con la ejecución de Oscar Clariá, ganó 2 a 1. >Opiná
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