AÑO VII - NÚMERO 161 / Lunes 18 de septiembre de 2006
BASTA DE VIOLENCIA
Ver para creer
Luego de que dos testigos presenciales quedaron fuera de foco y un directivo se enfermara a horas de declarar, el acusado de romper la administración en el año 2004 fue absuelto por falta de méritos. Mónica Nizzardo y su llamado a la reflexión. ¿Termina la noticia de moda o comienza algo diferente?
POR GASTON GELBLUNG

"La justicia es ciega y las personas son mudas" refutó un hincha bohemio al enterarse que finalmente César Dib, autor de los destrozos en el club el 17 de febrero de 2004, había sido absuelto por falta de mérito.

Finalmente, el martes a la mañana en el juzgado correccional N° 13, Secretaría 79, se llevó adelante el juicio oral y público. Después de que declararan varios testigos y evaluar las pruebas, la juez Patricia Guichandut, dictaminó la absolución del acusado. Los motivos de la absolución estarían relacionados con la declaración de dos testigos oculares del hecho que no pudieron probar que quien cometió los destrozos era efectivamente el acusado. Uno de ellos argumentó taparse la cara y el otro tener la vista borrosa. Otro de los testigos, el vice Gustavo Deluca, no se presentó aduciendo un cuadro febril, mientras que Carlos Moreno como presidente de la entidad en aquel año, declaró haber recibido amenazas por parte del acusado, situación que hizo abrir una nueva causa.

Una decena de hinchas se acercaron al juzgado además de Javier Castrilli, director del Programa de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos (PROSEF), y el presidente del Club Atlanta, Alejandro Korz.

Mónica Nizzardo luego del veredicto afirmó ante el batallón de periodistas presente: "Me quedo tranquila porque hice lo debido. No creo que haya perdido una batalla, como me dijo Javier Castrilli. Es nuestro club, nuestra sociedad... No se puede seguir con la mediocridad argentina del no te metas."

Luego de varios meses Nizzardo volvió a ver a su Atlanta ante El Porvenir, y opinó ante Sentimiento Bohemio sobre el apoyo de la Comisión Directiva y de la presencia de Korz en el juicio oral: "En la cancha me encontré con algunos dirigentes. Uno de ellos me dijo que a algunos se les había ocurrido hacer una plaqueta y darmela en la cancha y finalmente otros dijeron que no. Menos mal que hay gente coherente...¿Cómo se va a premiar a una persona que cumple con su deber? Debe ser castigado el que no lo hace. Eso fue lo que le dije a este dirigente, que me respondió 'o estás en Atlanta o estás en contra'. Yo quiero explicar que amo a Atlanta y por eso digo lo que digo, yo no estoy en contra de Atlanta. Hablar de lo que pasa es quererlo, es preocuparse para ver que se puede hacer. Para que algo se modifique primero se debe tomar conciencia de lo que pasa y aceptarlo, luego reflexionar y ver como seguir. Hay cosas que no pasan sólo en Atlanta sino el el 98% de los clubes".

Si bién la primer sensación para los que sueñan con un club sano y pluralista es negativa, es importante destacar que por primera vez un dirigente puede actuar como indica la ley y no torcer el brazo ante los mercenarios y su violencia. Pero también queda claro que con actitudes individualistas no se podrá modificar lo que hasta ahora parece inmodificable.

Un hincha bohemio que presenció el juicio definió con exactitud lo que vivió y sintió en ese momento: "Lo de ayer es la mejor demostración de que nadie puede actuar solo ante la justicia cuando son muchos lo que saben lo que pasa; esos muchos tienen que actuar. Esa es la mejor prueba. Esto lo sabemos muy bien los argentinos, artífices del “no te metas” y del “algo habrá hecho” para no meternos. Claro, después reprochar a la justicia o a los que tienen miedo es fácil. Jugarse por la justicia y unirse para vencer el propio miedo no se nos pasa por la cabeza. Tengamos cuidado con no hacer el juego a los que nos muestran como imposible mejorarnos: porque así, en ese escepticismo, siempre nos van a manejar los violentos, los que los inventan y alientan porque los necesitan, los que pactan porque la violencia los favorece, y los ideólogos que necesitan del desánimo, del desapego, del desinterés, de la desconfianza, para poder seguir manejándonos. Hay una Justicia que es anterior, es la que está en nuestras mentes y en nuestros corazones; y hay una Justicia que está después, que es la que reposa en los tribunales. De la convicción que pongamos en mejorar aquella, dependerá que la última sea efectivamente justa."

Los hinchas y socios de Atlanta esperamos ahora y luego del apoyo oficial de la Comisión Directiva ante la denuncia de Mónica Nizzardo, un cambio de posición sobre éste tipo de hechos para que el hincha y vecino vuelvan a acercarse al club. Es decir, que comiencen a haber testigos con la vista firme y el pulso sano que luego declaren ante los robos de la utilería, ante la rotura a martillazos de un baño del Open Dorrego y claridad e información precisa sobre las fichas de inscripción de socios que maneja un grupo de "hinchas caracterizados" sobre el primer pago de la cuota social que ellos ofrecen.

Se dijo en el juicio

Su señoría
La jueza que dictó la sentencia en el juicio oral es la doctora Patricia Susana Guichandut de Crisetti, titular del Juzgado N° 13 en lo Correccional, Secretaría 79. Es porteña, tiene 55 años y se recibió de abogada en 1976 en la Universidad de Buenos Aires, con un posgrado en criminología. En 1974 ingresó en el Poder Judicial.

Así empezó
Citado para las 9, el juicio oral comenzó con cerca de una hora de demora. En primera instancia hubo una lectura de los hechos que se le imputaban a Julio César Dib, a saber, los destrozos cometidos en la administración del club, el 17 de febrero de 2004, que produjeron la rotura de un monitor y un CPU de una computadora, un televisor, una ventana ojo de buey que da a una oficina interior y los vidrios de la puerta de entrada. Se señaló que sobre los hechos, además de las declaraciones durante la instrucción, obraban en la causa un artículo del diario "Crónica", un croquis y fotos. Finalmente se nombró a aquellos ciudadanos que no pudieron ser ubicados por distintos motivos para que testimoniaran ante la jueza y se informó que el entonces protesorero Gustavo de Luca, que había sido citado para declarar, no se presentaría porque se hallaba con fiebre y en reposo en su domicilio y que luego enviaría por fax el correspondiente certificado médico.

Los testigos
Los ciudadanos que declararon fueron los siguientes: los tres presenciales, Mónica Nizzardo (vocal y encargada de prensa del club entre 2002 y 2005) y los empleados administrativos Osvaldo Devicenzo y Oscar García; Carlos Moreno (presidente del club entre 2002 y 2005); el subinspector Walter Bertino, y los presentados por la defensa, Pablo Trombert, Daniel Guinzburg y Mirta Reta de Corona. Todos juraron decir la verdad y se retiraron a la antesala para luego ir entrando a prestar declaración.

El imputado
El acusado, con traje y gafas, al ser llamado a declarar, se abstuvo de hacerlo -nadie está obligado a hacerlo según rezan las normas vigentes-. Horas más tarde sí habló en su alegato.

La declaración de Moreno
Impactante fue el testimonio del titular de Atlanta en el momento de los hechos. El ex presidente señaló que conocía al imputado de la infancia y que éste, luego de que saliera de prisión, lo fue a ver con la Biblia y le dijo que apoyaría su gestión en Atlanta y que trataría de encontrar a quienes les venden drogas a los jóvenes.
Moreno afirmó que trató de ayudarlo porque no podía conseguir trabajo y le cedió un local que estaba sucio y abandonado que daba a la calle Humboldt. Allí se puso a trabajar el imputado montando con otra persona un local de expendio de choripán y bebidas los días de partido.
De acuerdo con el relato del ex titular bohemio, los problemas empezaron cuando la policía vetó el local porque carecía de habilitación municipal. "Él creyó que yo me había puesto en contra de él, pero la cuestión venía por el lado de la policía o de la municipalidad y era por ausencia de habilitación, algo que él podía haber tramitado", expresó Moreno, quien agregó que un día en que había partido, el imputado había entrado en la administración a lo gritos delante de mucha gente, y arrojó todos los chorizos y panes que había comprado. Luego narró reiteradas amenazas sufridas, como con un cuchillo puesto en la garganta o daños infligidos a un comercio de su propiedad, y reveló que también había sido amenazada quien era su secretaria por entonces, la ex vocal de CD Bárbara Grichener. El ex presidente dijo que quería que se hiciera justicia y refiriéndose al imputado, "si él dice que es de Atlanta, no tendría que romper nada".

Los testigos oculares
De los tres que presenciaron los desmanes en la administración, sólo Mónica Nizzardo declaró haber podido identificado a la persona que había ingresado ese mediodía, y que tiró una PC y luego produjo destrozos con un martillo que extrajo. Los otros dos, empleados de Atlanta, dijeron que no pudieron verlo porque se le nubló la vista en un caso y porque se tapó el rostro en el otro en virtud del susto. La ex encargada de prensa de la institución señaló que, apenas producidos los hechos, sacó fotos con su cámara digital -que obran en autos- y llamó por teléfono a un dirigente, que luego vino al club y que se negó a acompañarla a hacer la denuncia en la comisaría porque "conocen mi auto". Ante esto, contó que se tomó un taxi y fue a presentar la denuncia sola. También narró que la madre y el hijo del imputado le pidieron de buena forma tiempo después que retirara la denuncia, pero que ella sentía que era su obligación defender el patrimonio del club ya que para eso había sido elegida como miembro de la CD. La jueza dispuso un careo entre los testigos oculares y en un momento le recordó a uno de ellos que había jurado antes de de declarar y que corría el riesgo de incurrir en falso testimonio.

La defensa
Fue ejercida por el defensor oficial Ricardo Titto, quien insistió con preguntas sobre supuestos enfrentamientos políticos e internas en el club. Durante la declaración de Mónica Nizzardo, pidió un careo entre ella y su defendido, lo cual fue rechazado por la jueza Guichandut. La magistrada también le impidió expresar opiniones sobre la intervención de la testigo en un programa televisivo la noche anterior. En cuanto a los testigos aportados por la defensa, poco aportaron y uno de ellas, una señora, declaró que el imputado estaba a esa hora en la ciudad de Junín.

El fallo
Se conoció a las 15.30. El fiscal solicitó una condena de seis años y medio. Ello porque el imputado le restaban cuatro por haber cumplido otra condena a seis años por extorsión, de la cual salió en libertad condicional. Otros dos años fueron pedidos por ser reincidente -ya había tenido un juicio por una denuncia del periodista Fernando Tebele por amenazas de muerte- y seis meses por los hechos que se ventilaron en el juicio oral.
La jueza Guichandut absolvió a Julio Dib por el beneficio de la duda, teniendo en cuenta que, de tres testigos oculares, dos adujeron no poder reconocer al autor de los destrozos. La magistrada decidió iniciar una causa aparte por amenazas en virtud de las declaraciones de Carlos Moreno.

Cómo sigue
Debido a que no hubo una denuncia institucional y, por ende, el Club Atlanta no se constituyó nunca en querellante, el fallo sólo podría ser apelado por el fiscal Dalla Giustina.

El público
En la sala hubo diez espectadores, la mitad de ellos pertenecía a los medios que cubrieron el juicio y el resto eran socios de Atlanta interesada en cómo se resolvía el caso. Algunos medios nacionales llegaron a la hora de la lectura del fallo, al igual que el ex árbitro y ahora subsecretario de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, Javier Castrilli, quien se acercó para solidarizarse con Mónica Nizzardo. También estuvo presente el presidente actual de Atlanta, Alejandro Korz, quien era vicepresidente en el momento en que se desarrollaron los hechos.

>Opiná sobre esta nota
>Imprimir esta página
>Volver a inicio


Mónica Nizzardo ingresando a los juzgados. Foto: Rafael Yohai.

Notas relacionadas
>Los destrozos de 2003
>De eso sí se habla
>Salvemos al fútbol

 


| Aviso legal | Mensajes | Chat |  Contactate | Nº anteriores | Quienes somos | Suscribite |
Está terminatemente prohibido usar material de esta página sin permiso previo. Todos los derechos reservados 99/00©. Fecha de inicio: 1/6/1999 sentimientobohemio.com.ar® (usuarios.arnet.com.ar/gasgel) es una página registrada en propiedad intelectual. Buenos Aires, República Argentina . Resolución mínima recomendada: 800 x 600. INTENTARON IMITARNOS, JAMAS NOS IGUALARON...