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Hace
tres semanas la actualidad institucional se conmovió con los rumores sobre
presuntas irregularidades en que habría incurrido un alto directivo. Que
algo había sucedido lo confirmó el hecho de que en la reunión del martes
19 de septiembre pasado la comisión directiva decidió separar de sus funciones
al vicepresidente primero Gustavo De Luca, dejando en manos de una futura
asamblea extraordinaria de representantes del club la decisión final sobre
el nombrado.
La
acusación consistía en que el dirigente habría cobrado y retenido dinero
abonado por el Complejo Institucional Scholem Aleijem-Bialik (CISSAB),
una importante entidad de la colectividad judía que alquila algunos días
por semana el estadio de Atlanta en horario nocturno para la práctica
de fútbol de sus asociados.
El
monto del cual se habló se elevaría a $7.000, compuesto por un alquiler
mensual de $5.000 y un remanente anterior que adeudaba CISSAB de $2.000.
De
acuerdo con trascendidos la reunión de CD en la que se decidió la medida
fue bastante concurrida, ya que contó con la presencia de varios socios
que exigieron que ambas partes aclararan las insistentes versiones que
ya circulaban. Más aún, la CD había previsto reunirse en un local gastronómico
de Villa Crespo, pero dada la situación tuvo que trasladarse a la administración
del club, donde aguardaban inquietos socios ávidos de información y el
vicepresidente primero.
La
reunión tuvo un desarrollo bastante tumultuoso, y el presidente Alejandro
Korz exigió vehementemente que su segundo en la línea de conducción de
la institución devolviera el importe presuntamente cobrado y retenido
sin conocimiento y autorización del resto.
El
acusado señaló que él pondría todo en manos de su abogado para demostrar
a qué había imputado el dinero que se le reclamaba.
Sin
embargo, y más allá del destino dado a esos $7.000, la parte acusadora
insistía en la agravante de que por lo menos durante tres semanas Gustavo
De Luca, estando en poder suyo el dinero abonado por CISSAB, habría negado
haberlo cobrado.
Días
después el área de Prensa del club daba cuenta de que se había resuelto
llevar a cabo un sumario administrativo al directivo separado que sería
instruido por el vicepresidente segundo Luis Alberto González Asurey.
En
efecto, el artículo 54 de los estatutos alude a la facultad de la comisión
directiva de amonestar o suspender a sus miembros por causas graves previo
sumario.
En
aras de aportar objetivamente alguna claridad sobre la situación planteada
y dar cabida a las dos partes involucradas en este asunto, Sentimiento
Bohemio dialogó con el suspendido vicepresidente primero Gustavo De
Luca y con el sumariante Alberto Asurey.
VICE
1.° GUSTAVO DE LUCA:
"Que
el sumario se haga lo más rápido posible"
-¿Cómo
se dio la suspensión de su cargo en la comisión directiva?
-Se está haciendo un sumario en el club. Yo tengo todos los comprobantes
y ayer hablé con el vicepresidente segundo [Luis Alberto Asurey] y
dijo que me iba a llamar el lunes para seguir adelante con todo este tema.
-¿A
usted le sorprende lo sucedido?
-Es muy importante para mí, porque toda mi familia es de Atlanta. Toda
mi vida colaboré con el club y ahora tener este problema no me cae para
nada bien.
-¿Qué sintió sobre las banderas que en su contra aparecieron en algunos
partidos de Atlanta?
-Serán cosas internas que no las puedo certificar; no tiene nada que ver
una cosa con la otra.
-¿Tiene alguna opinión sobre la actual comisión directiva?
-No voy a dar opinión sobre ella, y quiero que se haga lo más rápido posible
el tema del sumario porque se está dilatando demasiado.
-Para
suspender a un directivo primero se debería hacer un sumario. ¿Esto podría
ocasionarle algun perjuicio a la institución?
-No, esto lo hablaron y se tiene que hacer un sumario y, una vez comprobadas
todas las pruebas, se decidirá mi futuro.
-¿Le gustaría en el futuro volver a estar participando en una comisión
al frente de la institución?
-No, jamás. Esto no quiere decir que no sea hincha de Atlanta. Si el club
necesita algo de mí, va a tener mi apoyo. Uno nació hincha de atlanta,
pero nunca más voy a participar de una comisión ante los hechos que se
dieron. Lo más importante es clarificar la cosa porque nunca me llevé
un peso del club; al contrario, siempre puse, y entonces la verdad es
que me molestó, me dolió. No saben lo que me hicieron…
VICE
2.° ALBERTO ASUREY:
"Negó
un cobró que sí había hecho"
-¿Cómo
se llegó a la instancia de suspender a Gustavo De Luca y qué fundamentos
hubo para ello?
-Hay una contradicción importante entre dos informaciones: una que tenemos
nosotros (los actuales directivos) acerca de un dinero del alquiler de
la cancha a Cissab que durante un mes y medio Gustavo decía que no había
cobrado. En un momento, el tesorero, Diego Kacanas, se comunicó con la
gente de Cissab y ellos le envían los recibos firmados por Gustavo. A
partir de ahí se comienza a dar algo muy contradictorio, porque Gustavo
dice que esta plata la cobró pero que la usó para devengar deudas que
el club tiene con él y que tiene comprobantes para demostrarlo. Esos comprobantes
nosotros los hemos visto; algunos son ciertos, otros están en duda. Nadie
tiene el derecho de acusar a una persona de que se haya robado un dinero
sin tener pruebas determinantes, pero lo que sí es cierto es que Gustavo
durante un tiempo prolongado (un mes) adujo que no había cobrado una plata
que sí había cobrado. Esto fue lo que forzó a resolver que se suspendía
a De Luca de su cargo de vice 2.° y esperar a que una asamblea determine
en qué condicion quedará Gustavo De Luca en sus cargos como directivo
del club.
-Pero
según el estatuto del club (artículo 54), si se suspende a un directivo
primero habría que hacer un sumario...
-Se está haciendo el sumario y el sumariante soy yo. Y te digo esto personalmente:
me duele mucho todo esto porque Gustavo es un buen tipo, lo cual no quita
que la situación haya sido muy desprolija.
-¿Usted
lo dice por lo que se comenta en medios partidarios y no partidarios que
ocurrió o por cómo fue el procedimiento?
-Fue todo desproljo. En un principio la actitud de Gustavo de negar un
cobro que había sido hecho, y también porque actualmente existe un formato
en Atlanta que ojalá algun día cambie, por lo cual el exceso de ingreso
a las páginas con declaraciones anónimas, sin firmas y acusaciones hace
poner al club no en la divisional que está, sino en la H. Es un formato
que Atlanta tiene en este momento y que ojalá podamos cambiar.
-Parecería
que desde la dirigencia no existe un comunicado o informaciones concretas
para desmentir rotundamente estas acusaciones, opiniones. Y esto genera
dudas y aleja a aquella gente que no está muy próxima al club y su cotidianidad.
-A
esta comisión de lo que se la puede acusar es de falta de voluntad para
que cualquiera pueda participar. Otra de las cosas es que en la reuniones
yo lo dije porque estoy aprendiendo a ser dirigente de futbol, porque
soy hincha desde los cuatro años y porque ser dirigente no es para nada
fácil y todos estamos en esa situación particular, salvo Alejandro Korz,
que viene de una experencia de la comisión anterior. Aparte estamos manejando
un club que es una catarata de problemas: económicos, de habilitación,
futbolísticos. El tema es sentarse y si alguien quiere acercarse porque
tiene dudas sobre la comisión que integro que venga y me lo consulte que
sin problemas se lo voy a contestar. Estoy orgulloso de estar en esta
comisión directiva, que tiene aciertos y errores. El que venga un día
a una reunión de comisión directiva va a escuchar más de cómo poder arreglar
las cagadas que nos mandamos que de que nos carguemos de laureles.
-Pasando
a lo futbolístico, y puntualmente el tema de las dos renuncias que habría
presentado Oscar Martinez ante la Subcomisión de Fútbol, ¿cómo llega esto
a ustedes?
-Que el técnico haya presentado la renuncia dos veces es cierto y las
dos veces se le dijo que no. No hubo una tercera en el empate contra El
Porvenir, y Martínez ni amagó con presentarla y dijo que el 0 a 0 no era
lo mejor, pero con el empate se podía comenzar a salir. Por ejemplo, Juan
Vinci me dijo personalmente que el plantel está unido, que bancan al técnico,
que no podían entender lo que les pasaba y que no podían jugar por los
puntos como lo hacían en los entrenamientos, que el equipo rendía y jugaba
bien y había una solidaridad muy grande con el técnico. Por otro lado,
en Atlanta hay que preguntarse siempre no por la jugada uno sino por la
dos. Suponete que tomamos la decisión de echar a Martínez; primero no
lo podemos hacer si el técnico no renuncia porque nosotros no nos podemos
cargar de un contrato de ninguna manera. Después hay que ver a quién traés,
porque tampoco está fácil la plata. Los técnicos que nos pueden gustar…
por ejemplo, el gusto por Pasini, que es un gusto personal intermedio,
pero que vale de 18 a 19 mil pesos y Atlanta no está en condiciones de
pagar ese dinero, por lo cual qué más quisiera uno tener un técnico ganador
que tener un técnico que no le gusta, sacarlo y traer a otro. También
el desfasaje de Atlanta es que antes se echaron técnicos y las deudas
siguen quedando. Los que han tomado esas decisiones hoy están en sus casas
y Atlanta tiene tres millones de juicios.
-O
sea, pase lo que pase, el técnico seguirá siendo Martínez.
-Pase
lo que pase no sé , porque si perdemos 6 a 0 el próximo partido que sé
yo qué carajo pasa...
-Bueno, pero no lo digo tan drásticamente, sino si se dan resultados
buenos o malos...
-Mirá, vamos a hacer todo lo posible para que el técnico se quede, y tratar
de hacer lo que sea para que el equipo levante su nivel. Yo en este plantel
confío, no tiene burros sino jugadores de jerarquía para la categoría,
pero no se están viendo en la cancha, y si no se ven en la cancha, qué
vamos a hacer...
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Luis
Alberto Gonzalez Asurey
Perfiles
Luis
Alberto "Beto" González Asurey tiene 51 años y es porteño, nacido
el 21 de junio de 1955. Tercera generación de bohemios ("con hijas sólo
de Atlanta, no de Atlanta y Boca o River", aclara), ocupa por primera
vez un cargo directivo en el club. Cuando la actual comisión directiva
asumió en julio de 2005 era vocal suplente, pero algunas renuncias,
entre ellas, la de quien era vicepresidente segundo, Federico Sturm,
lo catapultaron a ocupar este cargo en una reorganización que la CD
hizo hace nueve meses. Hace un año donó para Atlanta un vehículo de
su propiedad para que fuera vendido y los fondos obtenidos alimentaran
las alicaídas arcas de la institución.
Es consultor en comunicaciones y fue periodista de los desaparecidos
diarios La Voz y Tiempo Argentino. Pasó también por la función pública:
subsecretario de la Presidencia de la Nación durante el menemismo en
1994 y 1995; director de Comunicaciones del Teatro Colón, y actualmente
es director de Contenidos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Polifacético, Beto Asurey también desarrolló una carrera artística como
músico (guitarrista, con disco propio y otro con Lito Nebbia) y como
guionista cinematográfico (ficción: "Buenos Aires plateada" y documental:
la vida de Walsh).
Gustavo De Luca pertenece a una familia muy ligada a Atlanta
y a personajes del barrio, como el popular y entrañable "Bocina", el
canillita xeneize vespertino de Canning y Corrientes.
En la CD que rigió los destinos de Atlanta entre 2002 y 2005, encabezada
por Carlos Moreno, ocupó el cargo de protesorero, pero con el alejamiento
del tesorero Lanzetti, quedó a cargo del manejo de la caja y de muchos
aspectos administrativos y futbolísticos del club. Su actuación coincidió
con las dos campañas de Salvador Pasini como DT del club, en las cuales
Atlanta se salvó del descenso a la Primera C y luego obtuvo el Apertura
2003.
Muy vinculado con el doctor Miguel Ángel Broda, fue virtualmente el
nexo entre el economista y Atlanta.
En el momento en que asumió la presidencia Alejandro Korz, que también
había integrado la CD presidida por Carlos Moreno, De Luca manifestó
su deseo de no continuar como directivo, pero finalmente la insistencia
de Korz dio sus frutos y quedó como vicepresidente primero, ya que la
tesorería y protesorería quedaron en manos de dos korzistas de pura
cepa, Diego Kacanas y Darío Kuravsky, respectivamente. Aún se recuerdan
los conceptos elogiosos que sobre De Luca vertió el nuevo presidente
cuando presentó en una masiva asamblea de socios hace más de un año
a los directivos que lo acompañarían en su gestión.
En ese momento se interpretó el gesto como un intento de no romper totalmente
lanzas con el doctor Broda, tratando de incluirlo como uno de los aportistas,
mientras se buscaban otras fuentes de financiación y de ingresos. Sin
embargo, la realidad superó al esquema teórico: a partir de la virtual
desactivación de la comisión de apoyo nucleada alrededor de Broda y
las renuncias en la CD en disconformidad con la forma en que se resolvió
la contratación de Fabián Nardozza, la CD fue progresivamente delineando
una política de mayor independencia: los nuevos sponsors conseguidos,
la integración de una subcomisión de fútbol y otros hechos oscuros nunca
aclarados oficialmente fueron disminuyendo la injerencia del economista
en la vida del club.

Gustavo
De Luca
SERGIO
DZIADEK: "Si es culpable, denuncia penal; si no desagravio público"
Colaboró
con el club asesorando en temas impositivo-contables y firmando los
balances de la institución entre 1999 y 2003. Fue revisor de cuentas
durante la gestión de Jorge Rubinska al frente del club.
Desde hace muchos años conoce a Gustavo De Luca, pero dice que hay que
ir a fondo y no debe haber impunidad siempre y cuando se demuestre la
culpabilidad.
En primer lugar, la comisión directiva debería designar al menos
2 o 3 personas para que se ocupen de la instrucción de un sumario administrativo.
Yo personalmente trataría que no lo formen integrantes de la comisión
directiva, sino que propondía que lo integren asociados de cierta antigüedad
y jerarquía por razones de edad y experiencia, para evitar que algún
miembro de la CD sea imparcial con los resultados del sumario.
Si Gustavo es culpable de alguna acción delictiva, se debería hacer
la correspondiente denuncia penal, y llevarla hasta las últimas consecuencias.
Si es inocente, efectuar una publicación de desagravio, bien podría
ser en esta página de Internet o en algún medio público.
Estoy seguro de que no debe procederse como se hizo oportunamente con
Bulaievsky: terminar negociando y dejar todo sin efecto, porque de esa
manera siempre queda la nebulosa y el único perjudicado es el club.
Ya he vivido situaciones similares, que son de público conocimiento,
donde culpamos a alguien de algo, y despues queda todo en la nada. Tuvimos
un caso reciente, el juicio oral a Dipy, donde, en los momentos cruciales,
nadie vio nada, nadie escuchó nada, y únicamente se perjudicó el club
con los destrozos.
Creo que mi propuesta no es para nada imposible de efectuar, y de una
vez sería una medida ejemplificadora para los sucesivos dirigentes,
si realmente existió la mala administración de los dineros de la Institución.
Reitero, soy amigo de Gustavo, lo aprecio muchísimo, pero eso no invalida
que, si es responsable de algún acto delictivo, pague las consecuencias,
y si no lo es, no se vea ensuciado su nombre gratuitamente.
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