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AÑO
VII - NÚMERO 185 / Lunes 26
de marzo de 2007
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BOHEMIA ¡Que bien se TV! Reviví y emocionate con las imágenes de aquella tarde del 10 de abril de 1993, cuando Atlanta le empató a Chacarita en San Martín a cuatro minutos del final. El gol de Hugo Smaldone desató un gran festejo en la tribuna visitante, donde pocos minutos antes se había gritado el gol de la victoria del puntero, All Boys. El Funebrero prácticamente resignaba con ese empate sus posibilidades de lograr el campeonato y el ascenso directo a la B Nacional. La igualdad bohemia lo dejaba a dos puntos del líder, a dos fechas de la conclusión del torneo. GASTON GELBLUNG / ALEX DEJTIAR TEXTO: EDGARDO IMAS (imased@yahoo.com) |
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A diferencia de aquel partido por la última fecha del Reclasificatorio de Primera División de 1967, cuando Atlanta perdió en su estadio 3 a 2 y aseguró la permanencia en la categoría máxima de su ex vecino, esta vez el Bohemio no tuvo contemplaciones ni actitudes sospechosas en el juego. A la 32.ª y antepenúltima fecha del Campeonato de Primera B Metropolitana 1992/93 llegaban ambos con posibilidades, aunque de distinta envergadura: Atlanta pugnaba, aunque estaba lejos, por clasificar para los Zonales, mientras que Chacarita tenía chances concretas de ser campeón y conquistar el ascenso directo a la B Nacional, ya que un solo punto lo separaba del líder, All Boys. Pero Atlanta fue el encargado, a cuatro minutos del final y con un cabezazo de Hugo Smaldone, de amargarle no sólo la tarde sino prácticamente el campeonato y el ascenso, que quedaron en manos de aquel All Boys dirigido técnicamente por Mario Rizzi. El equipo de Monte Castro como visitante derrotó en esa jornada disputada el sábado 10 de abril de 1993 a Almagro por 4 a 3, en un emocionante partido. All Boys ganaba 3 a 0, pero Almagro logró la igualdad hasta que sobre el final Marcelo Blanco desniveló para los albos. Mientras, el otro equipo entreverado en la disputa por el primer lugar, Sarmiento, en su estadio, vencía 3 a 0 a Estudiantes de Buenos Aires. Así, con esos tres resultados, cuando quedaban cuatro puntos en disputa, All Boys le había sacado dos puntos de ventaja a los escoltas Chacarita y Sarmiento. Con esa misma diferencia, los albos se consagraron dos semanas después campeones: 49 unidades contra 47 de funebreros y verdes, seguidos de Dock Sud y San Miguel, con 40, y el Bohemio y Cambaceres, con 39. Los juninenses posteriormente también conquistaron el ascenso al ganar al ganarle la final del Zonal Sudeste a San Miguel. En cambio, Chacarita volvió a fracasar en el Zonal Noroeste, en el que llegó a disputar la final ante Gimnasia y Esgrima (Jujuy), pero luego de triunfar 1 a 0 en Buenos Aires, en San Salvador cayó por 3 a 1 ante el Lobo norteño, que fue el otro equipo que ascendió así a la B Nacional. Atlanta, a pesar del empate agónico en San Martín y los dos triunfos posteriores ante Cambaceres y Comunicaciones, no pudo ingresar en los Zonales, aunque la primera campaña con Jorge Vitrola Ghiso como DT dejó una sensible mejora respecto de la anterior, cuando en medio de la quiebra del club el equipo había ocupado la anteúltima posición en la tabla. Clásico caliente Se trataba del 114.° enfrentamiento oficial entre Atlanta y Chacarita. Para ese entonces, el Bohemio acumulaba en el clásico tres derrotas consecutivas y cinco sin triunfos (el último había sido en 1984, 1 a 0 en Villa Crespo, en Primera División). Jugando en San Martín, no ganaba desde 1980, cuando había superado al Tricolor 2 a 1, en la Primera B. En la primera rueda había ganado Chacarita en Humboldt por 1 a 0, con gol del defensor Alejandro Montagliani, en un partido con muchos incidentes en las tribunas. Entre los dieciséis rivales dos ex bohemios que habían integrado el plantel que había ascendido en la temporada 1989/90 a la B Nacional: el mediocampista santiagueño Néstor Hugo Sosa y el delantero uruguayo Marcelo Di Lauro Ávalo, que estuvo en el banco y no ingresó, Por ser un clásico, los antecedentes de violencia y lo que estaba deportivamente en juego, especialmente para el local, el cotejo se desarrolló a puro nervio y con muchas brusquedades, ante la pasividad del árbitro Ángel Sánchez. De esta manera, a los 27' Ariel Macia trabó una pelota muy fuerte ante Sergio Lasala, y éste sufrió la fractura de su tibia derecha; el referee sólo sacó tarjeta amarilla. Cuatro meses después, al volver a jugar a San Martín por el Apertura 1993, intentaron agredir a Macia en los vestuarios recriminándole la grave lesión de Lasala; no obstante, el defensor bohemio terminó jugando para los funebreros e la 1997/98. Enseguida, reanudado el juego después del cambio de Gabriel Bonomi por Lasala, Ricardo Hernán Pagés le entró violentamente al entrerriano Darío Chesini, y luego del tumulto en el que participaron casi todos los jugadores, el juez expulsó a uno de cada bando: Eduardo Loza y Gabriel Gnoffo. Afuera el clima también estaba bastante enrarecido: a los quince minutos del primer tiempo arribó al estadio la hinchada de Atlanta, pero tras hacerles formar fila con la entrada en la mano para revisarlos, la Policía los fue subiendo a medida que llegaban al portón de ingreso a la cancha a un colectivo de la línea 670. Así, cerca de setenta hinchas fueron trasladados a la comisaría, según explicó un jefe policial, "por prevención y por seguridad de los mismos hinchas". El trabado primer tiempo terminó con la ventaja funebrera conseguida sobre la hora por la ejecución de un penal por parte de Alejandro Montagliani, sancionado porque Ariel Macia lo tomó del brazo a Carlos Leeb dentro del área. En los vestuarios, un intento de agresión al expulsado volante bohemio Eduardo Loza determinó que Atlanta exigiera garantías para volver al campo de juego. El partido se reanudó aunque con bastante demora. Luego de dos salvadas de Wolff, llegó el gol bohemio protestado por jugadores e hinchas de Chacarita. Un centro desde la derecha fue bajado con la mano por Alejandro Papu Insaurralde y Fabián Pepe Castro conquistó el gol. Poco duró la alegría auriazul, ya que cinco minutos después Jorge Márquez, de cabeza, puso en ventaja al Funebrero. Con centenares de oyentes de radio en la platea y la tribuna local, ansiosos de saber qué ocurría en Villa Raffo, el tercer gol de Almagro ante el puntero All Boys más la propia victoria hacían renacer las esperanzas de dar pelea por el título. Pero Atlanta fue con fervor en busca del empate. El DT Jorge Ghiso ya había hecho ingresar a un delantero, Fabián Salas, por el marcador Ariel Alcami, y desde los 26' jugaba con uno menos, ya que Ángel Sánchez, en la tercera expulsión de las cuatro que dispuso en el partido, le había mostrado la tarjeta roja al diminuto Darío Chesini. El gol de Pachorra Smaldone dejó a todo San Martín con el ánimo por el subsuelo; pocos instantes antes desde la parcialidad bohemia se había festejado el tanto de la agónica victoria de All Boys en la cancha de Almagro, lo que dejaba al Funebrero con pocas posibilidades. Para los hinchas de Atlanta, sin duda fue una tarde ideal: empate agónico como visitante en el clásico de Villa Crespo, que alejaba al tradicional rival del campeonato. La síntesis del partido es la siguiente:
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