AÑO IX - NÚMERO 256 / Lunes 1 de septiembre de 2008
SORPRESIVAMENTE,
EN RESISTENCIA Falleció
Horacio"Negro" Ibáñez El
pasado 1.° de agosto murió en la capital chaqueña el ex delantero de Atlanta.
Si bien sólo alcanzó a jugar dos temporadas en el equipo superior bohemio, dejó
su huella con 69 presencias, integrando el ya mítico plantel que logró el tercer
puesto en el torneo Nacional de Primera División de 1973.
EDGARDO IMAS (imased@yahoo.com)
"Por
un problema de salud de Horacio estuvimos a principios de este año varias semanas
en Buenos Aires, ya que le realizaron estudios. Anduvo visitando a viejos amigos,
pasó por Independiente, pero se quedó con las ganas de llegarse hasta Atlanta,
de donde siempre guardaba buenos recuerdos", le dijo a Sentimiento Bohemio
la mujer del ex delantero del club en 1972-73, Horacio René Ibáñez, quien falleció
a los 62 años el pasado 1.° de agosto en Resistencia (Chaco).
Había
arribado a Atlanta en 1972 proveniente de Banfield y rápidamente se convirtió
en titular de aquel equipo. Experiencia, velocidad, movilidad, picardía y una
aceptable cuota de gol fue lo que aportó el santiagueño Negro -también lo apodaban
Loco- Ibáñez. Se desempeñó indistintamente en ambas puntas del ataque, y en varias
ocasiones lo hizo como centrodelantero. Al lado suyo, en la ofensiva, lo acompañaron
jugadores como Osvaldo Cerqueiro, Rubén Cano y Héctor Candau. Otros compañeros
suyos de aquellos años fueron Juan Antonio Gómez Voglino, Jorge Ribolzi, Aldo
Rodríguez, Santiago Rico, Osvaldo Gutiérrez, Héctor López y Alejandro Onnis.
Se
integró en aquel año 1972 en la base que al año siguiente protagonizaría la mejor
campaña de Atlanta en toda su historia en un certamen regular de Primera División:
el tercer puesto del Torneo Nacional de 1973. De los que habitualmente actuaron
en aquel equipo, ya son dos los jugadores que desaparecieron, ya que hacía diez
años había fallecido el arquero Hugo Carballo.
Su
debut en Primera, ante Colón, en Santa Fe, no pudo ser más prometedor: convirtió
un gol. El DT del equipo era el fallecido Armando Mareque. A la fecha siguiente
volvió a marcar un tanto: el tercero en el triunfo bohemio por 3 a 2 ante Huracán
en Parque de los Patricios.
Fue
titular casi indiscutido en aquel Atlanta 1972 en el que Rodolfo Bettinotti sustituyó
rápidamente a Mareque como entrenador. Desde mediados de 1973 siguió gozando de
la preferencia del nuevo DT, Néstor "Pipo" Rossi.
En
el Nacional 1973, las reiteradas expulsiones le impidieron jugar más seguido.
Así registró 7 presencias y un solo gol, ante Chaco For Ever.
Muchos
hinchas bohemios lo recuerdan por las continuas expulsiones en aquel torneo. Si
bien el récord en la materia en Atlanta lo ostenta Rodolfo Raffaelli, Ibáñez totalizó
cinco durante el año 1973, tres de ellas -ante Huracán, Independiente Rivadavia
(Mendoza) y Rosario Central- en un solo torneo en el cual jugó siete encuentros.
Muy fijada en la memoria está la expulsión en la Bombonera en el partido en que
Atlanta perdió 2 a 1 con Rosario Central y se despidió de la posibilidad, concreta
y al alcance de la mano, de consagrarse campeón en la fecha siguiente.
Otros
recuerdan aún su agónico gol con el cual Atlanta le empató a San Lorenzo de noche
en el Viejo Gasómetro y le impidió festejar el campeonato en un partido televisado.
Horacio
René Ibáñez nació el 14 de mayo de 1946, en Quimili (Santiago del Estero). Jugó
en Independiente (1968, 5 p. / 1 g.), Argentinos Juniors (1969, 18 p. / 2 g.),
Quilmes (1970, 25 p. / 1 g.), Banfield (1971, 35 p. / 3 g.), Atlanta (1972-73,
69 p. / 20 g.), Ferro (1974-75, 52 p. / 7 g.). En total, fueron 204 p. / 34 g,
con una trayectoría que íntegramente se desarrolló en la Primera A.
Luego
emigró al fútbol colombiano. Allí actuó en Cúcuta, Independiente Santa Fe (Bogotá),
Unión Magdalena, Independiente (Medellín), Quindío. De regreso en el país, se
radicó en Charata (provincia del Chaco), donde jugó en Atlético Charata.
Posteriormente,
fue director técnico de varios equipos regionales del interior chaqueño: Atlético
Libertad ("Lo sacó campeón quince veces consecutivas", recuerda su esposa), Cooperativa
y Atlético, todos de Charata, y Sportivo, de Hermoso Campo. Últimamente estaba
trabajando con el fútbol infantil.
Campaña
en Atlanta
Actuó en la
Primera bohemia durante dos temporadas (1972-73) en cuatro certámenes (no jugó
en la Reclasificación 1972). Jugó 69 partidos, de los cuales en 67 oportunidades
salió como titular y en 2 ingresó desde el banco de relevos, mientras que en 14
ocasiones fue sustituido. De esos 69 encuentros disputados, Atlanta ganó 29, empató
16 y perdió 24. Convirtió 20 goles, ninguno de penal. Fue expulsado en cinco oportunidades
(dos en el Metro 73 y tres en el Nacional 73).
El
debut fue el 12 de marzo de 1972, por la tercera fecha del torneo Metropolitano
de Primera División 1972, Colón 2 - Atlanta 1, y convirtió el gol del descuento
a los 18' del segundo tiempo.
Su
último partido con la casaca auriazul fue el 23 de diciembre de 1973, por la segunda
fecha de la ronda final del Nacional 1973, Atlanta 1 - Rosario Central 2, en Boca
Juniors. Fue expulsado a los 16' ST por el árbitro Barreiro.
Con
los colores bohemios, los equipos a quienes más tantos les hizo fueron San Lorenzo
y Lanús: tres a cada uno.
Sus
números en Atlanta por torneo fueron los siguientes.
J
TITULAR
REEMPL.
INGRESO
BCO.
G
E
P
GOLES
EXP.
MET.
72
24
22
7
10
10
5
9
9
-
NAC.
72
13
13
5
6
6
4
3
6
-
RECL.
72
-
-
-
2
-
-
-
-
-
MET.
73
25
25
2
10
10
5
10
4
2
NAC.
73
7
7
-
3
3
2
2
1
3
TOTAL
69
67
14
29
29
16
24
20
5
Un
minirreportaje de hace cinco años
En 2003, con motivo de cumplirse los treinta
años de la gran campaña de 1973, Sentimiento Bohemio revivió en varias
ediciones todos los partidos y los detalles de la participación bohemia que culminó
con el tercer puesto en el torneo Nacional. En el marco de esa producción, entrevistamos
telefónicamente a Horacio Ibáñez, residente en Charata. Recordamos lo que el ex
jugador manifestó en esa oportunidad:
Para
darse cuenta de lo que era ese equipo, me acuerdo siempre de mi papá, que vive
en Buenos Aires. Él me iba a ver siempre y me aseguraba que ese de Atlanta era
el mejor equipo que vio jugar al fútbol. Y eso que él había visto mucho fútbol
de épocas anteriores... Teníamos un mediocampo espectacular, con Voglino, Pichón,
Onnis y Ribolzi. Jugábamos muy bien al fútbol y de contra normalmente. Los marcadores
de punta, Baby y el Gorrión, también eran dos fenómenos, al igual que los dos
zagueros centrales, que tenían experiencia. Como Atlanta era un club chico, nos
salían a jugar de frente, pero teníamos a Cano que arriba los mataba. Al igual
que Candau. Que era un equipo de buenos jugadores lo indica que luego tres se
fueron a España (Cano, Cortés y Voglino) y el Gorrión López pasó a River. A
medida que pasaban los partidos queríamos más, veíamos que podíamos. En eso fue
fundamental Pipo Rossi. Era un gran incentivador, te hacía salir como jugador
con ganas de pasarlo por arriba al rival. Fue el mejor director técnico que tuve
en mi vida, y eso que luego de Atlanta me fui a Ferro, donde lo tuve al Viejo
Spinetto. ¿Qué nos faltó para ser campeones? Nosotros teníamos ambiciones y
la convicción de campeonar. Quizá nos haya faltado algo más de banco, suplentes
con más experiencia. ¿Las expulsiones? Hace un tiempo me dijeron aquí en el
pueblo donde vivo, Charata, en el Chaco, que había salido en alguna revista que
yo era el jugador con más expulsiones del fútbol argentino. No sé si es tan así,
pero a veces eran injustas. En ese torneo con Atlanta me echaron tres veces. Por
ejemplo, con los mendocinos me echaron luego de varias fechas de suspensión y
fue injusto. No había hecho nada. Me dio tanta bronca que se me puso roja la vista
y, enceguecido y furioso, pensé en pegarle una trompada al referee. Fue un segundo,
pero afortunadamente reaccioné y abrí los ojos, y seguí de largo al vestuario.
Mi señora estaba esperando familia, así que cuando fui a declarar al Tribunal,
les dije que si lo que decía no era verdad, que naciera ciega mi hija. Me dieron
una fecha de suspensión. Con Central, en cancha de Boca, por las finales, ahí
sí me echó bien el árbitro. Al año siguiente, en el primer partido que juego en
cancha de Ferro para ellos, luego de irme de Atlanta, el referee Nitti me estaba
esperando a la salida del túnel antes de que empezara el partido. Me puso la mano
en mi pecho y me advirtió: "A la primera que hace lo echo". Yo me quedé helado.
Leyden, el presidente de Ferro, lo escuchó, se puso como loco y me dijo: "Si le
pegan y usted tiene que pegar dos patadas, adelante". Cuando me fui a jugar
a Colombia, las finales las dirigían jueces extranjeros. Un día, en el aeropuerto
de Bogotá, me encontré con el referee argentino Goycochea, quien me dijo: "Negro,
te viniste justo". Claro, aquí ya me habían tomado idea todos los árbitros.
Me da una gran pena lo que pasó con Atlanta, que fue cada vez más abajo. Por la
gente, que en esa campaña del 73 nos acompañó a todos lados. Me acuerdo especialmente
de cómo se vivían los clásicos con Chacarita.
El
último partido de Ibáñez en Atlanta, el 23 de diciembre de 1973, en la Bombonera,
el día en que Atlanta cayó 2 a 1 ante Rosario Central y se le esfumó la posibilidad
de salir campeón. De izq. a der.: Héctor Candau, Juan Antonio Gómez Voglino, Jorge
Ribolzi, Horacio Ibáñez ( con la número 9 en reemplazo del suspendido Rubén Cano)
y Ángel Ferreyra. Ibáñez fue expulsado esa tarde por el juez Barreiro.
Formación
de Independiente Santa Fe, de Bogotá, en 1978. El quinto hincado a la derecha
es Horacio Ibáñez; el primero parado a la derecha es otro argentino, Manuel Rosendo
Magán, ex Independiente y Newell's. (Gentileza sitio web Independiente Santa Fe.)