AÑO X - NÚMERO 275 / Lunes 19 de enero de 2009
INFORME ESPECIAL
Hugo Masci ¿héroe o villano?
En noviembre del último año el Club de Amigos fue galardonado con el premio Nacional a la Calidad, siendo el primer club en recibir ese premio desde 1950. Hugo Masci, fundador del mismo tras alejarse de la presidencia de Atlanta en 1985, se transformó así en un ejemplo para el mundo de como administrar una institución deportiva. Sin embargo, detrás de su figura se esconden secretos que muchos de sus retractores no perdonan, e incluso, lo señalan de ser quien dio el puntapié inicial de la debacle institucional de Atlanta que terminó en la quiebra de 1990.
GASTON GELBLUNG
COLABORA EDGARDO IMAS

En noviembre del 2008 El Club de Amigos, fundado por el ex presidentte de Atlanta Hugo Masci, fue galardonado con el Premio Nacional a la Calidad, tranformandose en el primer club de Argentina y del mundo en ganar este premio que distingue a las organizaciones modelo por su gestión de excelencia.

El Club de Amigos es una Asociación Civil Deportiva, sin fines de lucro, fundada en 1985. En 1995 fue declarada Entidad de Bien Público por el Poder Ejecutivo Nacional. Esta declaración es revalidada anualmente. Según el club, la clave de haber ganado semejante premio se debe a que nació “pensado“, con un posicionamiento innovador - primer Club con foco en los chicos - y una estrategia centrada en la calidad y la excelencia. El club de Amigos se propuso como misión formar a los chicos a través del deporte, incorporando su práctica sistemática desde la infancia, desarrollando su aptitud física y estimulando la incorporación de valores significativos para el deporte y para la vida. A través de los chicos atraer a la familia a la actividad física y a la vida sana y ética.

No cabe dudas que Hugo Masci, hoy presidente honorario de dicho club, ha conseguido un club exitoso luego de su paso por Atlanta, dónde se propuso dejar el fútbol profesional por fuera de sus objetivos futuros.

Masci presidió el Club Atlético Atlanta en los períodos 1978/80 y 1981/83. Su gestión se caracterizó por potenciar actividades deportivas mas allá del fútbol, imponiendo la frase "un club con fútbol". Recuperó el prestigio del básquet, llevandolo al club a las máximas competencias. Sin embargo, su gestión también fue cuestionada a punto tal, que con sólo mencionar su nombre incluso hoy día, el debate sobre su figura puede transformarse en algo interminable. Uno de los motivos es que las campañas de fútbol fueron poco menos que discretas. Se registraron en su era dos descensos de la A a la B, y un ascenso a la A.

En el Metropolitano 1978 termina 13° sobre 21 equipos, en el Nacional 1978 termina 5° en una zona de ocho equipos, en el Metropolitano 1979 en una zona de diez equipos termina último junto con Chacarita. Juega un cuadrangular donde un solo equipo evitaba el descenso a la B. Atlanta bajó con Chacarita y Gimnasia LP y se salvó Platense. En la primera B 1980 es subcampeón, a dos puntos de Sarmiento, que asciende. En 1981 termina 11° sobre 22 equipos, en 1982 juega la final del octogonal por el segundo ascenso y pierde por penales luego del alargue ante Temperley en cancha de Huracán. En 1983 una fecha antes del final se consagra campeón y asciende a Primera División. En Primera División: En el Nacional 1984 termina 3° en una zona de cuatro equipos y en el Campeonato 1984: termina 19° y último. Desciende a la Primera B por peor promedio junto con Rosario Central.

Bajo su gestión el club adquiere, sin costo alguno, el predio de Villa Celina, dónde sientan base las inferiores del club. En la cancha auxiliar de Villa Crespo construye seis canchas de tenis, un deporte nunca antes practicado en el club, un microestadio descubierto y una pista de patinaje sobre hielo.

En 1984, tras una quema de quinchos, Masci se aleja de la institución, acusado de no darle la energía al fútbol profesional, naciendo así un famoso cantito que refería a la existencia de agua caliente, canchas de tenis, pero un descenso a la B.

Otro punto destacable en la gestión Masci fue el incremento en la masa societaria de forma muy considerable, aunque hay pocos registros oficiales al respecto. Sin embargo, se asegura que el club llegó a tener mas de 15.000 socios.

Enrique Martín: "Masci en Atlantra fue la bomba de Hiroshima"

Como toda persona de renombre dentro de la vida política del club, Hugo Masci es tomado como referente por muchos, y retractado por muchos otros. Hay quienes dicen que si el continuaba en la institución hoy el club sería modelo, mientras otros directamente lo acusan de ser quien dio puntapié inicial al proceso de decadencia que finalizó en 1990 en la quiebra institucional.

Pero las críticas se asocian no sólo al supuesto abandono del fútbol, sino a que el padrón de 15.000 socios nunca existió, ademas de relacionarlo con el Gobierno Militar, principalmente con Viola y Cacciatore.

El escritor, periodista e hincha de Atlanta Enrique Martín -autor de la novela Bohemios- es uno de los abanderados en acusar a Masci como un destructor del futuro del club. En diciembre de 2005, en una extensa entrevista realizada por Sentimiento Bohemio, Martín realiza serias acusaciones con esa gestión, que transcribimos en pequeños extractos a continuación:

"A Masci hay que ubicarlo históricamente, que es lo que se hace siempre con el revisionismo. Él aparece en Atlanta en 1977, momento en que el país vivía una dictadura feroz que había trastrocado los valores de toda la sociedad y por supuesto del fútbol. La AFA se hallaba en manos del almirante Lacoste y las marionetas que le respondían, como Cantilo. El club vivía instancias complicadas desde el punto de vista político: se había dado una suerte de acefalía con el alejamiento de José Davilman, que se había hecho cargo de la presidencia luego de Altamura. Estaba la posibilidad de un llamado a elecciones, aunque en realidad no había muchos interesados en presentarse, y no se entendía bien por qué, ya que las finanzas de Atlanta podían estar mejor o peor que cinco o diez años antes, pero siempre el club había salido a flote con sus recursos genuinos, que siempre, absolutamente siempre, provinieron del fútbol. Cualquiera que pueda ver los números se va a dar cuenta de que la plata que ingresaba a Atlanta por el fútbol se volcaba a todo lo demás. Por eso Atlanta tenía en 1977, cuando subió Masci, un patrimonio que fue el mismo que años después, cuando terminó su gestión. Es decir, él no dejó absolutamente nada; podemos enumerar año por año, obra por obra, como para decir que lo que él recibió ya estaba hecho, ya estaba todo ahí. Cuando Masci se fue, lo único que había era tres canteros con flores y las seis canchas de tenis, que instaló donde estaba la fuente de recursos de Atlanta: la cancha auxiliar."

"La pista de hockey sobre hielo era desmontable. Duró tres meses porque nadie se hizo socio por ella. Se sacaba y se ponía. Y todavía hay gente que habla del microestadio. Nosotros, los chicos del club lo llamábamos peyorativamente El Chocón [NdR: gran obra hidroeléctrica en Neuquén construida en los años sesenta]. Eran diez escalones y sin techo… Un microestadio, sin embargo, se supone que debe ser cubierto y tener cuatro tribunas, aunque sean bajas. O sea que, para la memoria de la gente de Atlanta diez escalones de 20 metros de largo son un microestadio… Nunca sirvió para nada; le pusieron cuatro luces y pateaban los chicos, pero nunca se organizó algo en serio. En la memoria colectiva hay cosas que aparecen como ciertas pero son falsas."

"El incremento real del padrón de socios que pagaban su cuota no parece haber sido algo falso. Eso es verdad, aunque nunca se determinó con exactitud cuántos socios ganó Atlanta durante la era Masci. Yo he escuchado desde doce hasta veinte mil, pero creo que cuando terminó su ciclo, el club tenía ocho mil. Ahora bien, es indudable que creció, pero ¿cuánto? Eso no lo puedo decir pues nunca pude ver los archivos, a los cuales nadie tenía acceso en esa época. Y existe una razón fundamental para eso, aunque esto que voy a decir no lo puedo asegurar ni corroborar porque no tengo las pruebas: es verdad que no había acceso a los padrones de socios, por eso no sé cuántos socios hizo Masci; yo traté de averiguarlo y nunca pude, pero en algún momento alguien me dijo que la imposibilidad de acceder a los padrones era muy sencilla: según esa persona, Masci no tenía la antigüedad como socio que exigía el estatuto para ser presidente. Yo no sé si esto fue así, pero sí puedo afirmar que a Hugo Masci en más de dos décadas nunca lo había visto ni en la cancha ni en el club. Cuando él apareció no lo conocía nadie, por eso algún crédito le puedo dar a quien dice que no tenía la antigüedad; yo hasta dudo que fuera socio. En realidad, los que lo trajeron como salvador ni se fijaron en eso tal vez, porque si alguien hace las cosas bien, lo de la antigüedad hasta puede terminar siendo irrelevante."

"Masci irrumpe, y ésa es la palabra exacta, en la vida de Atlanta de la mano de Antonio Carbone, un abogado, buen tipo, que sí era de Atlanta y no un paracaidista pues se lo veía siempre en la cancha, y de José Souto, que luego fue secretario de la CD. ¿Quién era Hugo Masci en 1977? Era un alto ejecutivo de Gillette, una multinacional norteamericana -luego se pasó a la alemana Braun- que hacía muy buenos negocios en la Argentina de ese tiempo, con la política económica de Martínez de Hoz. Casualmente, Carbone era funcionario del Ministerio de Economía de la dictadura, a partir de lo cual tuvo una presencia en la AFA. Estas relaciones hicieron que Atlanta consiguiera en aquel período los terrenos de Villa Celina. A mí me da la sensación de que Carbone quizá hasta pudo haber inventado al candidato."

"Cuando Masci hace su presentación, convocó a un asado abierto para socios, que se llevó a cabo de noche. El lugar elegido fue emblemático: un club de rubgy de la alta sociedad, el Belgrano Athletic Club. ¿Qué tenía que ver esto con Atlanta? El asado no tuvo un gran eco, pero yo concurrí por una razón sencilla: tenía un programa radial con Guillermo Salatino, llamado "Ecos de Atlanta", que iba por Radio Antártida los sábados por la noche. A mí me invitaron como periodista partidario, que era el único en ese momento. Ahí se presentó en sociedad y dijo que quería ser presidente de Atlanta y que tenía un proyecto para el club. Elecciones, como ya dije, no hubo. Y llegó a un club acéfalo; no es que se lo puede tildar de dictador ya que se cumplió con la normativa, salvo el tema de la antigüedad, que lo desconozco."

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En realidad, fue un dictador después por su manera de proceder, pero no por la legalidad de su ingreso a la CD. A los cinco minutos de escuchar a Masci, yo me di cuenta de que no era el presidente que Atlanta necesitaba, porque él tenía una idea, que la digo con sus palabras textuales, que yo grabé y pasé por radio en ese entonces: "Atlanta tiene que dejar de ser un club de fútbol, y convertirse en un club con fútbol". Una frase que algunos repitieron después en otros lugares, con poco éxito también. Masci enumeró los beneficios que podía tener Atlanta con ese cambio, que implicaba apartarse de lo que había sido el club desde 1904: un club prioritariamente de fútbol, con otras actividades mantenidas por el fútbol. Por ejemplo, Atlanta había llegado a tener un equipo de básquet muy bueno y caro, en Primera División, en la época de Kolbowski, no en la de Masci. Y se mantenía con la plata del fútbol. Llegó Masci y el básquet se terminó prácticamente. También barrieron el patín artístico, otro deporte donde Atlanta había descollado."

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El tenis se incorpororó con micho éxito. Esto coincide con la explosión del tenis en la Argentina, porque entre 1974 y 1977, de la mano de las actuaciones de Guillermo Vilas, todo el mundo construía canchas de tenis y quería jugarlo, era una revolución. Masci creyó que eso era posible en Atlanta y como primera medida destruyó la cancha auxiliar para poner seis canchas de tenis. Uno podría decir que eran apenas 100 x 68 metros, pero ése era el tesoro de Atlanta. De había surgido la mayoría de los jugadores que Atlanta había vendido durante años. Los socios de Atlanta pagaban por usar las canchas de tenis y tenían un carnet especial. Y como era el boom del tenis, tampoco alcanzaban las seis canchas. Pero luego eso pasó ya que el boom duró diez años y demuestra la poca visión de Masci: destruir una historia de 1904 a 1977 porque creía que el tenis iba a reemplazar al fútbol en un club como Atlanta."

"En el primer año de gestión de Masci, 1978, la campaña de fútbol fue mala, pero Atlanta se salvó del descenso. En el segundo, hizo una de las peores campañas de la historia y se fue a la B luego de 23 años en Primera. Bajó de la peor manera, con cambios de técnicos y un desgobierno futbolístico pocas veces visto, producto de dirigentes que no tenían la menor idea de lo que era el fútbol en Atlanta."

"En ese tiempo estaban Graciani, Erramuspe, en inferiores… De todas maneras, en 1979 yo vi todos los partidos, pues tenía la audición y una revista partidarias, y desde el segundo partido critiqué a los dirigentes ya que se veía venir el descenso. Y así fue. La gente no estaba acostumbrada a eso y Masci se puso nervioso. Hubo un episodio, ante testigos, en el cual en el medio de la sede él me dijo a los gritos: "Vos que sabés tanto de fútbol, anotate esto: el domingo Atlanta le va a ganar a Ferro en Caballito". Y le pregunté: "¿Y usted cómo sabe?", a lo que Masci me respondió: "Yo te digo que Atlanta va a ganar". Esto me lo dijo el jueves o el viernes. El sábado por la noche, en mi programa, yo dije al aire que el presidente de Atlanta aseguraba que iba a ganarle a Ferro al día siguiente, y agregué: "Yo no sé cómo tiene la seguridad, a no ser que estemos en presencia de un delincuente que sobornó al árbitro". A mí no me constaba, pero si tenía tanta seguridad de que el peor equipo del torneo iba a triunfar… El partido Atlanta lo perdió 3 a 0 y nos dieron un baile bárbaro. Al sábado siguiente, en el programa yo dije: "Vamos a aclarar las cosas: Hugo Masci no es un sobornador, no es un delincuente, no arregló al árbitro. Quédense tranquilos que tenemos un presidente que es decente, pero es un imbécil, porque eso es lo que es quien hace creer que sobornó a un árbitro cuando no lo hizo". A partir de ahí la guerra fue total; obviamente a él no le gustó esa manera de dirigirme mía, pero la verdad es que con Masci Atlanta descendió dos veces: 1979 y 1984."

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En 1983 se formó un buen equipo, pero igual hubo muchos problemas en el medio. En la fecha 30 Atlanta marchaba puntero, pero pese a eso la gente del tablón presumía que no iba a ascender, porque se iba a caer, ya que jugaba mal, y no quería a los técnicos Oscar López-Oscar Cavallero. La presión del público para que se fueran los DD.TT. iba en aumento; estaban todos hartos de cuatro años en la B y querían volver a Primera. La dupla se fue y la gente le impuso el nombre del sucesor a la CD: trajeron a quien podía llevarlo a Primera, Juan Carlos Lorenzo, que era bastante caro."

"La manera que se fue Masci de Atlanta fue bochornosa, sin dar la cara y escapándose. En realidad, no tenía nada para decir. Su gestión fue un fracaso y los socios que había hecho ya se habían ido. Fue un presidente al que corrieron por la calle. No conozco muchos casos parecidos. Se fue de la peor manera porque entró de la peor manera. Sin embargo, lo mejor es ver sus pasos posteriores."

"Los dos descensos que dejó Atlanta no los levantó más. Es cierto que los dirigentes posteriores fueron peores. El hecho de haber terminado en una quiebra no admite discusiones. Yo no hago una comparación con los que vinieron después, sólo digo que la decadencia empezó ahí. Si hay que ponerle una fecha es el día en que Hugo Masci puso sus pies en el club porque él le cambio la esencia. Atlanta es Chacarita, Atlanta es Platense, Atlanta es fútbol. Nunca va a ser Ferro y nunca lo fue, no es Comunicaciones, ni Obras Sanitarias, ni es el Club de Amigos."

"Ferro fue desde siempre un club con fútbol. Atlanta no, fue un club de fútbol. Incluso cuando estaba Kolbowski. A él le interesaba sólo el fútbol; lo que pasa es que dejaba hacer y que todos formaran subcomisiones."

"Es importante discutir eso para ver toda la parábola de Masci. En 1985, él funda lo que hoy se llama Club de Amigos. Los fundadores reunidos en una oficina fueron 43 empresarios, Hugo Masci y José María Muñoz, el relator de fútbol que durante la dictadura había sido la voz cantante del gobierno y a quien había elegido Masci para rodearse dados sus escasos conocimientos de fútbol. Eran socios también en otros negocios, como un criadero de pollos. Para el club, alquiló un terreno municipal muy grande en los bosques de Palermo. No se sabe bien cuánto pagó por mes, de dónde salió la plata para pagar. Entonces empezaron a llover las construcciones; ahí sí se vieron las obras, en Atlanta no. Durante todo el gobierno de Alfonsín y los primeros tiempos de Menem, Masci intentó que se licitara la concesión de ese predio que alquilaba. En el furor de las licitaciones del intendente Grosso, en enero de 1992, y mezclada con la del escuela-shopping, aparece la licitación del Club de Amigos. Se presentan Masci y hasta Bilardo, y en junio gana Masci la licitación, y luego Menem lo echa a Grosso."

"El club de Amigos funciona bien, pero si es una asociación civil, ¿cómo puede ser que en veinte años nunca hubo elecciones y Masci siempre fue presidente? El año pasado (NdR: por el año 2004) dio un paso al costado y quedó como presidente honorario. Su relación con personajes de la dictadura y controvertidos (Martínez de Hoz, Muñoz, Lacoste, Grosso) volvió a evidenciarse hace poco, esta vez el Comité Olímpico, que es el último bastión de la dictadura, donde sobrevivió el coronel Rodríguez hasta que fue sustituido por Julio Casanello, ex intendente de Quilmes durante el régimen militar. Al Club de Amigos le dieron un premio por el fomento al olimpismo."

Antonio Emilio Carbone: "hicimos una revolución en Atlanta"

Antonio Carbone fue uno de los protagonistas de la era Masci como Vicepresidente. En el año 2004 Sentimiento Bohemio en conjunto con Planeta Bohemio entrevistaron al ex dirigente bohemio, hoy en cumpliendo funciones en AFA, quien dio cuenta y resúmen del proyecto inconcluso realizado en el club:

"En el café de Corrientes y la vía se juntaban muchos ex dirigentes bohemios. Un día me invitaron a tomar un café y formamos la agrupación Resurgimiento bohemio. Ahí nació algo importante. La sede de la agrupación estaba en Corrientes y Scalabrini Ortíz. Una tarde, con Santoro un viejo socio, bajamos a la calle y nos encontramos con un señor con un maletín que lo abrazó a Santoro. Era Hugo Masci. Hugo ese mismo día se sumó a una charla con nosotros y nos demostró que no estábamos haciendo nada positivo. Corría 1974 y un día Masci nos convocó a una reunión y a las pocas semanas le propusimos que fuera presidente de la agrupación. Lo aceptó y formó su propio grupo de colaboradores. Cuando se dio la elección en 1978, ganamos y ahí no más nos hicimos cargo. Empezó una verdadera revolución en Atlanta."

"El proyecto en Atlanta era hacer lo que hicimos en el Club de Amigos. Queríamos tener dirigentes que supieran administrar el club. Por eso acá creamos el Instituto de la Dirigencia Deportiva. Ahora salieron imitadores por todas partes. Y después había que ir cambiando la conciencia en muchas cosas. En el club no había una sola plantita. Un día la sede se llenó de rosales. Cuando vino el primer partido de fútbol no quedó una planta en pié. A la otra semana volvimos a plantar. Y después la gente se fue habituando a que en el club hubiera plantas y rosales. Existían quinchos que no cumplían su función específica entonces reestructuramos todo. Se dejó un quincho y se transformaron los otros en campos deportivos al aire libre. Y después hicimos el micro estadio."

"En el microestadio se realizaron espectáculos musicales y de destreza física y deportiva. Pero quedó incompleto. La realidad era hacerlo techado porque nuestra ilusión era que en lo social teníamos que ser un club como Ferro".

"Atlanta tenía sus recursos genuinos en un 50 por ciento. Contaba con 17.000 socios de los cuales al fútbol iban nada más que 2.000. Esta cifra no es antojadiza. La AFA en esa época nos pedía un seguro por cada socio que iba a la cancha por el tema de posibles accidentes. Se hizo un chequeo y quedó demostrado que de los 17.000, 15 mil iban a hacer actividades sociales y dos mil iban a la cancha. En síntesis, como yo era delegado ante la AFA, tuve que demostrar que debíamos pagar el seguro solo por 2.000 hinchas."

"El fútbol lo sosteníamos con lo que aportaba la actividad social. Por eso yo siempre dije que Atlanta no podía subsistir sin la sede social. No quiero dar nombres pero me enteré que algunos directivos echaron a los profesores de educación física por cuestiones presupuestarias. Que son los que después nos hicieron juicio. Ahí teníamos nada más y nada menos que a Amilcar Casasnovas, fundador del Club Amigos al que le debemos mucho por su aporte en materia deportiva."

"Siendo presidente Masci ascendemos en el 83. Mirá si le interesaba el fútbol. Cuando descendemos en el 84, no me da vergüenza decirlo, pero el presidente era yo. Teníamos un presupuesto en fútbol que nos daba la seguridad para estar en la mitad de la tabla. Tuvimos una primer rueda excelente. Pero la política, que arruina todo en los clubes y en especial en Atlanta, alentaba a un grupo de hinchas calificados que silbaban a los jugadores. Los mismos jugadores me decía que no entendían por qué los hinchas los puteaban. Los hinchas hicieron un cantito que se hizo célebre: "tenemos cancha de tenis y agua caliente también pero nos mandaron a la B".

"Atlanta era un club con fútbol y no de fútbol. Porque tenía 15 mil socios que iban a la sede y 2.000 que iban a la cancha. El fútbol se mantenía con el aporte de lo social."

"Nos alejamos del club por la falta de comprensión, las ofensas, las amenazas y las agresiones de ciertos grupos. Nosotros teníamos otro gran objetivo que era obtener La Bohemia. Inclusive abrimos un local en la zona para captar muchos socios que al final lo fuimos logrando. Sabíamos que podíamos conseguir 10 mil socios más. Cosa que aún se puede hacer. Hicimos una inversión importante. Teníamos dos canchas de tenis, dos fútbol, parquizamos y construimos los vestuarios. Pero había una fuerte competencia política por intereses mezquinos. Y el resultado está a la vista. Al año el club se derrumbó. El señor que a mí me sucedió vino a mi oficina a verme para pedirme el título de propiedad de La Bohemia. Ni siquiera sabía que era un terreno fiscal que fue entregado sin limite de tiempo. El día que tomamos posesión de esa quinta el acta se labró sobre el capot del auto de Hugo Masci. Eramos cuatro los que estuvimos ahí. Después organizamos un asado y vino muchísima gente. Pero se armó un lío bárbaro porque la zona estaba llena de floricultores y los hinchas les robaron todo. Costaba mucho hacerle comprender a la gente cual era el objetivo."

"Estando nosotros en la administración del club había gente que contrataba micros para llevar a la hinchada que después nos insultaba. Yo la viví muy mal en la cancha de Temperley. Decían que nosotros no sabíamos nada de fútbol y yo hoy me pregunto qué sabían ellos a la luz de los resultados. En el fútbol no necesitas saber porque para eso están los directores técnicos. Vos tenes que saber administrar el fútbol"

"Nosotros nos fuimos de Atlanta en diciembre de 1984 y en septiembre de 1985 fundamos el Club de Amigos. Empezamos a plasmar la idea de a poco. No tuvimos ningún tipo de ayuda política para fundarlo. La sapiencia de Hugo Masci hizo que encontráramos este lugar. Orientados por José María Muñoz fuimos los precursores de la Orientación Deportiva."

"En 1992 conseguimos este predio. A su inauguración vino Julio Grondona que cuando vio los campos de juego con tribuna de cemento nos dijo que con inscribirnos en la AFA en primera división D en pocos años podríamos estar jugando en la A. Pero pensamos que la concurrencia de la gente del fútbol nos iba a dañar las instalaciones. En comisión directiva le dijimos que no al fútbol."

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Hugo Masci en el año 1981

El Premio Nacional a la calidad
Se creó en Japón en 1950 para distinguir a aquellas organizaciones que hayan demostrado importantes avances en su camino hacia la excelencia. Actualmente se otorga en más de 100 países, incluyendo los principales del mundo. Para ganar el premio no se compite con otros postulantes, sino contra un modelo de excelencia propio del premio y que es universal. El Premio en Argentina El Premio Nacional a la Calidad, instituido en el país por la ley nacional 24.127 en el año 1992, es otorgado anualmente desde 1994 por la Nación Argentina a través de la Fundación Premio Nacional a la Calidad. Lo entrega el Presidente de la República, en una ceremonia al efecto.
Desde 1994 hasta la fecha, el premio fue ganado en Argentina por solamente 15 organizaciones, entre otras: Xerox Volkswagen Siderar Telecom 3M Nextel YPF Grupo Educativo Marín Unilever


Tapa de la revista oficial del club "Entre Nosotros" número 7, dedicada a la visita que realizó en 1981 el entonces intendente de la ciudad de Buenos Aires, brigadier Osvaldo Cacciatore, a las instalaciones de Atlanta. Fue recibido por el presidente de la institución, Hugo Masci, a quien se ve en la foto superior con su brazo derecho extendido dirigiéndose al funcionario de la dictadura. Poco tiempo antes los dirigentes habían estado en una audiencia en la Casa Rosada con el presidente teniente general Roberto Eduardo Viola. Click en imágen para agrandar.


El editorial del número 9 de "Entre Nosotros", aparecido en 1982, hace alusión a la situación nacional derivada de la guerra de Malvinas y cómo se debe insertar el club en ella. Click para agrandar imágen.


La guerra de Malvinas y Atlanta. El número 9 de la revista "Entre Nosotros" contenía un texto donde se analizaba el conflicto en el Atlántico Sur y la posición adoptada al respecto por Atlanta. También se reproduce el texto de una carta firmada por el coronel Norberto Ferrero, secretario privado del presidente de la Nación, teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, por la cual se agradece al Club Atlanta por haber hecho llegar al presidente argentino un mensaje de solidaridad con la gesta malvinera.

Opinan de Hugo Masci
Guido Martín Nejamkis, Periodista de Reuters. Hincha de Atlanta.
"Mi recuerdo sobre Masci es el club lleno, las canchas de patín, una vida institucional rica y plena. No sé nada más de él, excepto por ese fantástico reportaje a Dalman publicado en Sentimiento Bohemio, y que contiene revelaciones que deberían haber provocado una investigación en el seno de la AFA."

Nestor Llido, periodista del Diario Popular. Socio de Atlanta.

"Fue un buen presidente, aunque privilegió su idea de club para plasmarla en otro lado. Quizá porque encontró muchas trabas, pero cuando uno se siente de un lugar, debe dar pelea hasta el final."

Rafael Yohai, fotografo página 12. hincha de Atlanta.

"Masci fue lo mejor que le paso a Atlanta. Demasiado dirigente, que Atlanta no lo supo aprovechar."

Silvio Dalman. Ex presidente de Atlanta a mediados de los '80. Fue candidato a presidente contra Hugo Masci.

"Asumí como presidente el 26 de diciembre de 1984 luego de que la mitad de que renunciara la comisión directiva del club, en ese entonces dirigida por el Dr. Antonio Carbone, pero cuyo real conductor era Hugo Masci. El equipo de fútbol había descendido a la "B" y el club tenía una infraestructura enorme por el desarrollo que le había dado Masci a toda la parte deportiva extrafutbolística. Teniamos 303 empleados, entre 9.000 y 10.000 socios y una cantidad enorme de actividades."

Ezequiel Kristal (año 2005). Presidente de la Comisión de Apoyo a comienzos de los 90.

"La quiebra de Atlanta tiene nombre y apellido. Uno de ellos es el de Hugo Masci".

Alberto Diman, ex presidente de Atlanta a mediados de los '80.

-"Tuvo una época favorable, aun el club de barrio era base fundamental de la familia y además tuvo una estructura de futbol, donde tuvieron una significativa cantidad de ingresos por la venta de jugadores que les permitió elaborar la base de Club Social. Contaron además con la ayuda del Sr. Julio Grondona y de Jose Maria Muñoz entre otros, que luego en el club de Amigos ambos en su momento, en 1986, tenían estos una participación societaria bastante importante".

Nestor Straimel. Periodista del Diario Clarin. Vocal de la actual Cimisión Directiva.
"Hay dirigentes que se adelantan a su tiempo. Ese fue el caso de Hugo Masci. Llegó a un Atalnta que venía bien y le dio un impulso gigante al club. Transformó todo y con las actividades multidiciplinarias llegaron muchos socios. No le fue bien en el fútbol. Y entonces todo lo que había realizado se derrumbó. Fue una lástima."

El club de amigos
Sitio oficial

La herencia de Masci, según sus sucesores
Cuando el año 1984 se despedía, asumió una nueva CD en Atlanta, encabezada por un joven dirigente, el arquitecto Silvio Dalman. Había dirigentes nuevos, pero seguía como secretario general Jorge Ménguez, quien había ocupado ese puesto con Masci y Carbone en la presidencia. Con motivo de declaraciones realizadas en diciembre de 1984 a las revistas "Entre Nosotros" y "De Ayer a Hoy" por dirigentes de la anterior gestión Masci, la nueva CD dio a conocer algunas precisiones: "Se afirmó: '…un club con 15.000 socios…'. Nuestro padrón se mantuvo a lo largo de todos los meses del año 1985, en una constante entre 9.000 y 9.500 socios." "Se afirmó: '…un club limpio de demandas por incumplimiento de pagos'. Nos encontramos con los siguientes juicios: -Obras Sanitarias de la Nación: el club estaa embargado desde el 19-8-82 por ejecución fiscal iniciada el 16-6-81 por tasas adeudadas desde 1965 por $a 2.247,44, habiéndose intimado el 6-10-81, y al no haberse presentado la demandada (nuestro club), se dicta sentencia en rebeldía el 16-10-81. El 29-10-81 compareció el representante legal del club, UNICAMENTE para constituir domicilio. La actual CD abonó ya los gastos de levantamiento del embargo y la deuda desde 1965 hasta el primer bimestre de 1977. -Club Argentino de Firmat. -Silva, Ángel c/Atlanta s/cobro pesos, Juzgado 5. -Silva, Ángel c/Atlanta s/accidente de trabajo, Juzgado 12. -Dvorkin, Juan c/Atlanta s/amparo, Juzgado Civil 16, Sec. 32. -Dvorkin, Juan c/Atlanta s/despido, Juzgado 14. -Dvorkin, Juan c/Atlanta s/denuncia Inspecc. Personas Jurídicas, Exp. 1291/63891. -Domínguez, Raúl c/Atlanta s/despido, Juzgado 14. -Aguirre, Francisco c/Atlanta s/accidente, Juzgado 38. -Marino, Hugo c/Atlanta s/rescisión, Juzgado Civil 25, Sec. 50. -González, Ramona c/Velázquez y Atlanta s/despido, Juzgado 19." "Se afirmó: '…haber terminado la etapa sin deudas…'. Al 31-12-84 se encontraban impagos: los sueldos y aguinaldos respectivos; las cargas sociales por todo 1984, que fueron documentadas para 1985 por la anterior conducción; una deuda con la AFA por 8.000 Bonex; el reintegro de un crédito bancario totalmente utilizado para afrontar el cual estaba comprometido el futuro ingreso del PRODE; facturas de proveedores por $a 1.557.145,43.

Las comisiones directivas de Masci
Al presidente Hugo Norberto Masci en los primeros tres años lo acompañaron Antonio Emilio Carbone (vice 1°), Bernardo Mendiuk (vice 2°), José Carlos Souto (secretario general), Antonio Sauret (secretario administrativo), Mario Altman (secretario deportivo), Luis Nardo Colomberotto (tesorero), Manuel Diskenstein (protesorero) y Horacio Carballal, Jorge Redín, Osvaldo Tassitani, Juan Osvaldo Olivares, Julio César Bardelli, Arnoldo Henquin y Juan Carlos Tissoni (vocales titulares). Entre 1981 y 1983, Antonio Emilio Carbone (vice 1°), Vicente Augusto Tassitani (vice 2°), Jorge Menguez (secretario general), Enrique Plotnicky (secretario administrativo), Rafael Eugenio Fabrizio (secretario deportivo), Fernando Andrés Correa (tesorero), Horacio Daniel Krymer (protesorero) y Adrián René Scabbiolo, Osvaldo Tassitani, Pedro Ernesto Cesani, Hugo Alberto Oliveto, Héctor Santoro, Walter Norberto Romano y Daniel Aníbal Rezk (vocales titulares). En el último año, 1984, Hugo Masci se había alejado de la presidencia pero era el primer vocal titular. Esa CD estaba integrada por Antonio Emilio Carbone (presidente), Fernando Andrés Correa (vice 1°), Vicente Augusto Tassitani (vice 2°), Jorge Menguez (secretario general), David Medardo Vega (secretario administrativo), Mario Katzman (secretario deportivo -ex jugador del club a fines de los años cincuenta-), Juan Alberto Tassitani (tesorero), Cal Szejer (protesorero) y José Antonio Carvalho, Saúl Gerardo Beer, Osvaldo Tassitani, Jorge Horacio Harispe, Ernesto Mociulsky y Héctor Santoro (vocales titulares, además de Masci).

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