|
En
noviembre del 2008 El Club de Amigos, fundado por el ex presidentte
de Atlanta Hugo Masci, fue galardonado con el Premio Nacional
a la Calidad, tranformandose en el primer club de Argentina
y del mundo en ganar este premio que distingue a las organizaciones
modelo por su gestión de excelencia.
El
Club de Amigos es una Asociación Civil Deportiva, sin fines
de lucro, fundada en 1985. En 1995 fue declarada Entidad de
Bien Público por el Poder Ejecutivo Nacional. Esta declaración
es revalidada anualmente. Según el club, la clave de
haber ganado semejante premio se debe a que nació “pensado“,
con un posicionamiento innovador - primer Club con foco en los
chicos - y una estrategia centrada en la calidad y la excelencia.
El club de Amigos se propuso como misión formar a los
chicos a través del deporte, incorporando su práctica sistemática
desde la infancia, desarrollando su aptitud física y estimulando
la incorporación de valores significativos para el deporte y
para la vida. A través de los chicos atraer a la familia a la
actividad física y a la vida sana y ética.
No
cabe dudas que Hugo Masci, hoy presidente honorario de dicho
club, ha conseguido un club exitoso luego de su paso por Atlanta,
dónde se propuso dejar el fútbol profesional por
fuera de sus objetivos futuros.
Masci presidió
el Club Atlético Atlanta en los períodos 1978/80
y 1981/83. Su gestión se caracterizó por potenciar
actividades deportivas mas allá del fútbol, imponiendo
la frase "un club con fútbol". Recuperó
el prestigio del básquet, llevandolo al club a las máximas
competencias. Sin embargo, su gestión también
fue cuestionada a punto tal, que con sólo mencionar su
nombre incluso hoy día, el debate sobre su figura puede
transformarse en algo interminable. Uno de los motivos es que
las campañas de fútbol fueron poco menos que discretas.
Se registraron en su era dos descensos de la A a la B, y un
ascenso a la A.
En el Metropolitano
1978 termina 13° sobre 21 equipos, en el Nacional 1978 termina
5° en una zona de ocho equipos, en el Metropolitano 1979 en
una zona de diez equipos termina último junto con Chacarita.
Juega un cuadrangular donde un solo equipo evitaba el descenso
a la B. Atlanta bajó con Chacarita y Gimnasia LP y se salvó
Platense. En la primera B 1980 es subcampeón, a dos puntos de
Sarmiento, que asciende. En 1981 termina 11° sobre 22 equipos,
en 1982 juega la final del octogonal por el segundo ascenso
y pierde por penales luego del alargue ante Temperley en cancha
de Huracán. En 1983 una fecha antes del final se consagra campeón
y asciende a Primera División. En Primera División: En el Nacional
1984 termina 3° en una zona de cuatro equipos y en el Campeonato
1984: termina 19° y último. Desciende a la Primera B por peor
promedio junto con Rosario Central.
Bajo su gestión el club adquiere, sin costo alguno, el
predio de Villa Celina, dónde sientan base las inferiores
del club. En la cancha auxiliar de Villa Crespo construye seis
canchas de tenis, un deporte nunca antes practicado en el club,
un microestadio descubierto y una pista de patinaje sobre hielo.
En 1984, tras una quema
de quinchos, Masci se aleja de la institución, acusado
de no darle la energía al fútbol profesional,
naciendo así un famoso cantito que refería a la
existencia de agua caliente, canchas de tenis, pero un descenso
a la B.
Otro punto destacable en la gestión Masci fue el incremento
en la masa societaria de forma muy considerable, aunque hay
pocos registros oficiales al respecto. Sin embargo, se asegura
que el club llegó a tener mas de 15.000 socios.
Enrique
Martín: "Masci en Atlantra fue la bomba de Hiroshima"
Como
toda persona de renombre dentro de la vida política del
club, Hugo Masci es tomado como referente por muchos, y retractado
por muchos otros. Hay quienes dicen que si el continuaba en
la institución hoy el club sería modelo, mientras
otros directamente lo acusan de ser quien dio puntapié
inicial al proceso de decadencia que finalizó en 1990
en la quiebra institucional.
Pero
las críticas se asocian no sólo al supuesto abandono
del fútbol, sino a que el padrón de 15.000 socios
nunca existió, ademas de relacionarlo con el Gobierno
Militar, principalmente con Viola y Cacciatore.
El
escritor, periodista e hincha de Atlanta Enrique Martín
-autor de la novela Bohemios- es uno de los abanderados en acusar
a Masci como un destructor del futuro del club. En diciembre
de 2005, en una extensa entrevista realizada por Sentimiento
Bohemio, Martín realiza serias acusaciones con esa
gestión, que transcribimos en pequeños extractos
a continuación:
"A
Masci hay que ubicarlo históricamente, que es lo que se hace
siempre con el revisionismo. Él aparece en Atlanta en 1977,
momento en que el país vivía una dictadura feroz que había trastrocado
los valores de toda la sociedad y por supuesto del fútbol. La
AFA se hallaba en manos del almirante Lacoste y las marionetas
que le respondían, como Cantilo. El club vivía instancias complicadas
desde el punto de vista político: se había dado una suerte de
acefalía con el alejamiento de José Davilman, que se había hecho
cargo de la presidencia luego de Altamura. Estaba la posibilidad
de un llamado a elecciones, aunque en realidad no había muchos
interesados en presentarse, y no se entendía bien por qué, ya
que las finanzas de Atlanta podían estar mejor o peor que cinco
o diez años antes, pero siempre el club había salido a flote
con sus recursos genuinos, que siempre, absolutamente siempre,
provinieron del fútbol. Cualquiera que pueda ver los números
se va a dar cuenta de que la plata que ingresaba a Atlanta por
el fútbol se volcaba a todo lo demás. Por eso Atlanta tenía
en 1977, cuando subió Masci, un patrimonio que fue el mismo
que años después, cuando terminó su gestión. Es decir, él no
dejó absolutamente nada; podemos enumerar año por año, obra
por obra, como para decir que lo que él recibió ya estaba hecho,
ya estaba todo ahí. Cuando Masci se fue, lo único que había
era tres canteros con flores y las seis canchas de tenis, que
instaló donde estaba la fuente de recursos de Atlanta: la cancha
auxiliar."
"La
pista de hockey sobre hielo era desmontable. Duró tres meses
porque nadie se hizo socio por ella. Se sacaba y se ponía. Y
todavía hay gente que habla del microestadio. Nosotros, los
chicos del club lo llamábamos peyorativamente El Chocón [NdR:
gran obra hidroeléctrica en Neuquén construida en los años sesenta].
Eran diez escalones y sin techo… Un microestadio, sin embargo,
se supone que debe ser cubierto y tener cuatro tribunas, aunque
sean bajas. O sea que, para la memoria de la gente de Atlanta
diez escalones de 20 metros de largo son un microestadio… Nunca
sirvió para nada; le pusieron cuatro luces y pateaban los chicos,
pero nunca se organizó algo en serio. En la memoria colectiva
hay cosas que aparecen como ciertas pero son falsas."
"El incremento real del padrón de socios que pagaban su
cuota no parece haber sido algo falso. Eso es verdad,
aunque nunca se determinó con exactitud cuántos socios ganó
Atlanta durante la era Masci. Yo he escuchado desde doce hasta
veinte mil, pero creo que cuando terminó su ciclo, el club tenía
ocho mil. Ahora bien, es indudable que creció, pero ¿cuánto?
Eso no lo puedo decir pues nunca pude ver los archivos, a los
cuales nadie tenía acceso en esa época. Y existe una razón fundamental
para eso, aunque esto que voy a decir no lo puedo asegurar ni
corroborar porque no tengo las pruebas: es verdad que no había
acceso a los padrones de socios, por eso no sé cuántos socios
hizo Masci; yo traté de averiguarlo y nunca pude, pero en algún
momento alguien me dijo que la imposibilidad de acceder a los
padrones era muy sencilla: según esa persona, Masci no tenía
la antigüedad como socio que exigía el estatuto para ser presidente.
Yo no sé si esto fue así, pero sí puedo afirmar que a Hugo Masci
en más de dos décadas nunca lo había visto ni en la cancha ni
en el club. Cuando él apareció no lo conocía nadie, por eso
algún crédito le puedo dar a quien dice que no tenía la antigüedad;
yo hasta dudo que fuera socio. En realidad, los que lo trajeron
como salvador ni se fijaron en eso tal vez, porque si alguien
hace las cosas bien, lo de la antigüedad hasta puede terminar
siendo irrelevante."
"Masci
irrumpe, y ésa es la palabra exacta, en la vida de Atlanta de
la mano de Antonio Carbone, un abogado, buen tipo, que sí era
de Atlanta y no un paracaidista pues se lo veía siempre en la
cancha, y de José Souto, que luego fue secretario de la CD.
¿Quién era Hugo Masci en 1977? Era un alto ejecutivo de Gillette,
una multinacional norteamericana -luego se pasó a la alemana
Braun- que hacía muy buenos negocios en la Argentina de ese
tiempo, con la política económica de Martínez de Hoz. Casualmente,
Carbone era funcionario del Ministerio de Economía de la dictadura,
a partir de lo cual tuvo una presencia en la AFA. Estas relaciones
hicieron que Atlanta consiguiera en aquel período los terrenos
de Villa Celina. A mí me da la sensación de que Carbone quizá
hasta pudo haber inventado al candidato."
"Cuando
Masci hace su presentación, convocó a un asado abierto para
socios, que se llevó a cabo de noche. El lugar elegido fue emblemático:
un club de rubgy de la alta sociedad, el Belgrano Athletic Club.
¿Qué tenía que ver esto con Atlanta? El asado no tuvo un gran
eco, pero yo concurrí por una razón sencilla: tenía un programa
radial con Guillermo Salatino, llamado "Ecos de Atlanta", que
iba por Radio Antártida los sábados por la noche. A mí me invitaron
como periodista partidario, que era el único en ese momento.
Ahí se presentó en sociedad y dijo que quería ser presidente
de Atlanta y que tenía un proyecto para el club. Elecciones,
como ya dije, no hubo. Y llegó a un club acéfalo; no es que
se lo puede tildar de dictador ya que se cumplió con la normativa,
salvo el tema de la antigüedad, que lo desconozco."
"En realidad, fue un dictador después por su manera
de proceder, pero no por la legalidad de su ingreso a la CD.
A los cinco minutos de escuchar a Masci, yo me di cuenta de
que no era el presidente que Atlanta necesitaba, porque él tenía
una idea, que la digo con sus palabras textuales, que yo grabé
y pasé por radio en ese entonces: "Atlanta tiene que dejar de
ser un club de fútbol, y convertirse en un club con fútbol".
Una frase que algunos repitieron después en otros lugares, con
poco éxito también. Masci enumeró los beneficios que podía tener
Atlanta con ese cambio, que implicaba apartarse de lo que había
sido el club desde 1904: un club prioritariamente de fútbol,
con otras actividades mantenidas por el fútbol. Por ejemplo,
Atlanta había llegado a tener un equipo de básquet muy bueno
y caro, en Primera División, en la época de Kolbowski, no en
la de Masci. Y se mantenía con la plata del fútbol. Llegó Masci
y el básquet se terminó prácticamente. También barrieron el
patín artístico, otro deporte donde Atlanta había descollado."
"El tenis se incorpororó con micho éxito.
Esto coincide con la explosión del tenis en la Argentina, porque
entre 1974 y 1977, de la mano de las actuaciones de Guillermo
Vilas, todo el mundo construía canchas de tenis y quería jugarlo,
era una revolución. Masci creyó que eso era posible en Atlanta
y como primera medida destruyó la cancha auxiliar para poner
seis canchas de tenis. Uno podría decir que eran apenas 100
x 68 metros, pero ése era el tesoro de Atlanta. De había surgido
la mayoría de los jugadores que Atlanta había vendido durante
años. Los socios de Atlanta pagaban por usar las canchas de
tenis y tenían un carnet especial. Y como era el boom del tenis,
tampoco alcanzaban las seis canchas. Pero luego eso pasó ya
que el boom duró diez años y demuestra la poca visión de Masci:
destruir una historia de 1904 a 1977 porque creía que el tenis
iba a reemplazar al fútbol en un club como Atlanta."
"En
el primer año de gestión de Masci, 1978, la campaña de fútbol
fue mala, pero Atlanta se salvó del descenso. En el segundo,
hizo una de las peores campañas de la historia y se fue a la
B luego de 23 años en Primera. Bajó de la peor manera, con cambios
de técnicos y un desgobierno futbolístico pocas veces visto,
producto de dirigentes que no tenían la menor idea de lo que
era el fútbol en Atlanta."
"En
ese tiempo estaban Graciani, Erramuspe, en inferiores… De todas
maneras, en 1979 yo vi todos los partidos, pues tenía la audición
y una revista partidarias, y desde el segundo partido critiqué
a los dirigentes ya que se veía venir el descenso. Y así fue.
La gente no estaba acostumbrada a eso y Masci se puso nervioso.
Hubo un episodio, ante testigos, en el cual en el medio de la
sede él me dijo a los gritos: "Vos que sabés tanto de fútbol,
anotate esto: el domingo Atlanta le va a ganar a Ferro en Caballito".
Y le pregunté: "¿Y usted cómo sabe?", a lo que Masci me respondió:
"Yo te digo que Atlanta va a ganar". Esto me lo dijo el jueves
o el viernes. El sábado por la noche, en mi programa, yo dije
al aire que el presidente de Atlanta aseguraba que iba a ganarle
a Ferro al día siguiente, y agregué: "Yo no sé cómo tiene la
seguridad, a no ser que estemos en presencia de un delincuente
que sobornó al árbitro". A mí no me constaba, pero si tenía
tanta seguridad de que el peor equipo del torneo iba a triunfar…
El partido Atlanta lo perdió 3 a 0 y nos dieron un baile bárbaro.
Al sábado siguiente, en el programa yo dije: "Vamos a aclarar
las cosas: Hugo Masci no es un sobornador, no es un delincuente,
no arregló al árbitro. Quédense tranquilos que tenemos un presidente
que es decente, pero es un imbécil, porque eso es lo que es
quien hace creer que sobornó a un árbitro cuando no lo hizo".
A partir de ahí la guerra fue total; obviamente a él no le gustó
esa manera de dirigirme mía, pero la verdad es que con Masci
Atlanta descendió dos veces: 1979 y 1984."
"En
1983 se formó un buen equipo, pero igual hubo muchos problemas
en el medio. En la fecha 30 Atlanta marchaba puntero, pero pese
a eso la gente del tablón presumía que no iba a ascender, porque
se iba a caer, ya que jugaba mal, y no quería a los técnicos
Oscar López-Oscar Cavallero. La presión del público para que
se fueran los DD.TT. iba en aumento; estaban todos hartos de
cuatro años en la B y querían volver a Primera. La dupla se
fue y la gente le impuso el nombre del sucesor a la CD: trajeron
a quien podía llevarlo a Primera, Juan Carlos Lorenzo, que era
bastante caro."
"La
manera que se fue Masci de Atlanta fue bochornosa, sin dar la
cara y escapándose. En realidad, no tenía nada para decir. Su
gestión fue un fracaso y los socios que había hecho ya se habían
ido. Fue un presidente al que corrieron por la calle. No conozco
muchos casos parecidos. Se fue de la peor manera porque entró
de la peor manera. Sin embargo, lo mejor es ver sus pasos posteriores."
"Los
dos descensos que dejó Atlanta no los levantó más. Es cierto
que los dirigentes posteriores fueron peores. El hecho de haber
terminado en una quiebra no admite discusiones. Yo no hago una
comparación con los que vinieron después, sólo digo que la decadencia
empezó ahí. Si hay que ponerle una fecha es el día en que Hugo
Masci puso sus pies en el club porque él le cambio la esencia.
Atlanta es Chacarita, Atlanta es Platense, Atlanta es fútbol.
Nunca va a ser Ferro y nunca lo fue, no es Comunicaciones, ni
Obras Sanitarias, ni es el Club de Amigos."
"Ferro
fue desde siempre un club con fútbol. Atlanta no, fue un club
de fútbol. Incluso cuando estaba Kolbowski. A él le interesaba
sólo el fútbol; lo que pasa es que dejaba hacer y que todos
formaran subcomisiones."
"Es
importante discutir eso para ver toda la parábola de Masci.
En 1985, él funda lo que hoy se llama Club de Amigos. Los fundadores
reunidos en una oficina fueron 43 empresarios, Hugo Masci y
José María Muñoz, el relator de fútbol que durante la dictadura
había sido la voz cantante del gobierno y a quien había elegido
Masci para rodearse dados sus escasos conocimientos de fútbol.
Eran socios también en otros negocios, como un criadero de pollos.
Para el club, alquiló un terreno municipal muy grande en los
bosques de Palermo. No se sabe bien cuánto pagó por mes, de
dónde salió la plata para pagar. Entonces empezaron a llover
las construcciones; ahí sí se vieron las obras, en Atlanta no.
Durante todo el gobierno de Alfonsín y los primeros tiempos
de Menem, Masci intentó que se licitara la concesión de ese
predio que alquilaba. En el furor de las licitaciones del intendente
Grosso, en enero de 1992, y mezclada con la del escuela-shopping,
aparece la licitación del Club de Amigos. Se presentan Masci
y hasta Bilardo, y en junio gana Masci la licitación, y luego
Menem lo echa a Grosso."
"El
club de Amigos funciona bien, pero si es una asociación civil,
¿cómo puede ser que en veinte años nunca hubo elecciones y Masci
siempre fue presidente? El año pasado (NdR: por el año
2004) dio un paso al costado y quedó como presidente honorario.
Su relación con personajes de la dictadura y controvertidos
(Martínez de Hoz, Muñoz, Lacoste, Grosso) volvió a evidenciarse
hace poco, esta vez el Comité Olímpico, que es el último bastión
de la dictadura, donde sobrevivió el coronel Rodríguez hasta
que fue sustituido por Julio Casanello, ex intendente de Quilmes
durante el régimen militar. Al Club de Amigos le dieron un premio
por el fomento al olimpismo."
Antonio
Emilio Carbone: "hicimos una revolución en Atlanta"
Antonio
Carbone fue uno de los protagonistas de la era Masci como Vicepresidente.
En el año 2004 Sentimiento Bohemio en conjunto
con Planeta Bohemio entrevistaron al ex dirigente bohemio,
hoy en cumpliendo funciones en AFA, quien dio cuenta y resúmen
del proyecto inconcluso realizado en el club:
"En
el café de Corrientes y la vía se juntaban muchos ex dirigentes
bohemios. Un día me invitaron a tomar un café y formamos la
agrupación Resurgimiento bohemio. Ahí nació algo importante.
La sede de la agrupación estaba en Corrientes y Scalabrini Ortíz.
Una tarde, con Santoro un viejo socio, bajamos a la calle y
nos encontramos con un señor con un maletín que lo abrazó a
Santoro. Era Hugo Masci. Hugo ese mismo día se sumó a una charla
con nosotros y nos demostró que no estábamos haciendo nada positivo.
Corría 1974 y un día Masci nos convocó a una reunión y a las
pocas semanas le propusimos que fuera presidente de la agrupación.
Lo aceptó y formó su propio grupo de colaboradores. Cuando se
dio la elección en 1978, ganamos y ahí no más nos hicimos cargo.
Empezó una verdadera revolución en Atlanta."
"El
proyecto en Atlanta era hacer lo que hicimos en el Club de Amigos.
Queríamos tener dirigentes que supieran administrar el club.
Por eso acá creamos el Instituto de la Dirigencia Deportiva.
Ahora salieron imitadores por todas partes. Y después había
que ir cambiando la conciencia en muchas cosas. En el club no
había una sola plantita. Un día la sede se llenó de rosales.
Cuando vino el primer partido de fútbol no quedó una planta
en pié. A la otra semana volvimos a plantar. Y después la gente
se fue habituando a que en el club hubiera plantas y rosales.
Existían quinchos que no cumplían su función específica entonces
reestructuramos todo. Se dejó un quincho y se transformaron
los otros en campos deportivos al aire libre. Y después hicimos
el micro estadio."
"En el microestadio se realizaron espectáculos musicales
y de destreza física y deportiva. Pero quedó incompleto. La
realidad era hacerlo techado porque nuestra ilusión era que
en lo social teníamos que ser un club como Ferro".
"Atlanta
tenía sus recursos genuinos en un 50 por ciento. Contaba con
17.000 socios de los cuales al fútbol iban nada más que 2.000.
Esta cifra no es antojadiza. La AFA en esa época nos pedía un
seguro por cada socio que iba a la cancha por el tema de posibles
accidentes. Se hizo un chequeo y quedó demostrado que de los
17.000, 15 mil iban a hacer actividades sociales y dos mil iban
a la cancha. En síntesis, como yo era delegado ante la AFA,
tuve que demostrar que debíamos pagar el seguro solo por 2.000
hinchas."
"El
fútbol lo sosteníamos con lo que aportaba la actividad
social. Por eso yo siempre dije que Atlanta no podía subsistir
sin la sede social. No quiero dar nombres pero me enteré que
algunos directivos echaron a los profesores de educación física
por cuestiones presupuestarias. Que son los que después nos
hicieron juicio. Ahí teníamos nada más y nada menos que a Amilcar
Casasnovas, fundador del Club Amigos al que le debemos mucho
por su aporte en materia deportiva."
"Siendo
presidente Masci ascendemos en el 83. Mirá si le interesaba
el fútbol. Cuando descendemos en el 84, no me da vergüenza decirlo,
pero el presidente era yo. Teníamos un presupuesto en fútbol
que nos daba la seguridad para estar en la mitad de la tabla.
Tuvimos una primer rueda excelente. Pero la política, que arruina
todo en los clubes y en especial en Atlanta, alentaba a un grupo
de hinchas calificados que silbaban a los jugadores. Los mismos
jugadores me decía que no entendían por qué los hinchas los
puteaban. Los hinchas hicieron un cantito que se hizo célebre:
"tenemos cancha de tenis y agua caliente también pero nos mandaron
a la B".
"Atlanta
era un club con fútbol y no de fútbol. Porque tenía 15
mil socios que iban a la sede y 2.000 que iban a la cancha.
El fútbol se mantenía con el aporte de lo social."
"Nos alejamos del club por la falta de comprensión, las
ofensas, las amenazas y las agresiones de ciertos grupos. Nosotros
teníamos otro gran objetivo que era obtener La Bohemia. Inclusive
abrimos un local en la zona para captar muchos socios que al
final lo fuimos logrando. Sabíamos que podíamos conseguir 10
mil socios más. Cosa que aún se puede hacer. Hicimos una inversión
importante. Teníamos dos canchas de tenis, dos fútbol, parquizamos
y construimos los vestuarios. Pero había una fuerte competencia
política por intereses mezquinos. Y el resultado está a la vista.
Al año el club se derrumbó. El señor que a mí me sucedió vino
a mi oficina a verme para pedirme el título de propiedad de
La Bohemia. Ni siquiera sabía que era un terreno fiscal que
fue entregado sin limite de tiempo. El día que tomamos posesión
de esa quinta el acta se labró sobre el capot del auto de Hugo
Masci. Eramos cuatro los que estuvimos ahí. Después organizamos
un asado y vino muchísima gente. Pero se armó un lío bárbaro
porque la zona estaba llena de floricultores y los hinchas les
robaron todo. Costaba mucho hacerle comprender a la gente cual
era el objetivo."
"Estando
nosotros en la administración del club había gente que contrataba
micros para llevar a la hinchada que después nos insultaba.
Yo la viví muy mal en la cancha de Temperley. Decían que nosotros
no sabíamos nada de fútbol y yo hoy me pregunto qué sabían ellos
a la luz de los resultados. En el fútbol no necesitas saber
porque para eso están los directores técnicos. Vos tenes que
saber administrar el fútbol"
"Nosotros
nos fuimos de Atlanta en diciembre de 1984 y en septiembre de
1985 fundamos el Club de Amigos. Empezamos a plasmar la idea
de a poco. No tuvimos ningún tipo de ayuda política
para fundarlo. La sapiencia de Hugo Masci hizo que encontráramos
este lugar. Orientados por José María Muñoz fuimos los precursores
de la Orientación Deportiva."
"En
1992 conseguimos este predio. A su inauguración vino Julio Grondona
que cuando vio los campos de juego con tribuna de cemento nos
dijo que con inscribirnos en la AFA en primera división D en
pocos años podríamos estar jugando en la A. Pero pensamos que
la concurrencia de la gente del fútbol nos iba a dañar las instalaciones.
En comisión directiva le dijimos que no al fútbol."
Volver
a inicio>>>
|

Hugo Masci en el año 1981
El Premio
Nacional a la calidad
Se
creó en Japón en 1950 para distinguir a aquellas organizaciones
que hayan demostrado importantes avances en su camino hacia
la excelencia. Actualmente se otorga en más de 100 países, incluyendo
los principales del mundo. Para ganar el premio no se compite
con otros postulantes, sino contra un modelo de excelencia propio
del premio y que es universal. El Premio en Argentina El Premio
Nacional a la Calidad, instituido en el país por la ley nacional
24.127 en el año 1992, es otorgado anualmente desde 1994 por
la Nación Argentina a través de la Fundación Premio Nacional
a la Calidad. Lo entrega el Presidente de la República, en una
ceremonia al efecto.
Desde 1994 hasta la fecha, el premio fue ganado en Argentina
por solamente 15 organizaciones, entre otras: Xerox Volkswagen
Siderar Telecom 3M Nextel YPF Grupo Educativo Marín Unilever

Tapa de la revista oficial del club "Entre Nosotros" número
7, dedicada a la visita que realizó en 1981 el entonces intendente
de la ciudad de Buenos Aires, brigadier Osvaldo Cacciatore,
a las instalaciones de Atlanta. Fue recibido por el presidente
de la institución, Hugo Masci, a quien se ve en la foto superior
con su brazo derecho extendido dirigiéndose al funcionario de
la dictadura. Poco tiempo antes los dirigentes habían estado
en una audiencia en la Casa Rosada con el presidente teniente
general Roberto Eduardo Viola. Click en imágen para agrandar.

El editorial del número 9 de "Entre Nosotros", aparecido en
1982, hace alusión a la situación nacional derivada de la guerra
de Malvinas y cómo se debe insertar el club en ella. Click para
agrandar imágen.

La guerra de Malvinas y Atlanta. El número 9 de la revista "Entre
Nosotros" contenía un texto donde se analizaba el conflicto
en el Atlántico Sur y la posición adoptada al respecto por Atlanta.
También se reproduce el texto de una carta firmada por el coronel
Norberto Ferrero, secretario privado del presidente de la Nación,
teniente general Leopoldo Fortunato Galtieri, por la cual se
agradece al Club Atlanta por haber hecho llegar al presidente
argentino un mensaje de solidaridad con la gesta malvinera.
Opinan
de Hugo Masci
Guido
Martín Nejamkis, Periodista de Reuters. Hincha de Atlanta.
"Mi recuerdo sobre Masci es el club lleno, las canchas
de patín, una vida institucional rica y plena. No sé nada más
de él, excepto por ese fantástico reportaje a Dalman publicado
en Sentimiento Bohemio, y que contiene revelaciones que deberían
haber provocado una investigación en el seno de la AFA."
Nestor Llido, periodista del Diario Popular. Socio de Atlanta.
"Fue un buen presidente, aunque privilegió su idea de club
para plasmarla en otro lado. Quizá porque encontró muchas trabas,
pero cuando uno se siente de un lugar, debe dar pelea hasta
el final."
Rafael Yohai, fotografo página 12. hincha de Atlanta.
"Masci fue lo mejor que le paso a Atlanta. Demasiado dirigente,
que Atlanta no lo supo aprovechar."
Silvio Dalman. Ex presidente de Atlanta a mediados de los '80.
Fue candidato a presidente contra Hugo Masci.
"Asumí como presidente el 26 de diciembre de 1984 luego
de que la mitad de que renunciara la comisión directiva del
club, en ese entonces dirigida por el Dr. Antonio Carbone, pero
cuyo real conductor era Hugo Masci. El equipo de fútbol había
descendido a la "B" y el club tenía una infraestructura enorme
por el desarrollo que le había dado Masci a toda la parte deportiva
extrafutbolística. Teniamos 303 empleados, entre 9.000 y 10.000
socios y una cantidad enorme de actividades."
Ezequiel Kristal (año 2005). Presidente de la Comisión
de Apoyo a comienzos de los 90.
"La quiebra de Atlanta tiene nombre y apellido. Uno de
ellos es el de Hugo Masci".
Alberto Diman, ex presidente de Atlanta a mediados de los '80.
-"Tuvo una época favorable, aun el club de barrio era base
fundamental de la familia y además tuvo una estructura de futbol,
donde tuvieron una significativa cantidad de ingresos por la
venta de jugadores que les permitió elaborar la base de Club
Social. Contaron además con la ayuda del Sr. Julio Grondona
y de Jose Maria Muñoz entre otros, que luego en el club de Amigos
ambos en su momento, en 1986, tenían estos una participación
societaria bastante importante".
Nestor
Straimel. Periodista del Diario Clarin. Vocal de la actual Cimisión
Directiva.
"Hay dirigentes que se adelantan a su tiempo. Ese fue el
caso de Hugo Masci. Llegó a un Atalnta que venía bien y le dio
un impulso gigante al club. Transformó todo y con las actividades
multidiciplinarias llegaron muchos socios. No le fue bien en
el fútbol. Y entonces todo lo que había realizado se derrumbó.
Fue una lástima."
El club
de amigos
Sitio
oficial
La herencia
de Masci, según sus sucesores
Cuando el año 1984 se despedía, asumió una nueva CD en Atlanta,
encabezada por un joven dirigente, el arquitecto Silvio Dalman.
Había dirigentes nuevos, pero seguía como secretario general
Jorge Ménguez, quien había ocupado ese puesto con Masci y Carbone
en la presidencia. Con motivo de declaraciones realizadas en
diciembre de 1984 a las revistas "Entre Nosotros" y "De Ayer
a Hoy" por dirigentes de la anterior gestión Masci, la nueva
CD dio a conocer algunas precisiones: "Se afirmó: '…un club
con 15.000 socios…'. Nuestro padrón se mantuvo a lo largo de
todos los meses del año 1985, en una constante entre 9.000 y
9.500 socios." "Se afirmó: '…un club limpio de demandas por
incumplimiento de pagos'. Nos encontramos con los siguientes
juicios: -Obras Sanitarias de la Nación: el club estaa embargado
desde el 19-8-82 por ejecución fiscal iniciada el 16-6-81 por
tasas adeudadas desde 1965 por $a 2.247,44, habiéndose intimado
el 6-10-81, y al no haberse presentado la demandada (nuestro
club), se dicta sentencia en rebeldía el 16-10-81. El 29-10-81
compareció el representante legal del club, UNICAMENTE para
constituir domicilio. La actual CD abonó ya los gastos de levantamiento
del embargo y la deuda desde 1965 hasta el primer bimestre de
1977. -Club Argentino de Firmat. -Silva, Ángel c/Atlanta s/cobro
pesos, Juzgado 5. -Silva, Ángel c/Atlanta s/accidente de trabajo,
Juzgado 12. -Dvorkin, Juan c/Atlanta s/amparo, Juzgado Civil
16, Sec. 32. -Dvorkin, Juan c/Atlanta s/despido, Juzgado 14.
-Dvorkin, Juan c/Atlanta s/denuncia Inspecc. Personas Jurídicas,
Exp. 1291/63891. -Domínguez, Raúl c/Atlanta s/despido, Juzgado
14. -Aguirre, Francisco c/Atlanta s/accidente, Juzgado 38. -Marino,
Hugo c/Atlanta s/rescisión, Juzgado Civil 25, Sec. 50. -González,
Ramona c/Velázquez y Atlanta s/despido, Juzgado 19." "Se afirmó:
'…haber terminado la etapa sin deudas…'. Al 31-12-84 se encontraban
impagos: los sueldos y aguinaldos respectivos; las cargas sociales
por todo 1984, que fueron documentadas para 1985 por la anterior
conducción; una deuda con la AFA por 8.000 Bonex; el reintegro
de un crédito bancario totalmente utilizado para afrontar el
cual estaba comprometido el futuro ingreso del PRODE; facturas
de proveedores por $a 1.557.145,43.
Las comisiones
directivas de Masci
Al presidente Hugo Norberto Masci en los primeros tres años
lo acompañaron Antonio Emilio Carbone (vice 1°), Bernardo Mendiuk
(vice 2°), José Carlos Souto (secretario general), Antonio Sauret
(secretario administrativo), Mario Altman (secretario deportivo),
Luis Nardo Colomberotto (tesorero), Manuel Diskenstein (protesorero)
y Horacio Carballal, Jorge Redín, Osvaldo Tassitani, Juan Osvaldo
Olivares, Julio César Bardelli, Arnoldo Henquin y Juan Carlos
Tissoni (vocales titulares). Entre 1981 y 1983, Antonio Emilio
Carbone (vice 1°), Vicente Augusto Tassitani (vice 2°), Jorge
Menguez (secretario general), Enrique Plotnicky (secretario
administrativo), Rafael Eugenio Fabrizio (secretario deportivo),
Fernando Andrés Correa (tesorero), Horacio Daniel Krymer (protesorero)
y Adrián René Scabbiolo, Osvaldo Tassitani, Pedro Ernesto Cesani,
Hugo Alberto Oliveto, Héctor Santoro, Walter Norberto Romano
y Daniel Aníbal Rezk (vocales titulares). En el último año,
1984, Hugo Masci se había alejado de la presidencia pero era
el primer vocal titular. Esa CD estaba integrada por Antonio
Emilio Carbone (presidente), Fernando Andrés Correa (vice 1°),
Vicente Augusto Tassitani (vice 2°), Jorge Menguez (secretario
general), David Medardo Vega (secretario administrativo), Mario
Katzman (secretario deportivo -ex jugador del club a fines de
los años cincuenta-), Juan Alberto Tassitani (tesorero), Cal
Szejer (protesorero) y José Antonio Carvalho, Saúl Gerardo Beer,
Osvaldo Tassitani, Jorge Horacio Harispe, Ernesto Mociulsky
y Héctor Santoro (vocales titulares, además de Masci).
|