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No
hay nada peor que llamar a alguien para invitarlo a un acontecimiento
importante y enterarse, telefónicamente, de que esa persona
ya no está más. De ese modo, Sentimiento Bohemio tomaba conocimiento
hace cinco años, el 23 de mayo de 2004, en la previa
a los festejos del centenario, que a los 80 años de edad, el
fallecimiento del ex jugador Ángel Tomás Pierino Lapresa.
Un
año antes de ese llamado, en la primera conversación,
Lapresa ya había adelantado que padecía un problema de salud,
pero él confiaba en una pronta recuperación de manera tal de
poder de prestarse a un reportaje. Lamentablemente, en algunos
llamados posteriores, su señora esposa fue comunicando la imposibilidad
de llevar a cabo la nota. Así, hasta que se produjo el triste
desenlace.
Ángel
Tomás Pierino Lapresa nació el 31 de enero de 1924 en Beluno
(Venecia). Su familia emigró de Italia y llegó a la Argentina
cuando él tenía cinco años. Primero se afincaron en el barrio
de Boedo y luego en La Boca, donde vivió hasta su muerte.
Futbolísticamente,
se inició en Boca Juniors, donde hizo divisiones inferiores
y, sin haber jugado oficialmente en la Primera xeneize, en 1944,
fue cedido a préstamo a Atlanta, sin costo alguno y con una
opción de $ 15.000 por su transferencia definitiva.
Pertenecía
a esa raza ya extinguida de punteros derechos, pegados a la
raya, que desbordaban y abastecían a los insiders y, principalmente,
al centrodelantero. Así se destacó en Atlanta, donde formó un
tándem inolvidable con un temible número nueve, Luciano Agnolín.
Un canto tribunero inmortalizó esa unión para el gol: "Tira
la piola, / tira el piolín, / centro de Lapresa, / gol de Agnolín".
Ambos
habían llegado a Atlanta en 1944: Lapresa -como ya dijimos-
de Boca y Agnolín de Temperley, tras una temporada en la que
se había consagrado como máximo artillero del torneo de la B.
En Atlanta jugaron juntos 36 partidos y en 19 de ellos Agnolín
convirtió goles.
En
un principio, Lapresa estuvo tapado por otros dos grandes wings
en el primer equipo bohemio: el Loco Turello y el petiso Martino,
ya en retirada. Por eso comenzó jugando en Reserva, hasta que
en la fecha 14 del campeonato, el 23 de julio de 1944, debutó
en Primera en la vieja cancha de Humboldt en un empate 2 a 2
con Ferrocarril Oeste.
Esa tarde, por Atlanta
jugaron: Leopoldo Carletti; Juan Cruz y José Bedia; Pascual
Bertarelli, Enrique Espinosa y Francisco Aguirre; Roberto Martino,
Vicente Zito, Ángel Lapresa, Francisco Rodríguez y Manuel Fernández.
Los goles fueron convertidos por Manuel Fernández y Francisco
Rodríguez, pero luego descontó el paraguayo Delfín Benítez Cáceres
y en el minuto 90 igualó Latorre para los de Caballito. Cinco
minutos antes, el veterano Vicente Zito había desviado un tiro
penal.
Como
se ve, su presentación oficial, así como los dos partidos siguientes,
fueron como centroforward, dado que ni Agnolín ni el rosarino
José Lizhterman estuvieron en condiciones de integrar el equipo
en esos tres encuentros.
En
la fecha 24, volvió Lapresa al primer equipo, pero ya en su
puesto habitual de puntero derecho y justamente ese día convirtió
su primer gol en Primera División. Fue el 8 de octubre de 1944,
en Atlanta 3 - Estudiantes (La Plata) 2, y el tanto se lo anotó
al arquero pincharrata Gabriel Ogando, a los tres minutos de
juego.
Dado
que su rendimiento había conformado, Atlanta lo adquirió definitivamente.
Así en 1945 fue cuando más cotejos jugó como titular y llegó
a convertir cuatro goles, dos de ellos al club donde había empezado,
Boca, en la propia Bombonera.
El
último año de Ángel Lapresa en la institución fue 1946 y su
despedida del primer equipo tuvo lugar el 1° de diciembre, cuando
por la fecha 29, Atlanta y Lanús empataron 1 a 1 en Villa Crespo.
Su
campaña en Atlanta fue la siguiente: jugó 43 partidos en tres
temporadas, de los cuales ganó 11, empató 13 y perdió 19. Convirtió
cinco goles.
En
1947 pasó a jugar a Gimnasia y Esgrima La Plata, donde integró
el equipo que salió campeón del certamen de la B y consiguió
el ascenso a Primera División. En la entidad platense, jugó
6 partidos y convirtió 3 goles.
Posteriormente,
Lapresa no siguió jugando profesionalmente al fútbol y trabajó
hasta su jubilación como administrativo en la fábrica de pinturas
Alba durante 35 años.
Vecino
destacado del barrio de La Boca, la historiadora Hebe Clementi
lo menciona en su libro "De La Boca... un pueblo" (Instituto
Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, 2000).
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Un
equipo de 1945 que integró Lapresa. En cancha de Ferro posan
los siguientes jugadores: de izq. a der., arriba: Enrique
Espinosa, Pascual Bertarelli, el arquero Leopoldo Carletti,
Francisco Aguirre y José Bedia; hincados: Ángel Lapresa, Juan
Cruz, Carmelo Yorlano, Luciano Agnolín, Francisco Rodríguez
y Julio Rosell.
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