|
En términos de tiempos cumplidos o de aniversarios, los números
redondos tienen ese no se qué glamoroso que impulsa al efímero
mortal a recibirlos, festejarlos, celebrarlos (o, si fuese el
caso a condenarlos). En suma a ejercer una vocación cuasimilitante-y
a veces inútil- por la reminiscencia.
Pero no por redundante -ni por lo remanido del gesto- deberíamos
permitirnos dejar de lado la gozosa costumbre de festejar lo
homenajeable. Porque una tal recordación es una suerte de balance
visible acerca de lo que pensamos de algo o de alguien.
Dicho de otra manera, si nos entregamos con cierto fervor indisimulado
a honrar aquello que disfrutamos y que nos produce tanta adhesión
emocional, es porque deseamos expresarle a quien acunó la obra
nuestro respeto y la apetencia de continuidad en su entrega
y creatividad.
La década honrosa de Sentimiento Bohemio, regazo del mejor bohemiaje,
página anfitriona de memorias, de críticas sagaces, de elogios
y reconocimientos, de alegrías fugaces y de las otras, de penas
frecuentes pero, afortunadamente, transitorias, es más que un
festejo, es una suerte de rencuentro de nosotros mismos con
lo mejor que tenemos: una identificación.
Y ya sabemos que hay pocas cosas más tristes que una criatura
sin identidad. Nosotros la tenemos. En buena parte porque Sentimiento
Bohemio nos la brinda
¡SALUD sb........ahora empieza lo mejor !
(*)
Miembro actual de la Comisión Directiva. Colaborador
del sitio.
¡Buen Viaje Tito!
Volver
a inicio>>>
|
|