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Se
supone que como ideólogo de este sitio y actual editor
del mismo, estoy prácticamente obligado a escribir algo
al respecto sobre el décimo aniversario de SB. No les
voy a mentir, no tengo ganas de hacerlo y a decir verdad, no
se si a alguien le interese leer sobre ello. De todas formas
no me sale nada, mas que algunas excusas para encontrar inspiración.
Tal vez sea el recuerdo del inicio. Hace diez años, nacía
la primera nota, que escribí llorando porque hacía
horas acabábamos de descender a la B y de la peor manera.
Te confieso que hoy leo ese texto y me da un poco de verguencita,
pero enseguida asocio en el recuerdo las sensaciones al escribirlas
y no cabe dudas, cada palabra salía a las escupidas y
era efecto de un genuino sentimiento bohemio, que mi viejo con
gran agilidad pudo captar y así bautizar con ese nombre
al boceto del sitio improvisado en el Frontpage. Así
de simple nace la página. Yo no sabía nada de
computadoras, y apenas un mes atras mi familia compraba por
primera vez una PC para poder escribirnos con mi hermana que
se había ido a probar suerte a los Estados Unidos. Ella
se quedó allá -y lo gracioso es que con mi hermana
no me escribo mucho-, y la página, en la web.
Es muy dificil hacer un raconto de una década. La primera
sensación que me sale es que el tiempo no ha corrido
desde entonces. Hay tanta rutina de amarguras y frustraciones,
que cada año calendario de Atlanta prácticamente
es idéntico al anterior. Seguro, también hay grandes
acontecimientos del que pudimos ser testigos en el club y que
están reflejados en cada link y cada foto del sitio,
siendo las ediciones anteriores una especie de Wikipedia bohemia.
Particularmente, me tocó ser testigo como medio partidario
-e incluso como dirigente en algún momento-, de la cocina
del fútbol y la política de un club y su contexto,
situación que derivó en una incompatibilidad y
que aportó una cuota muy grande para que emigre de mi
barrio. Por suerte desde allí, creo que se llegó
a un maravilloso equilibrio con un equipo conformado por gente
extraordinaria, como Edgardo, Carlos, Mónica, Mario y
los que se fueron sumando luego, como los De Gregorio y ahora
el entusiasta Armando. Si, hay muchisimos mas, pero no tengo
ganas de memorizar y ellos saben que lo son.
La distancia física te quita vivir el día a día
y muchos detalles, pero puede ayudar para ver en perspectiva
lo que a veces de frente opaca la visión.
Atlanta es como la afamada serie norteamericana Lost,
aquella que Tinelli emula ahora en su presentación de
Showmatch. Este club tiene un gran imán para gente muy,
pero muy especial. El tema es que se destacan
quienes reúnen características particulares. El
resultado está a la vista y ante cada esfuerzo sobrehumano,
aparecen los hostiles para estropearlo de alguna manera.
Esto atraviesa diferentes ámbitos, incluso entre colegas.
Tal vez por ello nuestras broncas a los copistas, un
neologismo que resume a aquellos que abusan del plagio. No está
bueno que se apropien de tu esfuerzo, . ¡Y para colmo
mal!. En varias ocasiones, hemos puesto adrede errores a ver
quien pisaba el palito...¡se sorprenderían! Igual,
quedará en la anécdota interna. Si, ya se que
no tiene nada que ver que te salga con esto, pero al menos dejame
descargarme un poquito. Viejo...¿sabes
las cantidades de mails que me banque las puteadas de hinchas?
Ahora vos bancame a mi.
Y siguiendo con la catársis, me parece que el libro de
visita lleva una buena porción del derrame de bilis.
Ya en el '99 y gracias al libro que aún tenía
la página, nos tocó salir en el diario: Clarín
nos dedicó una hoja entera sobre el racismo y la xenofobia
en la net, entre hinchas del mismo equipo. Siempre Atlanta haciendo
historia con estas cosas. Y eso fue solo el comienzo. Mas adelante,
y adelante de muchos de los que allí escribían,
me toco sufrir una linda golpiza de gente de la barra. ¿el
motivo? no haber querido revelar la identidad de quienes escribían
en el libro. En el nefasto haber, te cuento que sumo la rotura
de un auto, rayones, manchas de pintura -al menos era azul y
amarilla- y amenazas varias. Gracias, pero paso. Una locura.
Todo por hacer una página para mostrar algunas fotos
que tenía guardadas de varios El Gráfico
comprados en el túnel debajo de Cerrito.
Todo se había desvirtuado y SB ya caminaba sola con vida
propia, en ese mundo oscuro del fútbol y la politica.
La verdad es que si entraron millones de visitas, o tantos por
minuto, o ser portadores de tal primicia -algo que renunciamos
desde el principio- no es mas que una anécdota. Por eso
me pregunto que diablos mas debe haber en todo esto, caso contrario
mi nivel de masoquismo es mas grave de lo que pensaba.
Y la respuesta es muy sencilla. Esto como una gran terapia de
grupo. Y luego de sembrar cada bit en el ciberespacio, sin dudas
lo que único que destaco es cosechar amistades. No son
muchas, pero suficientes. Pero también ser testigo de
amistados que fueron surgiendo en diferentes lugares del mundo.
Haber conocido amigos gracias a la excusa de esta página
y hoy sentirlos no sólo como hermanos de cancha (o del
chat), sino como hermanos de alma, es motivo suficiente para
insistir con la locura. Por eso mismo, levanto la copa por Sentimiento
Bohemio, para mí, la mejor excusa de todas.
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