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Durante
ocho años consecutivos, entre 1991 y 1999, la actividad y la
información en torno a Atlanta fue cubierta por Atlanta pasión.
Con un equipo a cuya cabeza estaba el periodista Fernando Tebele,
el programa se convirtió en testigo de la quiebra judicial de
la institución y la pérdida de la sede social; de la lucha por
que continuara existiendo; de la reapoderación de Atlanta, tres
años después, por parte de sus socios; de un ascenso a la B
Nacional; de la evanescente ilusión de volver a la Primera División;
de la injerencia, el poder y los negocios del doctor Miguel
Ángel Broda en la institución.
En
sus comienzos se planteó transmitir los partidos del primer
equipo, pero rápidamente incorporó una tira semanal para informar
y, fundamentalmente, analizar la realidad deportiva e institucional
del club.
Para
Atlanta pasión no sólo era relevante "la pelotita"; por
eso, su compromiso militante y periodístico para investigar
lo que podía afectar el patrimonio del club y de sus dueños,
los socios. Bajo la lupa estuvieron contratos, operaciones y
obras que involucraron a Broda, o el faltante de dinero en la
venta del delantero Luis Bonnet a Gimnasia y Tiro (Salta), que
terminaron con un proceso en la Justicia al presidente Carlos
Alberto Bulaievsky y el secretario general Carlos Eduardo Rada.
La
primera transmisión fue el 3 de agosto de 1991 en Junín contra
Sarmiento. Esa tarde Atlanta empató 0 a 0 por la primera fecha
del Campeonato de la B Metropolitana 1991/92. Era la vuelta
a la tercera categoría, luego del descenso que había sufrido
la temporada anterior desde el Nacional B, curiosamente -o no-
casi las mismas circunstancias en que años después surgiría
el sitio web Sentimiento Bohemio.
Rápidamente,
en octubre, con el club ya quebrado, nació el programa, los
jueves, de 20 a 21, en FM Casablanca 93.3 primero, 93.5 después.
En 1995, luego del ascenso, cambiaron a FM Resurrección 91.3,
y entonces acompañaron a Atlanta en la B Nacional por todo el
país, más un programa los días martes y jueves, de 19 a 20.
El final llegó el 6 de marzo de 1999. La última transmisión
-San Miguel 2 - Atlanta 0, por la 19.ª fecha, de la B Nacional
1998/99- terminó desde el Hospital de San Miguel, con la información
sobre la grave lesión que había sufrido en el partido Víctor
Paredes.
De
aquella primera transmisión participaron, además de Tebele,
Fernando Embón, Chango López, Alejando Venturino y Fabio Cámera.
Pasaron por el staff hinchas de Atlanta como Hernán Alperín,
Pablo Orlando, Carlos Stortz, Daniel Deluca, Julián Laski, Federico
López y Sebastián Wainraich, y muchos colegas como Rubén Raffa,
Diego Hernández, Cristian Rinaldi, Daniel Mames, Diego Corbalán,
Mario García, Sergio Parunov, Mariano Pérez, Diego Cutuli, Sergio
Varela, Beto Ciraulo, Pablo Bosqued, entre otros.
Acerca
de cómo surgió la idea de hacerlo, Tebele cuenta hoy: "En 1990
me recibí de periodista deportivo. Allí éramos compañeros con
Fernando Embón. Los clubes del Ascenso comenzaban a tener alguna
radio que seguía sus campañas. Yo participaba en roles secundarios
en algunas de ellas. Le insistí muchísimo a Embón acerca de
que no podía ser que Atlanta no tuviera una radio que lo siguiera.
Así que él no tuvo otra que agarrar. De esa manera comenzamos.
Él tenía su programa en FM Sol con un niño rubio con muchos
rulos: Sebastián Wainraich".
De
algún modo fueron pioneros en este tipo de transmisiones partidarias:
"En esa época no había transmisiones que siguieran equipos,
ni programas que hablaran de un club; en ese sentido creo que,
con muchos colegas en otros clubes (Juan Carlos Pellegrini en
All Boys, Ezequiel Echeverría en Morón, entre otros), fuimos
parte de un proceso inconsciente que abrió caminos y que no
hubiera sido posible sin las FM comunitarias".
Tebele
sufrió durante los ocho años de programa radial muchas presiones.
La relación con algunos barrabravas fue complicada. En especial,
con Julio César Dib, alias Dipi, a quien denunció por agresión
y amenazas, y, como producto de otras causas ajenas a Atlanta
en las que estaba involucrado, se llegó a la instancia de juicio
oral. Allí, Dipi fue condenado por la Justicia.
Así
recuerda Tebele los obstáculos que tuvo para el ejercicio del
periodismo en Atlanta: "En cuanto a otros problemas que tuve,
fueron muchos, fundamentalmente con las diferentes comisiones.
También, algunas semanas antes de terminar el ciclo, con un
estúpido hincha que me agredió físicamente en el predio de Estancia
Chica durante un amistoso con Gimnasia, ante la mirada incrédula
de Carlos Timoteo Griguol, que entendió así que aquél era el
presente de Atlanta, también su querido club. La actitud de
los directivos de ese entonces, especialmente de parte del presidente
Jorge Rubinska, fue cínica. Semanas después habrán festejado
el final del programa. Pensé en continuar un tiempo para que
no se atribuyeran mi partida, pero después decidí que no valía
la pena".
La
independencia periodística tiene sus costos y eso lo vivió en
carne propia Atlanta pasión. "También recuerdo cuando,
durante una asamblea, mantuve un entredicho con el directivo
José Apaz porque no me permitían grabar la exposición de Broda.
Me lo comunicó la mamá de Fernando Szereszewsky, que trabajaba
para Broda. Durante la asamblea, mientras estaba sentado en
el piso escribiendo cada palabra, Broda expresó algo así como
que era mentira lo que decían en el programa de radio, que él
no había venido a hacer negocios, que ahí me decían 'José grupo
inversor', y yo escribía, casi sin prestar atención al contenido
para no perderme palabra alguna. De repente caí que hablaba
de nosotros, levanté la mirada y la crucé con la de Broda, quien
me dijo: 'Sí, a usted. Usted es un canalla', y bla, bla, bla.
Intenté contestarle en el momento pero me impidió hacerlo. Me
quedé hasta el final de la asamblea, lo encaré y le dije todo
lo que pensaba, que no era más de lo que decía en el programa.
Broda se descolocó. No está acostumbrado a que lo contradigan
y menos en Atlanta.
A
la hora de hacer un balance, Tebele señala que, si fuera económico,
sería muy negativo, casi un quebranto. Sin embargo, destaca
otras facetas: "El balance profesional y personal es muy positivo
y sólo lo puedo definir de esta manera: me formé como periodista
ahí. Fue mi tesis. Me tomé mi tiempo para hacerla, ja, ja. Y
hasta diría que moldeé mi personalidad y me hice hombre allí.
Hoy lo veo claramente: cuando empecé a hacer radio, en 1988,
tenía dieciocho años y era un pibe callado e introvertido, muy
a pesar de mis deseos. A mí la radio me acercó a lo que quería
ser, tanto personal como profesionalmente. Hoy que mi carrera
transita por lugares diferentes, creo que no podría hacer lo
que hago, como lo hago, si no hubiera tenido esa experiencia
fundamental casi como escuela. Fueron ocho años muy intensos".
Y
hay más: "El balance que más me enorgullece es el de haber demostrado
que se puede hacer periodismo en un club de fútbol sin ser partidario.
Se puede hacer un periodismo que no manipule la información.
Claro que es más difícil, en lo profesional y en lo financiero,
pero es tanto más sincero. Yo creo que eso la gente lo termina
viendo. Me ha pasado de amigos que me contaran que hinchas de
Atlanta que se 'comieron' esas historias de que yo era hincha
de Argentinos o de All Boys les decían que el programa estaba
bueno porque contábamos efectivamente lo que sucedía. Siempre
recuerdo que Julián Laski me decía: 'Pero, boludo, terminá con
esas historias y mostrales el carnet de socio de Boca para que
no te jodan más con eso', y yo, desde mi soberbia quizá, no
le hice caso, pensando que no tenía que darle explicaciones
a nadie".
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