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Privilegios
que se daban los viejos socios de Atlanta. Y también los pibes
del barrio que, sin pagar nada, podían pasar la tarde del sábado
viendo tres-partidos-tres en la vieja canchita sin tribunas
(la antigua cancha, bah, la auxiliar entonces) donde las divisiones
inferiores hacían de local frente a Boca, River. San Lorenzo,
Chacarita y compañía. La organización era como ahora: un sábado:
octava, sexta y cuarta, y el siguiente: novena, séptima, quinta.
Así siempre. Y siempre toda la responsabilidad bohemia para
el gran hacedor de miles de cracks: Bernardo Gandulla, el Nano,
el gran maestro olvidado del fútbol argentino.
Ocurre
que una tardecita de esas, allá por el 63 o el 64, nos parapetamos
detrás del arco que daba espaldas a Humboldt (la canchita estaba
ubicada al revés de la actual), para ver en acción al gran arquero
de una cuarta división también hoy olvidada, aunque no tanto
el rubio que volaba de palo a palo, y que aquella vez salvó
como mil goles ante la incredulidad y la algarabía de los hinchas
tranquis, casi como catadores de la calidad que Atlanta desparramaba
año tras año.
El
rubio, pelo lacio, cara pìcada, flaquísimo y elástico, se llamaba
(se llama) CARLOS ÁNGEL BIASUTTO, y resultó que esa tarde descubrimos
a un tipo que, con el correr del tiempo y con cierta ingratitud
bohemia, se convirtió nada menos que en uno de los cuatro jugadores
argentinos con mayor cantidad de presencias en primera división.
Dice la estadística, más o menos, que el Rubio jugó 636 partidos
(muy poquitos internacionales), y que sólo es superado por Gatti,
Bochini y Roberto Telch.
También
sabemos que alguna vez nos dio una vuelta olímpica en la cara,
como guardián titular del arco de Rosario Central, aquel equipo
que nos quitó el Nacional del 73, para colmo dirigido por Timoteo.
Es que la historia se escribió así, y vale la pena recordarla.
No para caerle a Biasutto, sino para reconocer sus méritos.
El
Rubio llegó a primera en 1965 como reemplazante del Oso Miguel
Ángel Sánchez y enseguida se quedó con el puesto. Se repetía
así el trayecto de Errea y de Gatti. Atlanta le daba al fútbol
nacional otro guardapalos de fuste, nacido y crecido en su fútbol
de entrecasa. A Biasutto nadie le discutió el cartel durante
117 partidos en primera, y cuando se fue, hicimos un gran negocio.
Fue a fines de 1968.
Central
había decidido transferir a su joya de la abuela, aquel Gato
Andrada impresionante, que apenas pudo acariciar el penal que
resultó el gol número 1.000 de Pelé. Lo vendió al Vasco da Gama,
y creyó que no tenía reemplazante en el club. Entonces Griguol
(que ya era el DT) pensó en Biasutto. Y eligió bien, pero nos
dio una mano: como parte de pago, además del flojo lateral Ainza
y del central Rogelio Poncini (por años la mano derecha de Menotti)
nos mandó al suplente de Andrada, nada menos que Daniel Carnevali,
quien en tres meses se convertiría en el mejor arquero del país,
pero a quien la sombra del Gato lo había atornillado cinco años
en el banco suplente de los canallas. Una transacción sideral,
que se completaría un año después, cuando el propio Carnevali
pasaba a Chacarita por 14 millones y la yapa (hoy sería bonus
track) de un pibe que "anda bastante bien" en la reserva funebrera:
el pibe era Juan Antonio Gómez Voglino. Llegó de relleno y es
hasta hoy nuestro máximo goleador: 69 tantos, todos en primera,
entre 1970 y 1974.
Pequeñas
perlas sobre cómo se manejaban los sucesores de don León cuando
se sentaban a la mesa de la diplomacia, especialmente Isaac
Slipak, el dirigente más sabio en la historia de Atlanta. No
pasó de secretario. No le interesó. Era tan vivo que cortaba
un pelo en el aire. También él se había traído de Rosario al
promisorio Perico Raimondo, cuando los centralistas pidieron
condiciones por el baqueteado Timoteo. Y con el tiempo, Perico
terminó dando la vuelta con River, después de desbancar a Mostaza
Merlo y después de 18 años de sequía total.
Volvamos
a Biasutto. Campeón e ídolo en Rosario. Serio, seguro, un candado
con garantía sellada (salvo aquel gol que el propio Voglino
le señaló en Villa Crespo). Ya volaba menos y pensaba más. Transmitía
todo el aprendizaje regalado por Gandulla. Y Boca se lo llevó.
Fue titular un tiempo, se peleó con el Toto Lorenzo, que nunca
lo respaldó y hasta lo mandó en cana por un gol de biógrafo
de esos que Gatti se comía por docena. Biasutto no tuvo esa
suerte. Pero siguió en el top ten.
El
antídoto contra la inseguridad recaló entonces en Platense.
Y jugó allí 249 veces en primera, y el equipo se salvó con él
de mil descensos. Y siguió rompiendo records, para terminar
su carrera en Unión de Santa Fe a los cuarenta y tantos. Después
fue entrenador (lo es hoy) de equipos en el interior. Está más
gordo, parece más grande y habla siempre en forma pausada. Sereno
como cuando debutó en primera en medio de un partido fuera de
casa con Sánchez lesionado.
Está
entre nuestros grandes arqueros con marca en el orillo. Y es
justo que se lo saque del olvido. Por su espectacular longevidad
futbolística, por la confianza que aportaba a los de la popular.
Y también -¡que joder!- por aquellas tardes de sábado que los
hinchas de Atlanta gastaban preparándose para el partido del
domingo en primera (siempre en primera) degustando los buenos
vinos de las inferiores en la canchita auxiliar. Aquel día Biasutto,
de tanto volar, casi se arranca una oreja contra el poste derecho.
Pero no fue gol. Muchos supimos que su sangre en la cara era
una señal. Y fue grande, aunque el olvido sea a veces tan injusto.
Los
números de Carlos Biasutto
Por Edgardo
Imas
Trayectoria
en Primera
Como jugador: Atlanta, Rosario Central, Boca Juniors, Unión
(Santa Fe), Platense. Como DT: Belgrano (Córdoba), Atlético
de Rafaela (Santa Fe), Belgrano (Córdoba), Jorge Wilstermann
(Cochabamba, Bolivia), Melgar (Arequipa, Perú).
Campaña
en Atlanta
En 1963 integraba el plantel de Sexta División, junto con Horacio
De Filippo, que también llegó a jugar en la Primera bohemia.
En
1964, jugó con Héctor Lazzarini, Norberto Madurga, Eduardo Lendoiro
y Ricardo Lima, entre otros, en Tercera División, que al año
siguiente se haría famosa. También en 1964 actuó en Reserva
y en un par de partidos en Primera División como arquero suplente
-sin que le cupiera ingresar- de Abel Sarmiento: ante Boca,
en la Bombonera (4 a 2 ganó el Bohemio), ante Racing, en Villa
Crespo (0-0), habiendo jugado en esas dos jornadas los preliminares
de Reserva (6-2 a Boca) y Tercera (2-1 a Racing). En 1964, integró
junto con Héctor Lazzarini y Santiago Rico la preselección juvenil
nacional.
Ya
en 1965, en las primeras diecisiete fechas del campeonato fue
el arquero suplente de Miguel Sánchez en dieciséis partidos
-en la fecha 12.ª, ante Vélez, fue Fidel Rodríguez-, sin ingresar,
hasta que en la 18.ª, ante Huracán le tocó entrar a los 12'
de juego por lesión del titular, Miguel Sánchez. A la fecha
siguiente volvió a ser el arquero suplente, hasta que en la
23.ª debutó como guardavallas titular.
Jugó
en la Primera bohemia cuatro temporadas consecutivas, a lo largo
de las cuales disputó seis torneos y una copa. Estuvo presente
en 121 partidos (117 por Campeonato y 4 por Copa), de los cuales
ganó 35, empató 44 y perdió 42. Le convirtieron 130 goles, cuatro
de ellos de penal.
En
el profesionalismo, está cuarto entre los arqueros que más partidos
atajaron en Atlanta, detrás de Ángel Rocha, Leopoldo Carletti
y Enrique Regí.
Éstos
son sus números, torneo por torneo:
|
Torneo
|
J
|
Titular
|
Ingresó
banco
|
Banco
s/ingreso
|
G
|
E
|
P
|
GC
|
|
1965
1966
Metro 1967
Recl.1967
Metro 1968
Recl. 1968
Copa Arg. 69
Total
|
13
26
22
18
20
18
4
121
|
12
26
22
18
20
18
4
120
|
1
-
-
-
-
-
-
1
|
20
5
-
-
-
-
-
25
|
3
6
3
9
4
7
3
35
|
4
13
8
4
7
8
-
44
|
6
7
11
5
9
3
1
42
|
14
29
35
14
24
12
2
130
|
Penales:
le patearon ocho, de los cuales le convirtieron cuatro (uno
en 1965, otro en 1966 y los restantes dos en la Reclasificación
1968), desviaron tres (uno en 1965 y dos en 1966) y atajo uno
(en el Metro 1968, a Luis Medina, de Platense).
Expulsiones:
no registró.
Primer
partido en el banco de la Primera de Atlanta (sin entrar): 26
de abril de 1964, primera fecha del Campeonato de Primera División
1964, Boca 2 - Atlanta 4, en Boca.
Atlanta:
Abel Sarmiento; Oscar Clariá y Julio Nuin; Miguel Vignale,
Carlos Griguol e Isaac Andrade; José Luis Luna, Sigifredo Collazo,
Jorge Fernández, Juan Carlos Puntorero y Jorge Domínguez. AS:
Carlos Biasutto. DT : Luis Ferreyra.
Boca Jrs. 2: Antonio Roma; Rubén Magdalena y Silvio Marzolini;
Carmelo Simeone, Antonio Rattin y Orlando Pecanha; Benicio Ferreira,
Juan Carlos Rulli, Paulo Valentim, Alcides Silveyra y Alberto
González. DT: Adolfo Pedernera.
Juez: Roberto Goicoechea. Goles: PT: 7' y 9' Paulo
Valentim (BJ), 40' Carlos Griguol (At). ST: 5' Jorge Fernández
(At), 7' y 24' Jorge Domínguez (At).
Biasutto
fue esa tarde el arquero titular del preliminar de Reserva,
que ganó 6 a 2.
Debut
en la Primera de Atlanta (no oficial): 29 de agosto de 1965,
partido amistoso, Selección de Liga Cultural de Fútbol de La
Pampa 1 - Atlanta 3, en cancha del Club General Belgrano (Santa
Rosa, La Pampa).
Atlanta:
Miguel Sánchez (Carlos Biasutto); Oscar Clariá (Héctor
Lazzarini) y Carlos Griguol; Roberto Vassallo, Marcos Zarich
(Rodolfo Núñez) y Juan Carlos Allende; Roberto Salomone, Sigifredo
Collazo, Antonio Cabrera, Juan Carlos Puntorero (Héctor Ochoa)
y Jorge Domínguez. DT: Luis Cardoso.
Liga Cultural: Garro (Calloni); Zabala y Marusich; Domínguez,
Ferreiro y Castillo (Rechimont); Gianti, Sardiña (Costa), Peralta,
Kraemer (Cuello) y Vitale (Montezun). DT: Juan Garay.
Juez: Oscar Aguerrio (PT); Cosci (ST). Goles: PT
10' Marcos Zarich (At), 12' Peralta (LCF), 37' Marcos Zarich
(At). ST 44' Héctor Ochoa.
Debut
en la Primera de Atlanta (oficial): 12 de septiembre de
1965, 18.ª fecha del Campeonato de Primera División 1965, Atlanta
1 - Huracán 1, en Atlanta.
Atlanta:
Miguel Sánchez (12' PT Carlos Biasutto); Oscar Clariá
y Carlos Griguol; Miguel Vignale, Marcos Zarich y Roberto Vassallo;
José Luis Luna, Sigifredo Collazo, Jorge Fernández, Juan Carlos
Puntorero y Jorge Domínguez. DT: Luis Cardoso.
Huracán: Carlos Buttice; Jorge Ginarte y Juan Carlos
Devoto; Ernesto Jáuregui, Raúl Poncio y Alberto Dopacio; Alberto
Cabaleiro, Eladio Zárate, Federico Horster, Miguel Loayza y
Adolfo Arias.
Juez: Carlos Nai Foino. Goles: PT: 12' Adolfo
Arias (H). ST: 20' Juan Carlos Puntorero (At).
Debut
como arquero titular en la Primera de Atlanta: 17 de octubre
de 1965, 23.ª fecha del Campeonato de Primera División 1965,
Newell's 1 - Atlanta 0, en Newell's.
Atlanta:
Carlos Biasutto; Oscar Clariá y Santiago Rico; Roberto
Vassallo, Carlos Griguol e Isaac Andrade; José Luis Luna, Jorge
Domínguez, Jorge Fernández, Juan Carlos Puntorero y Zárate.
AS: Miguel Bertani. DT: Luis Cardoso.
Newell's: Alfredo Gironacci; Luis de los Santos y Salvador
Scoppa; Hernán Ramírez, Roberto Aguirre y Daniel Musante; Raúl
Soligo, Alberto Naveda, José María Ferrero, Eladio Rodríguez
y Raúl Belén. DT: Adolfo Celli-Ángel Zof.
Juez: Ángel Coerezza. Gol: ST: 14' José María
Ferrero (NOB).
Último
partido oficial en Atlanta: 15 de febrero de 1969, partido
de vuelta por los octavos de final de la Copa Argentina 1969,
Altos Hornos Zapla (Jujuy) 1 - Atlanta 2.
Atlanta:
Carlos Biasutto (Miguel Bertani); Horacio De Filippo,
Oscar Gómez, Héctor Zerrillo, Osvaldo Gutiérrez; Carlos de la
Iglesia, Rodolfo Vicente, Rodolfo Juárez; Ernesto Mastrángelo,
Jorge Vallejos y Jorge Domínguez. DT: Norberto Conde.
Altos Hornos Zapla: Testa; Reynoso, Herrera, Manuel Lazarte,
José Alliers; Villafañe, Soria, Siares; Pedernera, Quintana
y Martínez (Pinto).
Juez: Oscar Veiró. Goles: PT 17' Quintana (AHZ),
24' Ernesto Mastrángelo (At), 33' Héctor Zerrillo (At), de penal.
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Carlos
Biasutto, en 1966, en la tapa de la revista partidaria Adelante
Atlanta.

El equipo de Atlanta que empató 1 a 1 en Avellaneda con Racing,
por el Metropolitano 1968. De izq. a der., parados: Carlos
Biasutto, Carlos Maguna, Héctor Lazzarini, Héctor Zerrillo,
Oscar Gómez y Horacio De Filippo; agachados: Carlos de la
Iglesia, Rodolfo Vicente, Mauricio Alves de Souza, Benito
Valencia y Jorge Domínguez.
Fotos
1 y 2
Una de las veces en que Biasutto enfrentó a Atlanta como arquero
canalla. El club rosarino lo había comprado en 1969 en $25.000.000,
y en la operación llegaron a Villa Crespo el guardavallas
Daniel Carnevali y los defensores Jorge Ainsa y Rogelio Poncini.
Curiosamente el debut de Biasutto en Central fue ante Atlanta
(2-2 en el Viejo Gasómetro) el 11 de mayo de 1969. Aquí, el
gol que le dio el importantísimo triunfo por 1 a 0 a Atlanta
frente a Rosario Central en aquella gran campaña bohemia en
el torneo Nacional de 1973.

El gol del triunfo y de la punta en la noche de Villa Crespo.
1) Tiro libre de Gómez Voglino a los cinco minutos de juego.
La pelota viene casi a ras del piso. A Biasutto le rebota
en las manos y se le va. 2) El arquero gira y la recupera,
pero el balón ya había traspuesto la línea de gol. El juez
Iturralde sale corriendo y marca el centro del campo.

Otro ángulo para el tempranero gol de Gómez Voglino. Biasutto
no puede hacer nada y Burgos llega de atrás pero sin poder
intervenir.

Última fecha del Campeonato 1965: Boca se consagra campeón
al ganarle a Atlanta en la Bombonera 3 a 1. El guardavalla
bohemio Carlos Biasutto rechaza corto ante el acoso de Alfredo
Tanque Rojas. Pianetti tomará el rebote y convertirá el primer
gol xeneize.

1966. Parados: Vignale, J. Vázquez, Kairuz, Maguna, Raimondo
y Biasutto. Agachados: Cabrera, Puntorero, J. Fernández, Salomone
y Ochoa.
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