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Para
algunos el número 17 representa la desgracia, sin embargo
en Atlanta ese número hoy representa algo completamente
opuesto. Es que luego de 17 años Atlanta y sus hinchas
volvieron a disfrutar de una actividad dentro del predio de
la sede social, tras un gran esfuerzo de la Peña
Nuevo Atlanta, que dejó la cancha en las mejores condiciones
para ser utilizada por sus socios.
Además,
en los próximos días la misma recibiría
la habilitación para que allí el equipo de Futsal
pueda hacer de local oficialmente en la segunda división
del torneo organizado por AFA.
Por
otra parte, se espera que en los próximos días
el Gobierno de la Ciudad finalmente le otorgue el comodato al
club, para que la posesión precaria del club sea definitiva
-al menos por una década-, y donde además, comenzarían
obras por parte del gobierno para que el predio pueda ser utilizado
por escuelas del barrio.
La
sede social había sido cerrada el 25 de septiembre de
1991, cuando el juzgado del doctor Miguel Bargalló había
dictado la quiebra judicial del club y se procedía a la
clausura de las instalaciones, incluido el estadio León Kolbowski.
Una ignominiosa faja judicial impedía el acceso a la sede y
a las pocas actividades que allí se desarrollaban.
Culminaba
un proceso de decadencia institucional y deportiva, que se acentuó
durante el período de las dos comisiones directivas anteriores,
la de Aníbal Diman y la del tándem Juan Chiarelli-Bernardo Kravestcky.
La convocatoria de acreedores dispuesta por esta última CD no
había arrojado ninguna solución, y un familiar de Kravestcky,
el doctor Marzoff, fue el primero en pedir la quiebra del club
para cobrar sus honorarios por defender al club.
Allí
se formó la Comisión de Apoyo, encabezada por el comerciante
Ezequiel Kristal, a través de la cual un grupo de socios batalló
para torcer el destino. Así, lograron que en dos meses el juez
autorizara que Atlanta volviera a jugar fútbol profesionalmente,
y treinta días más tarde habilitó la cancha.
La
sede social fue vendida para levantar la quiebra, lo cual ocurrió
en septiembre de 1994, momento en que la Justicia restituye
la conducción del club a las autoridades que estaban antes de
la clausura, Baczynski-Silver, quien convocan a una rápida normalización
y en noviembre asume una lista única encabezada por Julio Jablkowski.
El
comprador fue Juan Mirena, por entonces titular de la Cámara
de Supermercadistas y hoy propietario del Sheraton Pilar.
Nunca se hizo nada en esos terrenos, a pesar de que se habló
de la construcción de monoblocks, de un supermercado, y hasta
complejos habitacionales para policías.
El
edificio en ruinas y abandonado fue un fiel espejo de la Argentina
menemista con miles de fábricas y talleres cerradas y que ofrecían
un paisaje similar al que se habituó a ver el vecino en Humboldt
al 500.
Sin
embargo, esa mezcla de impotencia e indiferencia paralizante
dieron lugar a fines de los noventa a un poderoso movimiento
de reclamo por la recuperación de la sede, con movilizaciones
incluidas. La visión de Ludovico Nizzardo y varios que luego
se le acoplaron torcieron la historia, que esta vez pudo ser
escrita por los que estaban acostumbrados a perder.
Finalmente,
en el 2003, y bajo la presidencia Carlos Moreno, la Legislatura
Porteña aprobó la ley de expropiación del
predio y desde allí, comenzó un intenso proceso
comandado desde Atlanta por Alejandro Korz, que culminó
con la poseción precaria del predio y el ingreso al mismo
en diciembre de 2006.
Ahora,
se espera que en las próximas semanas finalmente se firme
el comodato de una ley que está a la espera desde hace
seis años, que sería por una década y es para
realizar en forma compartida diferentes espacios deportivos,
culturales y educacionales. Según la ley N° 1643, el
predio tendrá destino de polideportivo, confitería, gimnasio
cubierto, pileta de natación, salón de eventos, quinchos, anfiteatro
Osvaldo Pugliese para 4 mil personas, una escuela con Orientación
Deportiva, Centro Cultural Juan Gelman y un espacio verde.
Según
la dirigencia, ya habría un primer acuerdo con el
Ministro de Educación de la Ciudad, Mariano Narodowski, en el
cual el gobierno comenzará a trabajar en las refacciones de
un sector del predio, mas precisamente en la entrada y los baños.
La
historia de la sede antes de la quiebra
La
inauguración de la sede social en Humboldt 540 tuvo lugar el
21 de mayo de 1942. Por primera vez Atlanta presentaba sus instalaciones
y su espacio con el aspecto de un edificio social, en el terreno
ubicado al lado -en dirección hacia la avenida Corrientes- de
la vieja canchita de Humboldt 408, estrenada el 30 de julio
de 1922 y que ocupaba con orientación norte-sur la franja contigua
a la recientemente desmantelada cabecera visitante del Gran
León, es decir, donde hoy se se ubican el microestadio y la
cancha de bochas.
Sin
embargo, ello no significaba que con anterioridad a 1942 el
club no tuviera en su predio instalaciones para que los socios
practicaran otras actividades: en 1936 se había inaugurado la
cancha de básquet, por supuesto al aire libre, por lo que se
empezó a practicar esa disciplina deportiva en Atlanta, que
se mantuvo durante más de cincuenta años en el club. Pero no
había muchas cosas más: una cancha de tenis y una casilla grande
que hacía las veces de sede y donde los socios se reunían. Claro,
el centro neurálgico del club era la cancha de fútbol, y todo
el dinero que se podía reunir entre 1922 y 1935 se invertía
en obras de mejora del estadio, que tenía un buffet-kiosco.
La secretaría se había mudado en 1924 de Garay al 3500 a Humboldt.
El
año 1942 significó un gran cambio en materia edilicia, no sólo
por el edificio social, sino también porque se inauguró la pista
de patinaje -más o menos donde hoy está el gimnasio-, considerada
como la más grande de Sudamérica, en la cual se practicaba patín
artístico y se llevaban a cabo los ya míticos bailes del club,
con orquestas en vivo. A la pista se le hizo meses después unas
serie de modificaciones que permitieron tener una cancha de
hockey sobre patines, disciplina que por entonces empezó a practicarse.
Asimismo se pasó a contar con un salón de actos.
Para
esa época Atlanta estaba afiliado a la Asociación del Fútbol
Argentino, a la Asociación del Basketball, a la Federación Argentina
de Box y a la Federación Argentina de Patín. Estaban en gestión
las afiliaciones a la Federación de Bochas, Federación Argentina
de Tennis, Ajedrez y Ping-Pong, y en octubre se incorporó la
práctica del atletismo y meses después el handball.
La
comisión directiva de la institución en 1942 estaba integrada
por Toribio Gutiérrez (presidente); Víctor Breton (vicepresidente);
Salvador Albano (secretario); Eugenio Braccioforte (prosecretario);
Daniel Di Santo (tesorero); Enrique Townsend (protesorero);
Juan José Enrich -socio fundador en 1904-, Eduardo Federico
Arata, Justo Dellepiani, Santiago Bascialla y Manuel Hain (vocales
titulares); Gervasio Cristóbal Luengas, Rodolfo Fuentes, Luis
Barberis, Mario Yermoli y Luis Rubino (vocales suplentes). El
31 de marzo de 1943 fueron reemplazados por otros directivos
encabezados por Fernando Saccone.
La
Subcomisión de la Sede Social la integraban Rodolfo Fuentes,
Daniel Di Santo, Enrique Townsend, Esteban Baila, Juan Kleiwert,
Nicolás Greco, Gregorio Gorodietz, Roberto Alarcón, Armando
Peyrano, Tomás Angrisano, José Casanova, Miguel Luis Bettinelli,
Nicolás Prat, doctor Isaac Slinin, Roberto Covatto y Simón Sirotta.
También
contaba Atlanta con 6.000 socios que abonaban su cuota, cifra
a la que se había llegado en 1942 luego de depurar del padrón
total de 9.000 a los morosos. No obstante la siguiente CD, al
mando de Fernando Saccone, juzgó que aquel número tampoco era
real y estimaba en 1943 en alrededor de 4.500 los socios efectivos.
Cuando
se inauguró la sede social, los dirigentes evaluaron que se
trataba de "un acontecimiento de extraordinaria importancia",
ya que "ha dotado a nuestra institución de las comodidades propias
que el crecimiento diario requería; ha producido un vuelco fundamental
en la fisonomía del club, y ha dado a la institución el carácter
que por su tradición y prestigio merecía". El costo del edificio
social se calculó en $ 108.095,95.
A
ello se sumaba en ese mismo año otro hecho no menos significativo
en la historia de Atlanta: la escrituración del terreno ubicado
en Humboldt 350, comprado por la Compañía de Tierras Villa Crespo
en noviembre de 1941 y donde se situaba la cancha de Chacarita
Juniors. En esas tierras vecinas Atlanta construyó su actual
estadio, que quedó habilitado recién en 1960.
Un
día antes de que la Asociación del Fútbol Argentino estrenara
el edificio actual de la calle Viamonte al 1360, el jueves 21
de mayo de 1942, tuvo lugar la inauguración de la sede social.
El programa de festejos empezó esa jornada, a las 19, con la
bendición del nuevo edificio, ceremonia que estuvo a cargo de
monseñor Antonio D'Aneve y la actuación Filomena M. de Arata
como madrina. Antes, a la tarde, al lado de la sede, en el "cajoncito",
el Bohemio había perdido 2 a 0 ante Estudiantes de La Plata,
en un partido oficial por el Campeonato de Reserva de Primera
A, que se disputaba los jueves. Por la noche, se desarrolló
un banquete, que contó con la presencia del titular de la Asociación
del Fútbol Argentino, doctor Ramón S. Castillo (h.); el doctor
Luis A. Valenzuela, presidente de la Asociación Chilena de Fútbol
y de la Confederación Sudamericana de Deportes, a quien se resolvió
por unanimidad y aclamación nombrarlo socio honorario del club;
el presidente y demás miembros del Honorable Tribunal de Penas,
así como todos los representantes de las instituciones ante
el Consejo Directivo de la AFA, y caracterizados hombres del
deporte argentino.
El
presidente de la AFA y el encumbrado dirigente sudamericano
elogiaron en sus alocuciones la obra realizada por Atlanta y
agradecieron las palabras vertidas por el doctor Damián Ciancio
-representante bohemio en la mesa directiva de la AFA-, quien
pronunció el discurso inaugural. También se dirigieron a los
numerosos comensales el presidente bohemio, Toribio Gutiérrez,
y un destacado dirigente de los años diez y veinte, Jacinto
Boix.
A
su vez, los clubes Huracán, Ferro y Racing hicieron llegar placas
recordatorias del acontecimiento.
Los
festejos prosiguieron el sábado y el domingo con la realización
de distintas actividades deportivas. Así, se jugó el 25 de mayo
la Copa Dellepiane por la cual se enfrentaron los equipos de
básquet femenino y Cuarta División y Novicios "A" masculinos
del club con los de Racing Anexo. Y hubo el 23 matches de exhibición
de tenis entre jugadores de los clubes Naútico Buchardo y Harrods,
Gath y Chaves.
Dado
el aumento considerable del número de actividades y de asociados
que las practicaban, la CD resolvió la construcción inmediata
de baños y vestuarios para mayor comodidad de los socios. La
financiación de las obras se hizo con las recaudaciones que
dejaban los bailes que se hacían los sábados. El levantamiento
de los vestuarios motivó que a fnes de 1942 se paralizara la
actividad en la cancha de tenis, ya que los trabajos se realizaban
en las proximidades de ésta.
En
1944 se terminó de construir la cancha de baby fútbol, con maderas
donadas por el socio Felipe Caletrio.
La
compra de los terrenos de la sede
Recién en 1951, Atlanta pudo comprar los terrenos sobre los
cuales se levantaban la sede social y la vieja cancha de fútbol,
diez años después de la adquisición del predio vecino en donde
en 1960 construyó el actual estadio.
El
club había estado intervenido desde noviembre de 1948 hasta
el 28 de abril de 1951, cuando se celebraron elecciones convocadas
por el inspector de Justicia, doctor Carlos Urien. La lista
encabezada por el capitán Juan Iacapraro le ganó a la de Ángel
Peralta, y el 4 de mayo recibieron los triunfadores la posesión
del club.
Una
de las principales tareas a las que se abocó la nueva CD fue
la escrituración a cargo de la institución del inmueble que
había sido adquirido por boleto de compraventa al señor Juan
A. Dufour -propietario del terreno que se le arrendaba desde
1922- por Atlanta S. A. (en formación). Esta entidad había sido
formada por socios del club con el único objeto de facilitar
la compra de las tierras que ocupaban la cancha de fútbol y
la sede social -unos 18.000 metros cuadrados de superficie-
para el Club Atlético Atlanta.
Esta
operación fue planeada y ejecutada gracias a la visión que tuvo
un núcleo de asociados que, teniendo en cuenta la situación
institucional del club y que en septiembre de 1951 vencía el
contrato de locación, formaron la citada sociedad anónima con
la finalidad de hacer propietario al club. Algo con muchas similitudes
con lo ocurrido con el proceso de compra de las tierras vecinas
que alquilaba Chacarita por la Compañía de Tierras de Villa
Crespo, constituida a esos solos efectos y que luego traspasó
esos terrenos a Atlanta.
La
Asamblea Extraordinaria del 3 de junio de 1951 dispuso autorizar
a la CD a que aceptara de Atlanta S. A. la opció de compra para
el Club Atlanta, en la suma de $2.040.000, del inmueble ocupado
por la cancha y la sede social de Humboldt 408/540.
También
resolvió que la CD solicitara al Poder Ejecutivo de la Nación
autorización para cambiar de destino de $1.701.129, saldo del
préstamo hipotecario que se le había otorgado a la institucion
por $3.000.000, a efectos de ser empleado en la adquisición
del inmueble ofrecido por Atlanta S. A.
Vale
decir que en el plazo de diez años Atlanta había pasado a tener
casi 40.000 metros cuadrados propios: Humboldt 350, 408 y 540.
Al pasar a ser dueño de los terrenos donde se levantaban la
cancha de fútbol y la sede social, el club aseguró y consolidó
su independencia económica, pues todo lo edificado en el edificio
social pasó también al dominio y patrimonio institucionales.
Algunos
de los socios que hicieron contribuciones al club para sostener
la operación fueron el ex presidente Alberto Segundo José Chissotti
y los socios Domingo Scabbiolo, Roberto Sampietro, Federico
Sarubbi y Manuel Straitman.
Obras
y más obras
A continuación se señalan las más significativas realizadas
durante los cuarenta años que siguieron a la compra de los terrenos
de la sede social hasta su pérdida por la quiebra.
Como
se apreciará, la determinación de la administración Chissotti
de construir en 1956 el natatorio dio un vuelco fundamental.
La mayor parte de las obras se concentraron en el período de
León Kolbowski (1958-1968) y de Hugo Masci (1978-1984).
1952
La superficie cubierta del edificio social de Humboldt 540 era
de 1.145 metros cuadrados, sobre una superficie de 18.064 metros
cuadrados que tenía el inmueble ubicado en Humboldt 408/540,
es decir, incluyendo la vieja cancha.
1956
La CD encabezada por Alberto José Segundo Chissotti comienza
a desarrollar un importante plan de obras, que marcan un punto
de inflexión en la historia de Atlanta: la construcción de la
pileta de natación y los vestuarios correspondientes, así como
la reestructuración total de la sede social, que estaba prácticamente
abandonada.
1957
Se habilita el natatorio.
1958
El Congreso Nacional aprueba la ley 14.600, una iniciativa del
diputado nacional Raúl Zarriello, por la cual se transfiere
sin cargo a Atlanta una fracción de 6.000 metros cuadrados del
terreno existente entre el club y las vías del Ferrocarril San
Martín. En las gestiones para este logro, intervinieron los
socios Domingo Scabbiolo e Isaac Solop. Construcción y terminación
del trampolín olímpico en el natatorio. Remodelación de la administración:
las oficinas fueron adaptadas para la instalación de mesa de
entradas, secretaría, tesorería, sala de reuniones, de cobradores
y de reuniones de subcomisiones, además de la adquisición de
máquinas de escribir, una caja tesoro de acero y un fichero
Kardex.
1959
Se deja de utilizar la vieja cancha inaugurada en 1922 y se
decide en masiva asamblea trasladar algunas estructuras al predio
lindero, donde desde 1958 se estaba construyendo una tribuna
de cemento sobre Humboldt. El terreno sirvió para que luego
se instalara allí la cancha auxiliar y se desarrollara el fútbol
amateur.
1960
Por iniciativa del diputado nacional ingeniero Isaac Breyter
se sanciona la ley 15.546, que soluciona las dificultades pendientes
con la empresa Ferrocarriles del Estado para que se dé efectivo
cumplimiento a la ley 14.600. Así, se agrega más terreno en
el sector posterior de la nueva cancha de fútbol y de la sede
social.
1963
Iluminación del natatorio. Nuevos baños de caballeros.
1964
Pintura del frente e interior del edificio de la sede social,
reconstitución de los mármoles, remodelación y pintura del salón
de actos, cambiándose el piso de madera por mosaicos y construcción
de un nuevo palco escénico. Instalación de una sala de recepción
para la presidencia. Alambrado delimitatorio del natatorio y
construcción del piso de cemento en el sector arbolado cercano
a la pileta.
1965
Inauguración de dos canchas de bochas.
1966
Techado de las canchas de bochas. Construcción del quincho.
Inauguración del parque infantil denominado "Cayetano Di Santo",
en homenaje a un empleado y asociado fallecido -el anterior
parque infantil había sido construido en 1946-. Nueva bomba
de aspiración en el natatorio, que permitía desagotar la pileta
en diez horas.
1968
Nuevos vestuarios para damas en el natatorio. Sala de caldera,
alimentada a gas.
1969
Con objeto de lograr un mayor espacio para la futura remodelacion
de la pileta se consiguió que, Mediante resolución n.° 38.080
del 20 de agosto, Obras Sanitarias de la Nacion cediera una
franja de terreno de su propiedad de 10,66 m sobre el frente
de la línea imaginaria de prolongacion de la calle Carmargo,
10,14 m en su contrafrente y 19,41 m de fondo.
El
31 de julio, ante la Asamblea General Extraordinaria de la institución
el secretario José Davilman anuncia un plan de tareas, cuya
meta final es la construcción de un Complejo Deportivo, Social
y Cultural, para lo cual se constituyó una subcomisión de construcción
presidida por el coronel (RE) Francisco Martínez, vocal titular
de la CD. Algunas obras se llevaron a cabo años después, como
el cerramiento de la cancha de básquet principal; otras, como
las canchas de tenis, se harían durante la gestión Masci, una
década después.
1971
Se inauguró un tercer quincho con bancos y mesas de cemento,
y se instaló música funcional en el sector de parque, quinchos
y natatorio. Se incorporon cien reposeras para comodidad de
los señores asociados. Se construyó un buffet debajo del vestuario
de damas y se hizo un jardín entre los quinchos y los vestuarios
donde fue colocado el monumento a la madre.
1973
Se termina de cerrar el gimnasio, con una superficie de 1.900
metros cuadrados.
1979
Construcción de cuatro canchas de tenis de polvo de ladrillo,
de vestuarios de caballeros y del gimnasio descubierto. Habilitación
de la sala de ajedrez.
1980
Iluminación de las cuatro canchas de tenis, de la pileta y del
gimnasio descubierto.
1981
Construcción de cuatro canchas más de tenis, de la tribuna del
microestadio, del gimnasio cubierto n.° 2 (yudo, pesas, gimnasia
en aparatos) y del cerramiento de la pileta de invierno.
1982
Finalización del microestadio. Iluminación de las segundas cuatro
canchas de tenis y nuevo frontón.
1983
Pista de patinaje sobre hielo. Nueva sala de ajedrez. Instalación
del tablero electrónico de básquet. Cambio del sistema lumínico
en el gimnasio cubierto.
1984
Nuevo hall de acceso a la sede social y nuevo frente del edificio.
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