AÑO X - NÚMERO 315 / Lunes 2 de noviembre de 2009

ENRIQUE MARTIN, DE MEMORIA
La bombita
Un recuerdo para el referí Luis Pestarino, de corazón.
POR ENRIQUE MARTIN


Original de 6ta. La Razon del Domingo 3 de Octubre de 1971, Atlanta debía ganar y lo hizo: 3 a 0 a Los Andes ante una multitud. Foto archivo SB.

Año 1971. Por fin los 18 para evitar que los padres lo sacaran a uno cada dos por tres de la comisaría. Es que en ese tiempo no había happy hours ni democracia y los adolescentes habían sido declarados enemigos públicos por aquella dictadura de turno (Onganía, Lanusse, Levingston). Las requisas eran moneda corriente y el principal de la seccional 29 (la que entonces estaba en Loyola y Fitz Roy), y un poco menos el de la 27, tenían de punto a cualquiera que portase documentos con minoría de edad, o que directamente no los portase.

Fue un año loco para Atlanta porque en el torneo Metropolitano (el que se disputaba entre equipos directamente afiliados; el otro era el Nacional, con los provincianos), bueno, en el Metro, el equipo ganó partidos memorables a los grandes pero también perdió un montón contra rivales facilongos. Conclusión: se salvó del descenso en la última fecha. Fue en una tarde de gloria. El lapidario 3-0 bohemio, con goles de Rubén Cano (2) y Miguel Pecoraro (de penal) nos quitó la soga del cuello y mandó al precipicio al adversario de esa fecha, Los Andes, que terminó vapuleado y en la B, pese a aquel grandioso arquero que siempre recordamos: el Colorado Ciro Barbosa, un monstruo que esa vez no pudo evitar el desastre. Entre paréntesis, parece que por Lomas tienen amnesia sobre todo aquello...

De todos modos, el plato fuerte e inolvidable de aquel campeonato fue, cuando no, un choque con Chacarita. Otro choque, otra guerra, otro garbanzo para el puchero del odio ancestral. Ganábamos 1-0 (o eso creo) y ellos lo dieron vuelta, con un penal inventado por la picardía del sanjuanino Luis Recúpero y el pésimo árbitro que siempre fue Luis Pestarino (una mezcla de Juan Carlos Loustau -por su mediocridad técnica- con Guillermo Nimo -por lo payaso-). El delantero hizo su clásica maniobra emboca-giles, esto era, ingresar en el área pelota al pie y engancharse el derecho con el izquierdo provocando lo que parecía una zancadilla. Pestarino compró el penal de fantasía y perdimos.

Las horas siguientes fueron de ajetreo y misterio en algún rincón de la sede social y luego, acaso, en el domicilio de alguien que llamábamos "Godito", un fana experto en combinaciones químicas de tubo de ensayo, que aquella vez consumó su producto más eficaz. Por supuesto que todo lo que cuento es leyenda, mito, quizás mentira, y está absolutamente prescripto para la ley. Lo único cierto es que aquella barra brava de Bebe, Miguel, Lalo, Cabezón, Caballero, el otro Cabezón, Yanyi, etc, nunca pudo ser acusada del estruendo que la madrugada del lunes siguiente sacudió una antigua vivienda del barrio de Boedo, llamador en la puerta y balconcito casi a ras de la vereda.

El cóctel de Godito despertó a todo el barrio y específicamente a don Luis, el soplapito funebrero, quien seguro descansaba tranquilo luego de contar corderitos o algún otro elemento más pedestre, como papeles impresos con la fragata del Almirante Brown, que también servían para pagar deudas al almacenero de la esquina. En fin, como dije, todo es un invento, menos el ruido y el cagazo de Pestarino. Los cables habían hecho contacto como las piernas de Recúpero. Pero el segundo penal no lo 'tiraron' en Villa Maipú sino cerca del Viejo Gasómetro. Y lo gritaron en Humboldt y Camargo cuando las primeras luces nos mandaban a laburar.

Volver a inicio>>>


Enrique Martín

El autor
Enrique Martín tiene 54 años y vive en el barrio de Balvanera. Es periodista, escritor y autor de la novela Bohemios.

Deja tu mensaje:


:
Nombre:

E-Mail:

Mensaje:

 

Está terminatemente prohibido usar material de esta página sin permiso previo. Ante la duda consulte por mail. Todos los derechos reservados 99/00©. Fecha de inicio: 1/6/1999 sentimientobohemio.com.ar® (usuarios.arnet.com.ar/gasgel) es una página registrada en propiedad intelectual. Buenos Aires, República Argentina . Resolución mínima recomendada: 800 x 600. INTENTARON IMITARNOS, JAMAS NOS IGUALARON...