AÑO X - NÚMERO 316 / Lunes 9 de noviembre de 2009

ENRIQUE MARTIN, DE MEMORIA
El éxodo
Los que se quedaron y los que se fueron del barrio.
POR ENRIQUE MARTIN


El éxodo. Fotomontaje de Sentimiento Bohemio.

Cuando Chacarita se fue de Villa Crespo, sus hinchas del barrio multiplicaron el encono contra Atlanta hasta límites francamente desmesurados. Aquella compulsiva mudanza a fines de los años 40, cuando el presidente Chissotti resolvió adquirir los terrenos que ocupaban los funebreros con su cancha contigua a la nuestra, desató la furia. Y se fueron a San Martín, lejos, muy lejos por aquel entonces. A una zona poco poblada, casi a campo abierta. No sabemos si alguien intuyó lo que vendría. Pero si fue así, acertó. Y si no, Dios los favoreció. En poco tiempo, aquel descampado se convirtió en cuna y sede de grandes plantas textiles, hilanderías y demás, todo motorizado por la gran industrialización promovida por el primer gobierno de Perón. Y también se llenó de gente. Y la mayoría se hicieron de la tricolor.

Los que quedaron en Villa Crespo, pocos, o amontonados en la ya famosa Cueva Negra, frontera del barrio con el de Chacarita, pero desde Dorrego hacia el norte, envejecieron, sufrieron la minoría en el también desaparecido bar de la avenida en el cruce con Caldas, y finalmente se extinguieron, mientras se remultiplicaban en Villa Maipú, Villa Diehl, Villa Billinghurst, Ballester y toda la zona de influencia, inclusive los barrios de Villa Urquiza y Villa Pueyrredón, en la Capital.

¿Y qué pasó con Atlanta? El barrio se aburguesó. Esa es la verdad. No todo, por cierto, pero buena parte. Sigue conservando el murmullo tanguero en las arboledas de la calle Castillo, en el mirador de Comastri, en el molino Minotti. También subsiste el madrugón fabriquero cerca de Warnes, algunos adoquines que Mauricio no descubrió y varios templos que resisten el tiempo, como el San Bernardo, el café digo, no la iglesia, que obviamente también sigue en pie, como todo lo religioso hebreo que mantiene la zona como columna vertebral.

El problema es que se dio el fenómeno inverso al de Chaca. Ellos llegaron a un sitio virgen, crecieron y se quedaron ahí. Nosotros nos quedamos, pero los hijos y los nietos emigraron hacia a otras zonas, en la misma ciudad o en otras. Pero se fueron, muchos también dejaron el país y hoy escriben cartas de lectores y ven los partidos por Internet. Una especie de éxodo no planificado, pero obviamente comprobable. Los que aun están son los más consecuentes, de cualquier edad, por lo que se ve. Pero aquí hay otro asunto. La falta de éxitos deportivos impide la anexión de jóvenes de las adyacencias, que prefieren los clubes de primera, y entre ellos a los que suman títulos. Y tenemos a los doble faz, una para discutir la marcha del Apertura y otra para padecer la Primera B Metropolitana. Mucho River, mucho Boca como primera o segunda selección. Así es la vida.

Algo de esto se revertirá si el club vuelve a funcionar. Los chicos y sus familias regresarán para dar vida al sueño de colores. Serán el motor; el orgullo de lucir una camiseta en un partido de básquet, de voley o de handball. La amistad, la cofradía y el imprescindible paso por el nuevo cemento (iba a decir el tablón). Será el primer paso, en espera de un nuevo Pepe Castro o de un Cristian Castillo que nos sacudan la modorra.

Nada es imposible. Somos pocos, somos menos que antes. Pero somos. Y somos esencialmente fútbol. Por eso sufrimos tanto. Todo lo demás está bien. Pero un modesto triunfo futbolero nos mejora la cara y la semana. Así fue siempre. Antes y después del vecino impresentable. Que, de todos modos, es un buen espejo para mirarse. Luche y vuelve (slogan para bohemios más optimistas que nostálgicos).

Volver a inicio>>>


Enrique Martín

El autor
Enrique Martín tiene 54 años y vive en el barrio de Balvanera. Es periodista, escritor y autor de la novela Bohemios.

Deja tu mensaje:


:
Nombre:

E-Mail:

Mensaje:

 

Está terminatemente prohibido usar material de esta página sin permiso previo. Ante la duda consulte por mail. Todos los derechos reservados 99/00©. Fecha de inicio: 1/6/1999 sentimientobohemio.com.ar® (usuarios.arnet.com.ar/gasgel) es una página registrada en propiedad intelectual. Buenos Aires, República Argentina . Resolución mínima recomendada: 800 x 600. INTENTARON IMITARNOS, JAMAS NOS IGUALARON...