AÑO X - NÚMERO 328 / Lunes 15 de febrero de 2010

ENRIQUE MARTIN, DE MEMORIA
Adrenalina
POR ENRIQUE MARTIN

Momento de adrenalina, entre muchisimos otros. Foto archivo Olé.

Lo del paladar es opinable, como se vio, aunque no los datos estadísticos, que en esta columna semanal solemos obviar olímpicamente, por dos razones que alguna vez -creo- hemos explicitado, sin que con ello evitemos críticas merecidas por parte de quienes necesitan siempre el dato exacto. Que quede claro; no es que no sepamos buscarlo. Es que no queremos. Así de simple.
Y no queremos por dos cosas, que también más de una vez hemos tratado de compartir. Primero, no tenemos tiempo. Segundo, si lo tuviéramos, también optaríamos por la memoria a secas, naturalmente, y especialmente porque ya no sentimos el oficio de periodista, que ejercimos treinta años en distintos medios gráficos, radiales y televisivos (catorce de esos años en el monopolio Clarín), del que huímos despavoridos en 1995 cuando ostentábamos un interesante y bien rentado cargo de secretario de redacción en la Agencia Diarios y Noticias (DyN), una de las 254 empresitas periodísticas de la Viuda y del guerrero Magnetto. Por todo esto, basta de redacciones y de sanatas de periodismo independiente. Nos alcanza y nos gusta la memoria. Lo que de todos modos no nos impide decirle al lector bohemio que, cuando quiera, tiene a mano a Edgardo Imas, un tipo que sabe todo, pero todo, acerca de nuestro club, su historia y sus números. Nobleza obliga. Él dice que Juan Antonio Gómez Voglino señaló 68 goles para Atlanta. Y entonces son 68. Yo le creo. Y ustedes deben creerle. En esta sección no hay exactitudes.

Así como vivimos de la memoria y la emoción, también volvemos a experimentar de tanto en tanto la adrenalina corriendo por el cuerpo, gracias a Atlanta, por culpa de Atlanta, como quiera que sea. Y…las fechas pueden ser difusas. Y aquí también los invito a recordar cuántos y cuáles fueron los instantes más vibrantes, más dramáticos, más tensos, en el romance bohemio de cada uno.

Sin orden cronológico, yo rescato estos: fines de 1973, cuando Atlanta juega con San Lorenzo en la Bombonera el primer partido del cuadrangular por el título de campeón Nacional (junto a River y Central). Estábamos en la antesala de la gloria. Esa noche igualamos 0-0 y la ilusión se deshilachó un poquito. Pero no del todo. El sufrimiento de los 90 minutos todavía subsiste. Lo juro. También juro que Isaac Slipak y sus dos hijos desayunaron ese día con Lexotanil. Y también el día que perdimos con Central y se fue todo a la mierda.

Qué no decir de la noche de diciembre de 1982 en el Tomás A.Ducó, con los veintipico de penales contra Temperley, que nos dejaron sin el ascenso a primera. Los 40 grados de calor, la actuación de Porté, las puteadas al mudo Cassé y la chamboneada de Hrabina ya están en el inventario de la adrenalina.

Al año siguiente, creo que 21 de noviembre '83, cuando el Narigón Torres clava el penal de la gloria frente a Central Córdoba en un arco del Coloso del Parque. Después ellos empataron pero Atlanta fue campeón y retornó a primera. Por un año, pero volvió. Y esa emoción no te la quita nadie.

Y no hace mucho tiempo -acá creo que entramos todos- rezando y temblando en las graderías de Tigre durante veinte minutos, con el partido y el triunfo consumado, aguardando que San Miguel no lo embocase al campeón Ferro en Caballito. Y no le ganó. Y no descendimos a la C, no la estrenamos. Y después le ganamos la promoción a Argentino de Merlo. Pero la procesión por dentro fue en Victoria. Qué no ni no…

¿Y el penal de Ferreiro en la cancha de Argentino de Quilmes, más largo que el de la novela de Osvaldo Soriano? ¿Eh?

Y cualquier triunfo apretado por un gol de diferencia frente a alguno de los cinco grandes en Primera. Haciendo fuerza para que transcurriese el tiempo. 1975 en el Monumental, por ejemplo. Las dos veces contra Boca en el 61. Central en el 73. La última victoria contra Chacarita en la A, en Villa Crespo '84, creo que con un gol del recontraolvidado Osvaldo Mazo.

Y cuando los que te dije colgaban en la garganta de Caballito, en el 95, mientras el Pepe, el Pelado y Castillo nos aguantaban el alma ante Dock Sud hasta la explosión de una nueva vuelta a la B Nacional. Otra que adrenalina…

Son muchas, son miles. Y agrego ésta, porque la sentí en serio. Fue hace casi un año, el 29-3-09 (la tengo clarita), la tarde que inauguramos el cemento y el pibe Marecos quedó en el álbum como autor del primer gol en el estadio recuperado. Bueno, y todo lo que me olvido y que recordaré dentro de cinco minutos.

Y lo que está por venir.

Volver a inicio>>>

Otras producciones de Martín
El basket bohemio
Actuaciones mágicas
Diente por diente
Un guapo de verdad
Es hora de contar este blooper
De salón
Biasutto: nuestro gran arquero olvidado
La pasión de los colores
Es lo que hay
Yo vi el gol de...
Un triple de Hugo Ríos
La banda oriental
Uno que te partía al medio
El bohemio mas atorrante
Verdugos en el Monumental
La bohemia de los bares
Vida y pasiones del Negro Lule
Que noche la de esa noche
¿Te acordás de...?
Mas de lo mismo
Agachadas
Frio del 66

Algunas impresiciones
Mar del Plata del '73
Volver a las fuentes
Caños y pisadas
La bombita
El éxodo
Recuerdos de la vieja casa

La sede, nuestro segundo hogar
No nos tapará el agua
Los DT mas queridos
Un perfumado recuerdo
Cemento e ilusión
Mi mejor Atlanta
Mi segundo mejor Atlanta
El verdadero paladar
Paladrar de fierro

Las semblanzas
14 entregas de los héroes de Atlanta


Enrique Martín

El autor
Enrique Martín tiene 54 años y vive en el barrio de Balvanera. Es periodista, escritor y autor de la novela Bohemios.

Deja tu mensaje:


:
Nombre:

E-Mail:

Mensaje:

 

Está terminatemente prohibido usar material de esta página sin permiso previo. Ante la duda consulte por mail. Todos los derechos reservados 99/00©. Fecha de inicio: 1/6/1999 sentimientobohemio.com.ar® (usuarios.arnet.com.ar/gasgel) es una página registrada en propiedad intelectual. Buenos Aires, República Argentina . Resolución mínima recomendada: 800 x 600. INTENTARON IMITARNOS, JAMAS NOS IGUALARON...