AÑO X - NÚMERO 329 / Lunes 22 de febrero de 2010

ENRIQUE MARTIN, DE MEMORIA
A mi no me marca nadie
POR ENRIQUE MARTIN

El paso del tiempo...Fotomontaje SB.

Es un ejercicio de fantasía, pero no está mal volar un poco mientras se extinguen las vacaciones. Pensar por ejemplo, ahora que resurgió el tema de la camiseta elegida por los hinchas, pensar digo, en cuánto más lindas serían las casacas futbolísticas -todas- sin el horroroso aunque rentable aditamento de las publicidades, a veces enormes carteles en el pecho, en la espalda, en las mangas y hasta en el culo de los jugadores, como se ve habitualmente. Futbolistas que acaso presuman ser pilotos de Fórmula Uno, con el consiguiente salto de calidad en el bolsillo que eso conlleva, pero que, me parece, se asemejan más a los hombres sándwich que oficiaban de afiches humanos a comienzos del siglo veinte, a cambio de un plato de sopa. Por lo menos en la B Metropolitana.

Esto no involucra solamente a Atlanta, aunque nuestra camiseta ya es un catálogo de propagandas. Cuantas más anuncios, se sabe, menos pagan esos anunciantes, Por eso los clubes grandes-grandes del mundo, siempre lucen un solo logo, y bastante chiquito, porque con la marca basta, que no es lo mismo un Mercedes Benz que la panadería La Catalana, más allá de esos pandeleches de locura que sigue elaborando. Con el chiquitaje alcanza para poco y nada. Pero igual creo que esos pequeños comercios, esas pequeñas empresas, son las que realmente ayudan, porque lo hacen sin esperar beneficios colaterales o efectos secundarios. Alguna pasadita cuando nos transmiten por tele, y listo. Acá no hay merchandising, Y mucho menos prepotencia de billetera, como la del Barcelona, único club del mundo que no cobra por llevar un logo, sino que paga (Unicef), aunque es lógico suponer que por algún lado descargarán algún impuestito, qué va a hacer…

No me voy a meter con los anunciantes de Atlanta porque no soy boludo. Aportan y muchas gracias. Igual me gustaba la camisa con botones de los años 60, limpita de reclames promocionales, inmaculada en su azul Francia y en su amarillo huevo, con el toque tenue de los números blancos y el bolsillito sobre la izquierda. No recuerdo ninguna propaganda que me haya gustado en la camiseta de Atlanta, porque no me gustan las propagandas, menos que menos las que remiten a nombres conectados con la explotación y hasta con el delito. Igual me quedo, como decía, con Ferretería Don Manolo, y me resulta realmente desagradable el cartel de Petrobras sobre la camiseta de River ¿Se dan cuenta? River publicitando el petróleo nacional brasileño. Claro, ellos tienen petróleo nacional, no como el nuestro, que es español de Repsol, gracias a los '90. Y qué decir cuando Racing salía a la cancha con el letrero del Banco Hipotecario, una joda ¿Y San Lorenzo con el ridículo Wall Mart, que recuerda al Carrefour que les piantó el Gasómetro? Como si Chacarita promocionara a la cochería fúnebre de su ex presidente Salvador Zuccotti…

Para no aburrir, un ejemplo interesante, el que incluye ahora también al hincha en la locura consumista de remeras de su club, pero con el sponsor, para que los pibes trabajen gratis promocionando pavadas o trampas por la calle, al precio de su amor por los colores, que para colmo ahora aparecen desteñidos o embadurnados por cualquier violeta, fucsia o turquesa, y que en cualquier momento podrían convertir los colores de All Boys en los de Chicago, problema de ellos, que nosotros tenemos los nuestros. Atención talleristas textiles; puede ser un buen negocio confeccionar casacas sin propaganda, por lo menos para los que sólo trabajan para quien les paga, El problema son los jóvenes, los marqueros, como se dice hoy, que si no tiene el logo no es lo mismo, no está de onda, no es fashion, es un bajón, no flashea, qué giles…

Ocurrió hace unos años con dos pibes hinchas de Estudiantes de la Plata se encontraron en una esquina para ir a la cancha. Los dos con la camiseta rayada rojiblanca del pincha. Una casaca tenía dos años de vieja y otra era flamante, la del momento, El chico de la camiseta nueva, con el logo de Bieckert, se burló del amigo, que lucía exactamente la misma prenda, pero con el viejo logo de temporadas atrás..

-Qué querés, mi viejo no tiene guita para comprarme la nueva. Cuando el banco lo estafó quedamos en la lona. Me la tengo que aguantar, dijo el pibe de la casaca con el antiguo logo, perteneciente al Banco Comercial de La Plata, la entidad crediticia que, como a tantos incautos, también había arruinado a su padre, quien como mínimo debió haber quemado esa remera, por el bien de su hijo y con perdón de la Brujita, de Bilardo y de la garra del león.

Me gustaba la auriazul con botones. Pero comprendo la realidad. Mientras no salgamos a la cancha con algún cartelón rojo/negro/blanco a bandas verticales o alguna huevada parecida…

Volver a inicio>>>

Otras producciones de Martín
El basket bohemio
Actuaciones mágicas
Diente por diente
Un guapo de verdad
Es hora de contar este blooper
De salón
Biasutto: nuestro gran arquero olvidado
La pasión de los colores
Es lo que hay
Yo vi el gol de...
Un triple de Hugo Ríos
La banda oriental
Uno que te partía al medio
El bohemio mas atorrante
Verdugos en el Monumental
La bohemia de los bares
Vida y pasiones del Negro Lule
Que noche la de esa noche
¿Te acordás de...?
Mas de lo mismo
Agachadas
Frio del 66

Algunas impresiciones
Mar del Plata del '73
Volver a las fuentes
Caños y pisadas
La bombita
El éxodo
Recuerdos de la vieja casa

La sede, nuestro segundo hogar
No nos tapará el agua
Los DT mas queridos
Un perfumado recuerdo
Cemento e ilusión
Mi mejor Atlanta
Mi segundo mejor Atlanta
El verdadero paladar
Paladrar de fierro
Adrenalina

Las semblanzas
14 entregas de los héroes de Atlanta


Enrique Martín

El autor
Enrique Martín tiene 54 años y vive en el barrio de Balvanera. Es periodista, escritor y autor de la novela Bohemios.

Deja tu mensaje:


:
Nombre:

E-Mail:

Mensaje:

 

Está terminatemente prohibido usar material de esta página sin permiso previo. Ante la duda consulte por mail. Todos los derechos reservados 99/00©. Fecha de inicio: 1/6/1999 sentimientobohemio.com.ar® (usuarios.arnet.com.ar/gasgel) es una página registrada en propiedad intelectual. Buenos Aires, República Argentina . Resolución mínima recomendada: 800 x 600. INTENTARON IMITARNOS, JAMAS NOS IGUALARON...