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OBRAS EN EL
CLUB
Paredón,
y después
El
lunes pasado sorpresivamente la empresa de Ferrocarriles comenzó
a construir el muro divisorio de la sede, pese a que había
un acuerdo previo con el Banco Macro. La noticia fue tomada
con gran alegría por el pueblo bohemio, aunque apareció
un nuevo capítulo de la lucha por las vanidades, quedando
el club en segundo plano.
Gastón Gelblung

La
última semana se iniciaron los trabajos del muro divisorio
entre la Sede y la estación Chacarita de Ferrocarriles.
Si bien el convenio firmado para era con Banco Macro, quien
ya había depositado el dinero en el club, la empresa
concesionaria del Ferrocarril
San Martín será la responsable de dichas obras
que se extienden en todas las estaciones de su ramal. Allí
comenzó entonces a levantarse el muro de 120 metros de
largo con una altura de 2.5 metros y en sus extremos alambre
de púa para evitar ser saltado.
Esta
franja entre el perímetro de la sede y la estación
cobró fama hace dos años cuando un grupo de extraños
que utilizaba esa zona como paraje ingresaba al predio de la
sede y robaba objetos de los socios autoconvocados que comenzaban
a trabajar en la sede. Esa zona ahora será un espacio
verde, según afirma la empresa, y se espera que antes
de fin de año la pared ya esté levantada.
En
relación al Banco Macro, la CD aclaró la sorprendente
situación y hubo inmediato acuerdo con quienes aportaron
el dinero para ser destinado a otro sector del predio, lo que
no se transformó en problema alguno.
A
partir de ahora entonces se abre una nueva posibilidad de trabajo
para Nuevo Atlanta, quien tiene además dinero recaudado
por rifas para ser destinado a obras y que estas eran llevadas
de forma lenta justamente por la ausencia de un perímetro
que divida el predio del exterior y evite el ingreso de extraños.
No
obstante esta gran noticia para la vida social del club y su
futuro, un nuevo capítulo sobre la hoguera de las vanidades
parece abrirse en la rica historia del club, pues una versión
sobre un supuesto error de agrimensura fue difundida insistentemente
por un sitio partidario. Allí se afirma que el perímetro
según los planos debe levantarse a mas de cinco metros
de donde hoy se construye.
Sentimiento
Bohemio consultó a un miembro de la Agrupación
Nuevo Atlanta al respecto, pues esta agrupación fue la
que se encargó de revisar planos y contratar a un agrimensor,
quien nos manifestó al respecto:
"Cuando se decidió la construcción del muro
por parte de la Comision del club los chicos de Nuevo Atlanta
vieron que era algo muy necesario para el crecimiento institucional
y se pusieron a la cabeza para ayudar a recaudar fondos para
ello. Es decir, la comisión fue la impulsora de construir
el muro y nosotros nos pusimos a colaborar con este objetivo
para que haya obras... se hizo una rifa, se consultaron presupuestos,
se consulto con Richard, empleado del club y responsable de
obras y mantenimiento, y teníamos la duda donde construir
la pared. En ese punto la CD nos dijo que hasta que no tengamos
la seguridad donde llegaba el límite justo no se empezaría
la obra y entonces se buscaron presupuestos por todos lados
y estábamos lejos con los números. Trajimos un
agrimensor, y luego de hacer el estudio nos dijo donde era el
limite ahí aparece mas fuerte la posibilidad del Banco
Macro y se decide esperar para ver si lo hacen ellos, se concreta
esta opción y aparece lo de ferrocarriles era una version...pero
de golpe fue una realidad y el lunes vino gente a trabajar.
Ahora se abre una posibilidad que al no tener que afrontar el
gasto de materiales como lo estipulaba el arreglo con Macro
y eso podamos destinarlo a obras que hagan mas utilizable la
sede, y se vera para donde se destina."
Por
otra parte, se pudo chequear, según gente de Nuevo Atlanta,
que estos planos de agrimensura se corresponden con los de Ferrocarriles,
ambos constatados además en Catastro. Sin embargo, hay
varios datos que prestan a la confusión, pues en la gestión
Rubinska se había conseguido escriturar toda la lonja
lindera a la estación, que va desde el Open Dorrego hasta
los quinchos de la sede. En ese caso y si existiese un escenario
donde exista error de parte ambos agrimensores y de Catastro
(algo prácticamente impensado), existiendo una escritura
no importa lo que allí se haga, pues Atlanta siempre
tendrá el derecho legal al respecto y no perderá
nada.
Lo
concreto es entonces que los planos, Catastro y ambos agrimensores
coinciden en que el límite es el correcto, y por otra
parte se está levantando un muro necesario en el que
no sólo significa gastos para el club, sino que además
le posibilita destinar el dinero de Banco Macro que iba ser
destinado a ese sector a otros de la Sede.
La
zona lindera a Ferrocarriles: una larga historia
La
Sede Social de Humboldt fue inaugurada oficialmente en mayo
de 1951, tierras que pudieron escriturarse recién ese
año pese a ser ocupadas desde 1922. Las pocas hectáreas
de la zona badosa comenzaron a extenserse a medida que el club,
con 6000 socios, iba creciendo en sus actividades deportivas
y culturales.
En
1958 el Congreso Nacional aprueba la ley 14.600, una iniciativa
del diputado nacional Raúl Zarriello, por la cual se transfiere
sin cargo a Atlanta una fracción de 6.000 metros cuadrados del
terreno existente entre el club y las vías del Ferrocarril San
Martín. Recién dos años después, en 1960
y por iniciativa del diputado nacional ingeniero Isaac Breyter
se sanciona la ley 15.546, que soluciona las dificultades pendientes
con la empresa Ferrocarriles del Estado para que se dé efectivo
cumplimiento a la ley 14.600. Así, se agrega más terreno en
el sector posterior de la nueva cancha de fútbol y de la sede
social.
Parte
de ese sector se ocupa y allí se emplazan diversas actividades,
entre ellas los quinchos y parrillas para socios. Sin embargo,
estos decretos nunca llegan a tener claridad en relación
a límites y perímetros precisos y son varias las
comisiones directivas que intentan avanzar y clarificar los
difusos planos. Recién en el año 2001 y bajo la
gestión Rubinska, tras la recuperación del Open
Dorrego que estaba desde hace cinco años en manos del
Doctor Broda, presidente Honorario del club, el Secretario General
Sergio Schapiro exige escriturar definitivamente esa lonja,
inutilizada por completo en ese momento, pero con posibilidad
de proyección a futuro. Y así se hace, tomando
fuerza este pedido dentro del primer escrito presentado a Legislatura
para la recuperación de la sede social en mayo de 2001.
En ese mismo escrito recibido por el mismo Anibal Ibarra, Jefe
de Gobierno, se refería: "Si bien dicho predio esta
hoy en manos privadas hay que tener en cuenta que la franja
que da al ferrocarril y que completa el predio es de propiedad
del Club Atlético Atlanta, por lo que la complementación
de ambos terrenos produce la sinergia necesaria para justificar
y lograr con exito el desarrollo de un proyecto moderno que
se adapte a las necesidades actuales que se encuentran desatendidas
en la zona."
Tres
años después, y con el proceso de recuperación
en marcha bajo el proyecto 2817/2004 encabezado por Jorge Giorno
(Partido de la Ciudad) y Milcíades Peña (Confluencia), el vicepresidente
de Atlanta, Alejandro Korz, hacía mención de la
zona lindera a los ferrocarriles ante los micrófonos
de Sentimiento Bohemio: "en el Proyecto se prevé
la construcción de un camino peatonal que unirá Humboldt con
las vías del tren (...) que se suman a los quinchos y la lonja
de Dorrego que viene del Open, que nos pertenece por donación
de Ferrocarriles y nos permitirían ofrecer a los colegios, socios,
simpatizantes y vecinos un club como el que se requiere en la
zona." El proyecto se transformó en ley meses después
y como todos sabemos, el predio pasó a ser Propiedad
del Gobierno de la Ciudad otorgandole el uso compartido al club
Atlanta.
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