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AÑO
VII - NÚMERO 161 / Lunes 18
de septiembre de 2006
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FECHA
N° 8 - TORNEO APERTURA - PRIMERA B METROPOLITANA 2006/07 - SABADO 15 DE SEPTIEMBRE
DE 2006
El
cero califica a Atlanta y El Porvenir
Atlanta y
El Porvenir empataron cero a cero en un muy flojo partido disputado en Caballito.
El nivel de juego fue paupérrimo, y se generaron muy pocas situaciones de gol
claras. De este modo, los dos equipos justifican claramente la posición que
ocupan en la tabla. ¿Podrá Atlanta revertir esta imagen?. Por ahora es difícil
conocer la respuesta.
POR
CARLOS STORTZ
FOTOS DESDE LA TRIBUNA: FEDERICO DE GREGORIO
FOTOS DESDE EL CAMPO: FEDERICO ROMERO (federnikon@yahoo.com.ar)
La renuncia de Martínez tras el partido frente a Talleres y la ratificación por parte de la CD obviamente dejaron una huella. En El Porvenir, Forestello no estaba mucho mejor, tras haber obtenido solo un punto en seis partidos. Martínez decidió rearmar la línea de cuatro, haciendo volver a Fernando Castro en el lugar de Miguel Pereyra. Además, puso a Miguel Sequeira como carrilero por izquierda, en lugar de Ramírez. Se hace difícil analizar cronológicamente un partido que tuvo pocas jugadas destacadas. Al minuto El Porvenir tuvo una oportunidad que no pudo capitalizar, y todo lo demás fue, muy, muy aburrido. Pocas veces se dieron tres pases seguidos, pocas veces se vio algo lucido, pocas veces se jugó buen fútbol. En Atlanta Ariel González era quien tenía las mejores intenciones, pero aparecía muy poco, casi nada. Sequeira también abrió una ilusión con algunos esquives, pero nunca terminaba bien. Por otra parte, los laterales Vinci y Avilés seguían siendo una invitación a los delanteros visitantes, que felizmente no se dieron por enterados. Dundo alternaba una buena predisposición ofensiva (ocupaba un lugar que Ferragut dejaba libre por las subidas), con alarmantes errores cuando debía defender. Bazán paraba a muy pocos, y Primerano no pegaba una. Molina, como siempre, era el que más se movilizaba, pero eso no alcanzaba. Es así que la lánguida primera etapa se fue casi sin chances de gol. La más clara para Atlanta la tuvo un centro de Molina que Primerano no pudo capitalizar. Nada cambió en la segunda etapa, todo siguió con la misma monotonía. Martínez decidió poner mano a los cambios: primero puso a Ledesma, pero sorprendió sacando a González, que si bien no había hecho mucho, era de los que más intentaba jugar. Poco después hizo entrar a Hertel por el cambiante Sequeira. El ingresado hizo muy poco, sólo un centro se le puede contabilizar. Y Atlanta en general siguió mostrando los mismos problemas para acercarse a Laurenti. Tampoco El Porvenir hacía mucho para aprovechar alguna desinteligencia defensiva bohemia, o un error que tuvo Mendoza al no retener una pelota. La esperanza de que Molina pudiera encontrar alguna jugada de gol se desvaneció cuando el delantero debió retirarse con una molestia en el muslo. A partir de allí, inclusive El Porvenir pasó a monopolizar la pelota, pero como todo el partido sin mayores riesgos para los arcos. El resultado final definió claramente el desarrollo del partido: un cero para ambos, y muy poco para rescatar. Del lado de Atlanta, como siempre la solvencia de Riveros, sin duda la mejor incorporación. Y un poco de Molina, González y Sequeira. Ahora viene Morón. Esperemos que Martínez le encuentre la vuelta.
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Lo
que dejó Atlanta 0-El Porvenir 0
POR EDGARDO IMAS
Los números
4 partidos sin triunfos acumula Atlanta
ante El Porvenir, con una derrota y tres empates consecutivos. La última victoria
fue el 19 de noviembre de 1994, por la 15.ª fecha del Apertura 1994/95, cuando
ganó en el Gran León por 2 a 0, con tantos convertidos por Alejandro Insaurralde
y Christian Castillo.
5 encuentros sin derrotas como local ante El Porvenir lleva el Bohemio, con tres triunfos y dos igualdades. La última vez que los de Gerli ganaron visitando a Atlanta fue el 24 de agosto de 1991, en Humboldt, por la 4.ª fecha del Campeonato de Primera B Metropolitana 1991/92, por 1 a 0, con gol de Marcelo Blanco.
Segunda renuncia,
¿y?
Tal como había sucedido en Remedios de Escalada, terminado el partido Oscar
Martínez presentó su renuncia pero los dirigentes no se la aceptaron. La postura
de ratificar al cuerpo técnico renovándole un voto de confianza al proyecto
encabezado por el Flaco Martínez y los jugadores que llegaron al club para esta
temporada, a pesar de los desastrosos resultados tanto en nivel de juego como
en puntos logrados, obedecería a la imposibilidad de contratar un DT más caro.
Los dirigentes sostienen que no hay actualmente un DT desocupado con pergaminos
o antecedentes como para levantar ánimica y futbolísticamente a un plantel formado
por otro entrenador, que esté dispuesto a ganar lo mismo que cobra el actual
cuerpo técnico ($8.500).
El argumento es plausible, pero hay que evaluar de manera global los costos
políticos, económicos y deportivos de mantener a rajatablas a un DT ya resistido,
sustentándose en una explicación racional pero a la vez parcial y poco abarcativa
pues sólo tiene en cuenta un criterio económico. Más aún, ciñéndonos a este
último, constituye apenas un aspecto: el ahorro en el salario del cuerpo técnico
se pierde por la merma de recaudaciones y de cobro de cuotas sociales, a consecuencia
de la cada vez menor concurrencia que acompaña al primer equipo.
El actual DT está dando muestras de incapacidad para generar respuestas futbolísticas
y anímicas en los jugadores, muchos de ellos muy conocidos por él. Oscilando
entre la desorientación y los manotazos de ahogado -como lo evidencian las distintas
alineaciones y esquemas con los que ha salido a jugar los últimos partidos-,
y las dificultades para que sus dirigidos adquieran tanto la tranquilidad como
la enjundia necesarias en aras de obtener un buen resultado.
Los números del fracaso
Aunque los hinchas tienen la sensación de estar viviendo el peor arranque de
Atlanta en un torneo, al menos de los últimos años, ello no es así. Contabilizados
los siete partidos que disputó el Bohemio en este certamen -excluyendo el aún
inconcluso partido con Social Español-, el equipo obtuvo el 23,8% de los puntos
en disputa, ya que totalizó cinco unidades, producto de un triunfo, dos empates
y cuatro caídas.
Ese rendimiento está muy por debajo del conseguido por Oscar Martínez en su
anterior ciclo en Atlanta, en el inicio de la temporada 2001/02: en las primeros
siete encuentros logró el 42,8% de los puntos, pues obtuvo entonces nueve unidades
(tres victorias y cuatro traspiés). Cabe recordar que en el octavo cotejo de
ese torneo, luego de caer ante Deportivo Español en el Bajo Flores por 3 a 1,
Martínez se desvinculó del Bohemio. No obstante, este triste presente futbolístico
de Atlanta tiene antecedentes que lo superan en las últimas décadas del club
en el fútbol de Ascenso.
En efecto en la 2000/01, en las primeras siete presentaciones Atlanta había
logrado el 19% de los puntos en disputa, producto de un partido ganado, uno
empatado y cinco derrotas.
El peor comienzo de los últimos años en los primeros siete cotejos fue en 1987/88,
ya que sólo logró ganar un encuentro y perdió los otros seis, obteniendo el
14,28%, aunque por entonces los triunfos sumaban dos puntos y no tres como en
la última década.
Cuesta abajo
Atlanta empató luego de tres derrotas consecutivas (no se incluye el partido
ante Social Español suspendido a los 28' con el marcador 0-0). Lleva cinco sin
victorias, con dos igualdades y tres caídas, ya que no triunfa desde la segunda
fecha del Apertura, cuando en Ferro derrotó a Temperley por 3 a 0.
Repudiómetro
A medida que pasaban los minutos y Atlanta era incapaz de generar una situación
de riesgo frente al arco rival, la bronca de los plateístas fue in crescendo.
El centro de todos los silbidos y las recriminaciones fue Oscar Martínez, que
siguió el partido parado junto a la línea junto con su ayudante Mario Lurje.
Además del pobre nivel que demostró el equipo con serias falencias en todas
sus líneas, el DT fue cuestionado por la salida de Ariel González, y los hinchas
hicieron hincapié en que el adversario era el colista del certamen. Incluso
algunos simpatizantes le suplicaban al entrenador que renunciara invocando su
condición de hincha del club. Los gritos hostiles se multiplicaron cuando Gabriel
Guillaume marcó el final del partido. Sólo desde el sector central de la cabecera
local hubo tibios aplausos para los jugadores.
Nombres y más
nombres
Un probable alejamiento de Oscar Martínez y la determinación de su sucesor fueron
temas de conversación en el estadio de Ferro. Además de nombres como Daniel
Baldi (ex ayudante de Pasini y que tiene un hijo que juega en las inferiores
de Atlanta) y Eduardo Pizzo (recientemente desvinculado de Los Andes), también
se barajaron los del ex jugador del club Enrique Hrabina (actualmente desocupado)
y el profesor Jorge Castelli (entrenador del plantel que obtuvo el ascenso en
1989/90), aunque ambos tendrían un costo prohibitivo para la realidad bohemia.
Algunos especulaban con Fabián Castro, quien viene siguiendo todos los partidos
que disputa el Bohemio como local.
Aplausómetro
En la noche de Caballito el santiagueño Javier Molina recibió muchos aplausos
cuando fue reemplazado en virtud de una lesión por el platense Martín Mazzucco.
Y quienes merecerían otra ovación son los hinchas, especialmente los que se
ubicaron en la popular local, que cantaron incesantemente y alentaron, no obstante
lo poco que les devolvían los jugadores desde la cancha.
Pocos empates
La del viernes a la noche fue la tercera igualdad que obtiene Atlanta recibiendo
a El Porvenir. Sólo habían empatado en dos oportunidades actuando el Bohemio
como local: 2-2 en la 1987/88 y 3-3 en la 1998/99. Es la segunda vez en la historia
de enfrentamientos entre ambos equipos que empatan 0-0; la anterior había sido
en 1989/90, en Gerli.
Chau Forestello
El ex delantero, que en 1995 convirtió a José Luis Campi el gol para Dock Sud
en la final que éstos perdieron ante Atlanta por 2 a 1 en Ferro por el ascenso
a la B Nacional, dirigió técnicamente por última vez a El Porvenir. En la platea
los rumores indicaban que su reemplazante sería Salvador Pasini.
En el codito
Poca gente llegó desde el Sur para acompañar a El Porvenir, se los ubicó en
el codo del sector visitante. La barra de El Porvenir arribó a los 5' del segundo
tiempo. En cambio, esta vez, a diferencia del partido con Social Español, fue
habilitada para el público local la platea techada.
Ventaja bohemia
Disputado el partido número 39 del historial entre Atlanta y El Porvenir, los
auriazules mantienen una diferencia de diez triunfos sobre los de Gerli (21
contra 11). Si se considera la era profesional, fue el cotejo número 36 entre
ambos y la ventaja bohemia es de once victorias (20 contra 9).
La crisis en
la CD
La peculiar situación institucional que derivó en la suspensión del vicepresidente
1°, Gustavo De Luca, estuvo en boca de buena parte de los espectadores. Incluso
en el corazón de la tribuna local se observaron dos banderas con inscripciones
alusivas al mencionado dirigente y al economista Miguel Ángel Broda.
Los protagonistas
Oscar Martínez
"Con el apoyo de los dirigentes, los muchachos, y la gente, voy a seguir dirigiendo.
Por supuesto que va a haber molestias, que va a ver tristeza, pero mientras
estemos unidos, seguiré adelante y a full para revertir esta situación.
Realmente no mejoramos en nada, lo único fue el resultado ya que nos llevamos
un empate, pero queremos otra cosa del equipo, evidentemente los nervios nos
están consumiendo, eso lo charlamos permanentemente y eso no nos deja desarrollar
el juego que sabemos que los muchachos tienen, hay que seguir trabajando y encontrar
la tranquilidad necesaria. Estamos teniendo mucha presión por la necesidad de
ganar, de demostrale a la gente que el equipo puede llegar a funcionar, ojalá
podamos encontrar la regularidad para obtenre los resultados deseados".