20/10: INFORME
Quiero vale cuatro
POR EDGARDO IMAS


Fe de erratas


Sentimiento Bohemio pide disculpas a sus lectores por un involuntario error en que se incurrió en la nota "Quiero vale cuatro" relacionada con el partido Defensores de Cambaceres 3-Atlanta 4.

En dicho texto se señala incorrectamente que el último partido en que Atlanta había convertido la cantidad exacta de cuatro goles era aquel empate ante Chacarita 4-4 por la B Nacional 1996/97. Lo correcto es que el último encuentro en que el Bohemio obtuvo cuatro conquistas fue durante ese mismo certamen, pero cuatro meses después, el 30-3-1997, 9ª fecha, Rueda Permanencia, Atlanta 4-Sarmiento 1, goles de Gustavo Cuartas (2 -1 p.-), Víctor Paredes y Rolando Prieto, en contra, para el local, y Elvio Vázquez (p.), para los verdes de Junín.

En consecuencia, en las últimas temporadas son ocho, y no siete como se expresó en la nota, los encuentros en que Atlanta convirtió cuatro o más goles (siete triunfos, un empate; seis locales, dos visitantes).


¡¿Qué más se puede pedir, señores?! En estas épocas donde hasta la felicidad está devaluada, se triunfó como visitante, en un reducto difícil, tras quince partidos sin conseguir tres puntos fuera de casa; se convirtieron cuatro goles; se ganó el segundo partido consecutivo -algo increíblemente no habitual en los últimos tiempos, como se verá-; se jugó buen fútbol, y, lo principal, han surgido indicios de reversión dela crisis futbolística y anímico-depresiva en que estaba sumido el equipo hace menos de un mes.

Hace unos días Sentimiento Bohemio recordaba que hace mucho que Atlanta no ganaba jugando en la semana del aniversario del club. Los jugadores y el cuerpo técnico parecieron haber tomado debida nota de ello y obsequiaron un convincente y cómodo 2 a 0 sobre Tigre, para proseguir con la paternidad futbolística sobre los de Victoria.

Tan sólo 72 horas atrás desde aquí se advertía que no lograr un triunfo en Ensenada significaría la peor racha sin triunfos como visitante de la historia del club en el Ascenso. También esta vez Pasini y los futbolistas leyeron Sentimiento Bohemio y se empeñaron en trastrocar la historia.

Sin duda constituye un aspecto fundamental para afianzar anímicamente a un plantel el hecho de ganar dos partidos consecutivos, si bien el maestro Dante Panzeri alguna vez señaló que "al grupo humano lo hace el buen juego mucho más que los triunfos". Desde la última vez en que Atlanta se había alzado con dos victorias seguidas transcurrieron catorce meses. Fue por el Campeonato pasado, cuando en la tercera y cuarta fecha, Atlanta vencía en el Sur a Temperley por 3 a 1, el 1-8-2001, y tres días más tarde en Villa Crespo a Sarmiento por 2 a 1, respectivamente.

Por otro lado, en las últimas diez temporadas el de esta fecha es el octavo partido en que Atlanta convierte cuatro o más tantos (siete victorias y un empate; seis locales y dos visitantes). La anterior oportunidad había sido durante el pasado certamen, el 27-2-2002, cuando en cancha de Deportivo Español goleaba a un juvenil Deportivo Merlo por 6 a 0, goles de Juan Marcelo González (2), Rubén Cortez (2), Jorge Balanda y Osmar Barros. Para los buscadores de coincidencias y para quienes se desviven pensando en los árbitros, en aquella ocasión el juez, como el sábado en Ensenada, había sido Pablo Castagnino.

Ahora bien, la última vez en que se había logrado marcar la cantidad exacta de cuatro goles fue en el Campeonato de Primera B Nacional 1996/97, Rueda Permanencia, 9ª fecha, Atlanta 4-Sarmiento 1, goles de Gustavo Cuartas (2 -1 p.-), Víctor Paredes y Rolando Prieto, en contra, para el local, y Elvio Vázquez (p.), para los verdes de Junín.

En ese mismo certamen había señalado cuatro meses antes esa cifra de goles, en aquel agónico y emotivo empate 4 a 4 ante Chacarita, goles de Daniel Delfino, Héctor Virardi, Gustavo Cuartas y Gustavo González, para el Bohemio, y Carlos Leeb (2), Daniel Alonso y el paraguayo Carlos Guirland Báez, para los ex vecinos.

Para hallar un triunfo en el que hayan marcado exactamente cuatro goles como visitante hay que remontarse hasta el Campeonato 1992/93, el 5-12-1992, cuando Atlanta le ganaba 4 a 2 a Luján, en el Estadio Municipal de la ciudad de la Basílica, con tantos de Christian Castillo, Hugo Smaldone, Fabián Salas y Alejandro Insaurralde, para el Bohemio, mientras que para los de la banda roja habían convertido Gustavo Enz y José Luis Arce. (No obstante, más cerca en el tiempo, hubo una victoria visitante con muchos goles, pero por 6 a 0 a Excursionistas, en All Boys, por el Torneo Apertura 1994/95.)

En cuanto al resultado en sí, el último 4 a 3 a favor también se había registrado como visitante: sucedió hace catorce años, el 15-10-1988, cuando por el Campeonato de Primera B Metropolitana 1988/89, Atlanta derrotaba por ese score a Deportivo Morón en el Oeste, con goles del santiagueño Juan Carlos Gallo (2), el olavarriense Fernando Di Carlo y Esteban Solaberrieta, de penal, para los entonces dirigidos por Eduardo Anzarda. Dos años antes, el 27-9-1986, el Bohemio también había ganado 4 a 3 a Nueva Chicago, en el León Kolbowsky, con un penal cobrado sobre la hora por Humberto Dellacasa (h) y que Carlos Genovese depositó en la red.

Los tres goles de Casado

El otro hecho relevante del partido del sábado próximo pasado consistió en que los tres goles del equipo rival fueron convertidos por un mismo jugador. El buen jugador del equipo rojo, el platense Pablo Casado, batió tres veces al arquero cordobés Sergio Presutto.

Dicha circunstancia era mucho más común varias décadas atrás cuando los equipos contaban con temibles e infalibles goleadores. Por ejemplo, el propio Atlanta había sufrido en 1941 una tremenda goleada por 7 a 2 ante Boca Juniors, en la que el delantero local, Jaime "Piraña" Sarlanga, había logrado nada menos que seis conquistas.

La última vez en que un jugador rival le convirtió tres goles a Atlanta fue en aquella caída estrepitosa en el Gran León, el 17-6-2000, por el dodecagonal por el segundo ascenso a la B Nacional, cuando Sarmiento le infligió un 6 a 0 al Bohemio, y Enrique Primerano le hizo tres goles a Ezequiel Fantini.

Los antecedentes anteriores fueron los tres tantos de aquel gran goleador, el santafecino Héctor Horacio Scotta, le había hecho al arquero bohemio Rafael Pietrobono, el 14-11-1987, Atlanta 1-San Miguel 4, y los tres que en Primera División le había anotado en 1984 Miguel Ángel Juárez al arquero Fernando Rodas, cuando en el Estadio Olímpico de Córdoba Talleres vencía al ya descendido Atlanta por 3 a 1.

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