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Finarolli
en el día de su debut con la casaca de Atlanta.
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Mario Finarolli
se inició futbolísticamente en las inferiores de River Plate. Delantero,
en el Nacional 1971 llegó a jugar un cotejo en primera división para los
de la banda roja. Ese mismo año integró el equipo Preolímpico que disputó
en Colombia la plaza para las olimpíadas de Munich. Prosiguió en River,
en tercera, hasta que a fin de 1973 fue transferido a Atlanta como parte
del pase de Héctor López a River (aunque oficialmente se consideraron
operaciones separadas). Finarolli llegaba al equipo de Atlanta que había
brillado en las finales del Nacional 73, aquel equipo que tenía a Cano,
Gómez Voglino, Candau, Onnis, Ribolzi, Cortés y Pichón Rodríguez, entre
otros. Y Atlanta quiso ser protagonista de ese Metro 74. Finarolli debutó
en la segunda fecha, ante Vélez, convirtiendo su primer gol, en el arco
de Corrientes, agachándose y cabeceando. En la fecha siguiente volvió
a convertir en la victoria ante Banfield. Atlanta contaba con tres delanteros
de primerísimo nivel: Finarolli, Cano y Candau. Sin embargo, nunca se
pudo conformar esa delantera, ya que por lesiones diversas siempre terminaba
faltando alguno de los tres (generalmente Candau o Cano), y el tercer
delantero era Dominé como puntero derecho. Finarolli volvió a ser protagonista
en el recordado 5 a 2 frente a Chacarita en San Martín, y dos fechas después
en el 5 a 1 a All Boys (puntero de la zona en ese momento): Mario convirtió
dos goles en cada cotejo. Finalmente algunas derrotas (particularmente
el 0-5 con River) dejaron a Atlanta fuera de la pelea por el título. Finarolli
jugó 14 de los 18 cotejos del torneo (la mitad como centrodelantero, la
otra mitad como puntero izquierdo) y convirtió 6 goles, 3 menos que el
goleador bohemio Juan Gómez Voglino. El Nacional 74 fue afrontado por
Atlanta con juveniles, por una diferencia económica de los profesionales
con los dirigentes. Al mismo tiempo, Cano, Gómez Voglino y Cortés se iban
a España dejando a Atlanta la responsabilidad de armar una nueva base
para afrontar el Metro 75. Finarolli fue el centrodelantero titular de
aquel equipo del 75. Pese al mal comienzo del equipo, la llegada de Pizarro
como DT le dio nuevos bríos, y la delantera (Cibeyra, Finarolli y Candau)
pasó a quedar mejor abastecida por los volantes ofensivos (Onnis, Ribolzi
y algunas veces Carrió). En campo de Banfield, Finarolli volvió a marcar,
esta vez dos goles para su victoria 2-1 (el día que Benítez fue sancionado
por sacarle la gorra a Buttice). Y pocos días después Finarolli le marcó
los tres goles al legendario Perico Pérez, en el 3 a 2 en Villa Crespo
contra Independiente. Llegó el turno goleador de Ribolzi, pero luego volvió
a mostrarse el rubio ariete: 2 goles frente a Estudiantes (3-3), aquel
día que Verón y Gutiérrez chocaron sus cabezas y debieron ser hospitalizados,
y aquel día histórico de julio de 1975 en que el caño de Finarolli a Vivalda
(reemplazante de Fillol por lesión) a los 10´ del 2do. tiempo decretaría
el 1 a 0 en Núñez frente al sensacional River, campeón de ese torneo.
Dos semanas después, Finarolli marcaba dos goles en Cordero y Alsina para
el 3 a 1 frente a Independiente: fueron 5 estocadas a Perico Pérez en
pocos meses. Unos pocos días después se cerraba el torneo con un 6 a 0
frente a Gimnasia. Finarolli marcó dos y culminó su campaña en Atlanta.
En ese torneo,
Finarolli disputó 29 partidos (en La Plata debió retirarse al minuto de
juego por lesión), y convirtió nada menos que 16 goles. Onnis con 14 y
Ribolzi con 11 fueron los otros goleadores bohemios. Su excelente actuación
hizo que Vélez se lo lleve para el Torneo Nacional de ese año. Jugó luego
en España, en el Elche, donde volvió a reencontrarse con varios de los
bohemios de aquel Metro 74. Volvió en 1979 al país, para jugar en Argentinos
Juniors, Rosario Central y Sarmiento. Al año siguiente fue a Témperley,
donde pasó a desempeñarse como volante, generalmente ofensivo, pero también
con responsabilidad de marca. En el equipo del Sur jugó por 5 temporadas,
ganando el ascenso, y luego dejándolo en 1986, con el equipo en Primera
A. Volvió luego al Ascenso, para jugar en la primera temporada de Douglas
Haig en el Nacional B y luego convertirse en su director técnico, cargo
que ocupó más de una vez. En varias ocasiones Finarolli también fue el
DT de Sarmiento de Junín, siendo prácticamente el emblema de dicho club
durante la década del 90. En Atlanta, Finarolli jugó 43 partidos y
convirtió 22 goles, con un promedio superior al gol cada dos partidos.
En toda su campaña en la Argentina, jugó 269 partidos (la mitad de ellos
en Témperley), y convirtió 63 goles. Los que tuvimos la suerte de verlo
en Atlanta vamos a recordar su ubicuidad, y su capacidad de definición
cuando quedaba para enfrentar el arquero (generalmente colocando, y no
pateando al bulto), aquella que nos hiciera enrojecer las gargantas en
22 ocasiones. Las víctimas de sus goles en Atlanta fueron Independiente
(5), Banfield (3), Vélez (3), Gimnasia (2), Estudiantes (2), Chacarita
(2), All Boys (2), y 1 Colón (ese gol quedó en litigio algún tiempo),
River y San Lorenzo.
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