REPORTAJE A HECTOR CANDAU
El último wing bohemio
Héctor "Palito" Candau fue el puntero izquierdo que mejores recuerdos dejó entre los hinchas de Atlanta. Su gambeta corta marcó la década del 70 y fue protagonista de la mejor campaña en la historia del club en el Nacional del 73. Hoy a los 49 años recuerda su pasado por la institución, se lamenta por la lesión que lo marginó de las canchas y afirma: "Atlanta tiene que renacer".
NOTA: FELIPE LEIBOVICH
ESTADISTICAS: EDGARDO IMAS.
FOTOS: GASTON GELBLUNG
Palito recordando epocas de oro en el Gran León
Estaba sentado en la mesa del bar sobre la avenida Lacroze y con sus anteojos de lectura trataba de entender la nuevas medidas económicas que el día anterior había anunciado el gobierno. Al entrar al bar, en pleno corazón del barrio de Chacarita, debo reconocer que se me puso la piel de gallina. Ahí estaba nada menos que Palito, tal vez el último y verdadero wing que tuvo Atlanta de un fútbol que hoy ya no existe más. A los 49 años, Héctor Palito Candau, sigue conservando la misma figura delgada que vistió la camiseta bohemia. Salvo por algunas arrugas y la calvicie, que lució en los últimos años que jugó en el club, Palito sigue siendo el mismo tipo. Exponente de la época más gloriosa de Atlanta, aquella que nos llevó a disputar en 1973 las finales del viejo campeonato Nacional nada menos que contra River, San Lorenzo y Rosario Central, Candau integró un equipo mágico y una delantera temible junto a Gómez Voglino

(goleador del campeonato) y Rubén Cano. Su zurda endiablada, su gambeta corta y sus centros al área fueron su marca registrada que dejaron un recuerdo imborrable y una cantito tribunero emblemático. Aquel que decía: "Palo, palo, palo, palo bonito paloeee......".

Cordial y simpático pero la vez enemistado con la pelota Candau comenzó hablando lógicamente de fútbol, una pasión, que parece dormida y archivada para este wing de la zurda de oro. "Hoy el fútbol es lucha, forcejeo. En mi época todavía nosotros teníamos la posibilidad de parar la pelota. Teníamos otra libertad que hoy no la veo. Los buenos jugadores existieron y van a existir siempre pero los sistemas de juego los anulan. Por eso yo siempre defendí el fútbol de Menotti. Porque es el fútbol nuestro. Eso no quita que también haya buenos partidos con el sistema de Bielsa o del mismo Bilardo. Pero como sistema siempre me gusto el del Flaco.

-¿Y qué te parece el sistema de juego de la Selección Argentina?

-Lo que veo es que Argentina tiene muy buenos jugadores. El sistema está preparado para este tipo de futbolistas que van y vienen. Los famosos carrileros.

-¿Vos sos de la época en que jugaban también punteros izquierdos como el "Negro" Ortiz, de San Lorenzo y en la otra punta el "loco" Houseman?

-Sí el Negro Ortiz de San Lorenzo era una cosa de locos. Anterior a nosotros estaba Pinino Más pero era otro tipo de jugador. Pero el sistema fue cambiando y se murieron los punteros.

-¿Dónde naciste?

-En Basavilvaso en Entre Ríos y hasta los 16 años estuve viviendo en un pueblito del sur de la provincia.

-¿Cómo llegaste a Atlanta?

-Yo vine por mi hermano Roque que ya estaba jugando en Atlanta. Roque no llegó a jugar en la primera. Llegó hasta la tercera y quedó libre. El también era puntero izquierdo y llegó a jugar un Nacional para Chacarita. Después estuvo en Fénix, Armenio y en Deportivo Italiano. Llegué al club en 1969 cuando Betinotti estaba como director técnico. Pero la prueba me la hace Osvaldo Diez que había quedado afuera de las inferiores de River y se vino para Atlanta. Mi llegada coincidió con la de Rubén Cano porque Atlanta necesitaba un 9. Lo engancharon en Mendoza.

-¿Tu paso por las inferiores fue muy corto?.

-Sí, un año nada más. Estaba Zoff como técnico y debuté contra Huracán en el Nacional del 71. Antes había salido campeón con la sexta y de ahí salté a la primera.

-¿Cómo fueron tus primeros años en Buenos Aires?

-Me vine solo y vivía en una pensión en Pampa y Heredia donde compartíamos el lugar con los jugadores de River. Estuve viviendo ahí dos años hasta que mi vieja se vino a vivir a Buenos Aires. Compartimos algunas prácticas con Montivero, Zucarini, Pichón Rodriguez y otros que jugaban en la primera de River. Era un lugar muy familiar la pasábamos muy bien.

-En el 71 le ganamos 3 a 0 a Los Andes y nos salvamos del descenso donde vos fuiste figura.

-Las campañas de Atlanta siempre se caracterizaron por estar peleando el descenso. Pero después tuvimos una muy buena en el 73 donde se armó un equipo con el que llegamos a pelear el campeonato con River, San Lorenzo y Rosario Central.

-Durante estas finales en la cancha de Boca te anularon un gol contra Central que podría haber significado el triunfo.

-Sí, fue una jugada muy rápida donde hay un centro para atrás y yo me la llevo con el muslo y el árbitro me cobra mano. Y tuvimos la desgracia que en ese partido echaron a Ibañez y perdimos 1 a 0. Pero a pesar de haber estado con un hombre menos no hubo mucha diferencia. Después jugamos con San Lorenzo y River. Pero esa derrota nos mató.

-Muchos hinchas con los que hablé antes de hacer esta nota se acuerdan de un gol que le hiciste a Independiente en cancha de Atlanta que te eludiste a medio equipo y toda la cancha se paró para aplaudirte. Fue un partido del Nacional del 77 que perdimos 5 a 3. ¿Te acordás de ese momento?.

-No tengo muchos recuerdos de los goles porque tampoco hacía tantos. Pero sí recuerdo uno contra Racing un viernes por la noche para la televisión. Fue un lindo gol porque se lo hice a Cejas en Avellaneda casi desde la línea del corner (NdR: El diario La Razón había titulado: "Un gol imposible"). Después me acuerdo de otro a River en cancha de Atlanta que ganamos 2 a 1, creo que fue en 1974. En el arco estaba Perico Pérez.

-¿Te acordás del primer gol que hiciste con la camiseta de Atlanta?

-No, para nada.

-Bueno fue en la sexta fecha del Nacional del 71. Jugamos contra San Martín de Tucumán allá y le ganamos 2 a 0. Fue la única vez en la historia de Atlanta que pudimos ganarles de visitantes.

-jaja, no me acuerdo.

-¿Cómo era Pipo Rossi como director técnico, el hombre que llevó a Atlanta a los primeros puestos en el campeonato del '73?.

-Con Pipo era todo muy fácil porque él nunca se complicaba. Daba pocas indicaciones y le transmitía mucha confianza al jugador. La parte táctica no era tan importante y no estudiaba al rival. Antes de salir a la cancha te decía: "muchachos hay que pasarlos por encima". Y con eso alcanzaba para darnos fuerza. Cuando un equipo está armado como ocurrió en ese momento todo es más fácil. Porque cuando salía un jugador el que entraba estaba a la misma altura. Y las cosas se fueron dando. Teníamos un buen preparador físico porque para esa época era sorprendente. Después de hacer un precalentamiento nos hacía relajarnos en el piso y muchos nos quedábamos dormidos. Era una cosa rara para la época pero muy buena.

-¿Y con jugadores como Gómez Voglino, Onnis, Cano fueron o siguen siendo amigos?.

-Como todo grupo uno tiene afinidad con algunos y con otros no. En ese momento el médico nuestro era el encargado de aglutinarnos a todos. Durante muchos años nos seguimos juntando en la clínica de él en Lomas de Zamora. Cuando Cano o Gómez Voglino venían a Buenos Aires nos juntábamos. Pero hace tiempo que no nos vemos. Pero yo sigo teniendo muy buena relación con Onnis y el Ruso Ribolzi. Pero a otros hace mucho que no veo como Pecoraro que está viviendo en Rosario.

-Hay unas cuantas generaciones de hinchas que nunca vieron a Atlanta jugar en primera. ¿Contales cómo era la hinchada de Atlanta en esa época y cuánta gente llevaba?.

-Atlanta tenía una hinchada impresionante. Lástima que uno no tenga el material guardado de esa época (ver "Sin recuerdos")pero por ejemplo durante la campaña del 73 fue impresionante el partido con Central en la cancha de Boca o contra River. Pero una historia aparte eran los clásicos con Chacarita. La cancha reventaba. Era una hinchada seguidora y con gente en todas partes. En ese momento era gente muy fiel.

-¿Enfrentaste a Maradona dos veces?

-Sí me acuerdo del debut de Diego que perdimos 5 a 1. Uno nunca imaginó que iba a llegar ser lo que fue. En la cancha se notaba la diferencia como cuando ahora lo ves a D'alesandro... salvando las distancias, uno ve en este pibe algo diferente.

-¿Hasta cuando jugaste en Atlanta?

-Hasta 1977. Ahí se hace una transferencia a Colombia al Nacional del Medellín por 90 mil dólares. Yo tenía la opción de ir a Racing pero la diferencia económica era importante. Aparte acá ya había tenido problemas de lesiones. Había ido a Rosario Central y no me quisieron comprar por la lesión. Y decidí irme a Colombia.

-¿Te adaptaste rápido?.

-Fue durísimo de entrada. Porque el cambio fue muy fuerte y además lo tuve nada menos que a Zubeldía como director técnico. A los tres meses me quería volver. Hacíamos una pretemporada donde entrenábamos de dos a tres veces por día. Me quería volver. Pero justo me había casado y mi mujer fue muy importante para poder adaptarme. Después no tuve ningún problema y podría haber terminado mi carrera en Colombia. Nos trataron muy bien y no tengo nada más que palabras de agradecimiento por los tres años que viví ahí.

-¿Y futbolísticamente cómo te fue?.

-El primer año muy bien porque salimos campeones y el otro peleamos los primeros puestos. Pero perdimos la oportunidad de jugar la Copa Libertadores contra Quilmes porque habíamos empatado 1 a 1 con Deportivo Cali con un gol de Scotta en el minuto 90. En el 80 me vengo de vacaciones a Buenos Aires y me encuentro con que mi mamá estaba internada. Cuando tenía que volver quise llevármela pero los médicos me dijeron que no era una buena idea por su estado de salud. Y por eso decidí quedarme. Tuve la posibilidad de volver a Atlanta cuando Hugo Masci era presidente y el equipo estaba en la B. Fue un año bastante bueno porque peleamos el campeonato hasta el final pero se nos escapó cuando perdimos con Sarmiento en Junín.

-¿En el 81 te vas a Almirante Brown?.

-Como tenía el pase en Colombia estuve haciendo la pretemporada con Gimnasia donde estaba como técnico José Varacka. Pero los papeles no llegaron a tiempo y quedé colgado 6 meses. Después me puse en contacto con la dupla López-Caballero, que habían estado en Atlanta y me llevaron a Almirante Brown. Jugué dos años y el último lo hago en Deportivo Español.

-Obviamente del gol que le hiciste Atlanta jugando para Almirante Brown y que no gritaste, ¿no te acordás?.

-jajaja no, ese fue el único partido que jugué contra Atlanta. En esa época casi no podía jugar por la lesión.

-Tuviste una rotura de ligamentos cruzados.

-La lesión arranca en el momento que había una huelga y con Atlanta jugamos un partido amistoso con Estudiantes de Buenos Aires. En ese momento era algo muy complicado y el único que hacía este tipo de operaciones era el médico de Independiente. Pero como yo no podía pasar por arriba del cuerpo médico del club decidí operarme con ellos. Pero el doctor que en ese momento me atendió me hizo una operación de meñiscos pensando que así me iba a solucionar el problema. Pero desgraciadamente el ligamento estaba roto. Cuando arranqué a jugar la rodilla se me inflamaba terriblemente. En menos de 6 meses me hicieron dos operaciones. Además pensá que en ese momento te enyesaban y perdías la musculatura. Todo esto me afectó mucho por el sacrificio que tuve que hacer. Yo dejé de jugar y nunca más pisé una cancha. Tenía que ir todos los días al gimnasio, hacer ejercicios de rehabilitación porque sino no podía jugar. Tenía que tener la pierna bien para poder rendir. En el último tiempo no podía entrenar. Si lo hacía en una cancha barrosa se me hinchaba completamente. Si jugaba un domingo recién el miércoles podía volver a entrenar.

-Cuando en 1984 abandonaste el fútbol ¿a qué te dedicaste?.

-El último año en Deportivo Español casi no jugué porque apareció el "Puma" Rodriguez de puntero izquierdo y anduvo muy bien. Después tuve la oportunidad de ir a San Miguel donde estaba Glaría pero ya no quise saber más nada. Hacía dos años que ya sabía que se me acaba la vida como futbolista. En ese momento tenía dos taxis y con eso me fui arreglando. Cuando dejé el fútbol fue un alivio para mi porque estaba muy saturado. Muchas veces me invitan a la cancha pero no quiero saber nada. Las únicas veces que fui a Atlanta fue a ver un recital de Serrat. Solo volví después de la quiebra para jugar un partido contra Temperley. Yo tengo muy buenos recuerdos de Atlanta pero fueron tantos los sacrificios que hice para jugar que borraron todo lo bueno.

-¿Ahora comercialmente a qué te dedicas?

-Durante un tiempo me dediqué a los electrodomésticos. Trabajamos con Grunding hasta que se fundió. Y últimamente estamos con el tema de la compra venta de muebles usados.

-¿Tenés hijos?.

-Sí, dos. Uno de 24 y otro de 20.

-¿Alguno se dedica al fútbol?.

-No, pero en algún momento me pidieron a Lucas pensando que jugaba como yo. Pero realmente fue para risa porque lo fuimos a ver a un club de Castelar pero nos dimos cuenta que el fútbol no es para él, jajaja.

-¿Qué significa Atlanta para vos?.

-La verdad que me reconforta que haya pasado el tiempo y la gente se siga acordando de mi porque significa que algo hice adentro de una cancha. Y más con la cantidad de jugadores que pasaron por Atlanta. Paralelamente creo que tengo mejores recuerdos de lo que fue mi juventud en Entre Ríos jugando al fútbol a lo que después hice profesionalmente. Porque creo que no estaba capacitado fisicamente para afrontar el profesionalismo. En esa época no se le daba demasiada importancia al físico. Cuando llegué tenía 16 años y era muy flaquito y al fútbol lo tomaba de otra manera.

-¿Qué mensaje le querés dejar a los hinchas de Atlanta?.

-El club tiene que volver a sembrar tiene que volver a nacer. Por lo poco que me entero sé que el club está muy mal. Tienen que cambiar muchas cosas pero en la medida en que puedan lograr una campaña relativamente buena pueden volver a recuperar a la gente. Atlanta tiene que renacer.

 

Palito con Sentimiento Bohemio en su arco "predilecto"

EL REGRESO AL GRAN LEON

Héctor "Palito" Candau no pisaba la cancha de Atlanta desde 1984 cuando jugó un partido amistoso contra Temperley. Si bien concurrió a ver algunos recitales de Joan Manuel Serrat nunca más lo hizo como ex jugador de fútbol. Alrededor de las 12,30 del mediodía concurrimos al estadio e ingresamos por el gimnasio. Allí algunos hinchas estaban realizando algunas tareas de limpieza. Uno de ellos al mirarlo se quedó duro y después de darle la mano dijo: "Mirá Palito, se me pone la piel de gallina cuando me acuerdo del '73". Candau esperaba encontrarse con Mario Finarolli ("no sabía que era el técnico de Atlanta", dijo) pero el entrenador tenía pautado un entrenamiento a las 5 de la tarde. Palito recorrió el césped y se impresionó por el buen estado del campo

de juego. "A mi siempre me gustaba atacar para el lado del arco de la calle Muñecas porque ahí estaba la hinchada. Además ese sector es el mejor de la cancha". Después nos dirigimos hacia el sector de utilería donde se estaban engrasando los botines del primer equipo. Candau buscaba entre las fotos pegadas en la pared alguna suya pero allí no encontró ninguna. Donde si pudo verse fue en la administración del club donde además de fotos individuales ("¡Cuánto pelo que tenía"!), vio otras de su pasó por distintos equipos del club. Cuando nos despedimos nos dijo que se iba a saludar a un viejo hincha de Atlanta, de nombre Naúm de quién dijo: "Este hombre colaboró mucho con el club. Siempre nos invitaba con asados y les hacía regalos a las novias y las esposas de los jugadores. Fue una época inolvidable".

SIN RECUERDOS

Con la idea de ilustrar este reportaje con material periodístico de la época en que Candau jugaba al fútbol le solicitamos que nos acercara algunas fotos o recortes de diarios donde se hablara de él. Pero Sentimiento Bohemio se llevó una sorpresa. "No guardé nada de mi época como jugador -afirma Palito-. Mi mujer era la encargada de guardar todo el material y en una mudanza que hicimos cuando compré mi casa en Castelar, donde vivo actualmente, tiré todo. Es que no quería saber nada del fútbol. Pero el colmo fue un día cuando salía de mi casa en el auto. Me agarron cuatro tipos y me asaltaron. Entraron a mi casa y se llevaron todas las camisetas de fútbol que tenía. Las que había usado con Atlanta y unas cuantas de otros países como la que me regaló el ruso "Ribolzi" de un equipo alemán. Así que ahora no tengo nada de nada".

LOS NUMEROS DE PALITO

Nombre y apellido: Héctor Rubén Candau.

Apodo: "Palito"

Trayectoria deportiva: 1971-77: Atlanta (Primera A); 1977-1979: Atlético Nacional (Medellín, Colombia); 1980: Atlanta (subcampeón de Primera B); 1981-83: Almirante Brown; 1984: Deportivo Español (campeón de Primera B).

Partidos jugados: en la Argentina, en Primera A y Primera B, por torneos oficiales disputó 303 partidos y marcó 65 goles, discriminados de la siguiente forma: Atlanta: 212 partidos y 48 goles. Almirante Brown: 81 partidos y 17 goles. Deportivo Español: 10 partidos. Partidos jugados en Atlanta: 212 partidos y 48 goles. En Primera A jugó 183, con 43 tantos, y en Primera B disputó 29, con 5 goles.

Debut en Primera División: el 26-9-71, 37ª fecha (anteúltima) del Metropolitano 1971, Huracán 1-Atlanta 2 (debutó también Alejandro Onnis). Atlanta: Laino; Pecoraro, Rico, Morales, Gil; De la Iglesia, Collado, Gómez Voglino; Onnis (Cerqueiro), Cano y Candau (Oscar Gómez). DT: Angel Tulio Zoff. Huracán: Poletti; Raspo, Topacio (Buglione), Basile, Lavoratto; Brindisi, Maidana, Babington; Tedesco (Ramírez), Avallay y Giribet. Juez: Roberto Goicoechea. Cancha: Huracán. Goles: ST: 9' Gómez Voglino, 27' Cerqueiro, 41' Brindisi. Primer gol en Primera División: el 31-10-71, 6ª fecha del Nacional 1971, San Martín (Tucumán) 0-Atlanta 2, a los 17' del primer tiempo. El arquero tucumano era Raúl Roberto Rodríguez y el segundo gol bohemio lo hizo Cerqueiro. Es el único triunfo de la historia de Atlanta frente a equipos tucumanos en esa provincia. Ultimo encuentro en Atlanta: el 25-10-80, en Primera B, Arsenal 3-Atlanta 2. Atlanta: Barbieri; Ovide, Rocca, Marinicha, Pizurica; Sacconi, Jorge Vázquez, Alfredo Torres; Villagra, Espala y Candau (Porté). DT: Luis Artime. Juez: Demaro. Cancha: Arsenal. Goles: PT: 11' Espala, 45' Acevedo. ST: 1' y 14' Acevedo, 32' Porté. Expulsiones: fue expulsado en cuatro oportunidades en Atlanta, 3 en Primera A y 1 en la B. Los jueces que le mostraron la roja fueron: Coerezza, Sergio García, Busca y Gelay.

Penales: pateó 6 penales. Convirtió 4 y los otros dos fueron atajados -ambos en el Metro 1977- por los arqueros Vivalda (Chacarita) y Lavolpe (San Lorenzo).

Directores técnicos: Angel Tulio Zoff lo hizo debutar en Primera División. Luego fue dirigido, en Atlanta, por Mareque, Betinotti, Néstor "Pipo" Rossi, Silvero, Varacka, Pizarro, la dupla Rocha-Nuin, Ferreiro y Luis Artime.

Otros datos: Jugando para Atlanta, Racing y Ferro fueron los equipos a quienes más tantos les convirtió: 5 a cada uno. Siguen Chacarita, Banfield y San Martín (Tucumán), con 3 a cada uno. Participó de la gira por Río de Janeiro, Brasil, en 1973, donde enfrentó, entre otros, a Flamengo y Vasco da Gama. Jugó en 1975 la Copa Damián Cané, cuadrangular amistoso en que participaron Atlanta, Argentinos Juniors, Chacarita y All Boys. En 1972 Candau vistió la camiseta de la Selección Juvenil de la AFA. Fue el 12 de octubre de 1972 contra Central Córdoba. El resultado fue 2 a 1 a favor de la selección. Ese día se le rindió homenaje a Gabino Sosa y jugaron Cortés, Jesús y Ghiso.


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